Plataforma abierta a la acción política, entendida y enfocada a la mejora de la calidad de vida de todas las personas. Para cambiar lo que no nos gusta, debemos de superar el nivel de la crítica y de la melancolía y pasar a la acción. Esta acción, en ocasiones, debe ser revolucionaria

martes, 28 de septiembre de 2010

TRABAJADOR BUENO..... TRABAJADOR MALO.

Partidos de izquierda en el gobierno y sindicatos convocando huelgas generales. Eso es una tragedia griega. Ya ha sucedido en Grecia, y mañana 29 de septiembre sucederá en España. ¿Hay salida o este enfrentamiento sólo puede empeorar?. Pienso que hay salida, si bien para ello el gobierno tendría que tener la capacidad de transitar de la regulación del conflicto laboral y las condiciones de empleo a la regulación de los comportamientos de trabajadores y empresarios. Por su parte los sindicatos y las patronales tendrían que asumir que su modelo de autorregulación del conflicto de intereses laborales está agotado y que ya no sirve al avance de la sociedad. En mi opinión el futuro pasa por un nuevo contrato colectivo de trabajo, gestionado y pilotado por la política a través de la regulación de los comportamientos laborales.
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UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.



1. En vísperas de la huelga general en España, una reflexión breve sobre lo que hay detrás de la reforma laboral que ocupa a políticos, sindicalistas, periodistas, juristas, laboralistas, etc. etc., en fin a casi todo el país pensante y que está generando innumerables escritos. Pienso que a través del complicado mecanismo de la reforma laboral los empresarios buscan, en último término, una regla sencilla para disponer con facilidad de trabajadores BUENOS, y prescindir con facilidad de trabajadores MALOS. Esta me parece una pretensión legítima y razonable, pues también creo que a ningún empresario sensato le agrada prescindir de los trabajadores BUENOS. Los empresarios modernos ya han aprendido que sin trabajadores BUENOS no pueden hacer empresas BUENAS. Las cosas empiezan a complicarse cuando tenemos que entrar en el contenido de BUENO y MALO. Estos calificativos no solo se predican de los trabajadores. También se predican de los mismos empresarios, y en general de los ciudadanos. Ciudadanos BUENOS, ciudadanos MALOS.

2. No llevaré esta reflexión al ámbito de la pura moral, pues en la ética de los comportamientos y valores tenemos el riesgo de perdernos sin conclusión alguna dada la diversidad existente de religiones, códigos morales, principios filosóficos etc.. Para superar ese riesgo, en el ámbito de la convivencia, la sociedad moderna ha encontrado una solución razonable: consensuar democráticamente a través de la política la REGULACION DE LOS COMPORTAMIENTOS humanos mediante códigos de conducta: código civil, código mercantil código penal, etc.. Este consenso ha sido dificultoso y está siempre sometido a tensiones políticas, pero cada uno de nosotros sabe con precisión cual es el comportamiento ciudadano que en cada momento la sociedad premia con el calificativo de BUENO y castiga con el de MALO. Es nuestro contrato de ciudadanía con nuestros semejantes. ¿Y qué sucede en el mundo del trabajo?

3. Me escribe Javier y me sugiere que me dé de alta como autónomo y contrate empleados para experimentar el COMPORTAMIENTO de esos trabajadores MALOS que utilizan todos los mecanismos legales para vivir cómodamente a costa del pequeño empresario una vez que han consolidado el empleo (bajas abundantes, poco rendimiento, altas indemnizaciones por despido etc). También me escribe Juan Antonio, para enviarme las reflexiones de un amigo empresario (Miguel Angel) en la misma línea, aunque en este caso partiendo de la necesidad de mejorar la competitividad de las empresas. Critica Miguel Angel el COMPORTAMIENTO de esos trabajadores que se han hecho MALOS con el paso del tiempo en la empresa porque “es humano el acomodarse a la situación adquirida, evitar el esfuerzo y los cambios, aburguesarse. Y más siendo conscientes (los trabajadores) de que no pueden ser despedidos porque la empresa no puede hacer frente financieramente a esos costes”. Por lo que ambos dicen, el problema radica en los COMPORTAMIENTOS más que en el tipo de contrato o en las condiciones de empleo, y esto me hace reflexionar. ¿Por qué la política presta atención al conflicto de intereses empresario-trabajador, y no a los comportamientos?. ¿Nos estamos confundiendo de enfoque?.

4. Es claro que la sociedad no tiene consensuado un código laboral que regule comportamientos de trabajadores y empresarios. No tenemos en el mundo del trabajo una réplica de la función que cumple el código penal en el mundo de la convivencia. ¿Qué tenemos?. Tenemos leyes laborales que regulan el contrato de trabajo, la representación de los trabajadores, la negociación, las condiciones de empleo, etc. Son normas que regulan los conflictos de intereses laborales, no los comportamientos de empresarios y trabajadores. Parece lo mismo, pero es muy diferente. Nuestro contrato de ciudadanía – código civil, penal etc.– permite que superemos los conflictos de intereses entre ciudadanos regulando los comportamientos. En el mundo del trabajo, en cambio, nos hemos atascados en la regulación de los conflictos de intereses, y nunca hemos alcanzado el mundo de los comportamientos ¿qué nos pasa?.

5. Pasa que somos víctimas de la historia y de la política. La historia del mundo del trabajo se ha construido sobre la negociación de los intereses contrapuestos y ha impedido hasta ahora dar el paso hacia la regulación de los comportamientos. La política, por su parte, ha mantenido esa épica de la negociación, y mientras en otras materias sustancia los conflictos de intereses entre ciudadanos con la regulación de los comportamientos, en el campo de la economía y del trabajo se ha resistido más a seguir ese método. Los políticos se sienten cómodos dejando al acuerdo de las partes los temas laborales, y eso nos está impidiendo avanzar como sociedad. ¿Podéis imaginar el tipo de sociedad en que todavía viviríamos si los políticos hubieran dejado al acuerdo de las partes la negociación del conflicto religioso?.

6. Esta es mi aportación a la contradicción que la huelga general genera en el pensamiento progresista: estamos atrapados en la historia del movimiento obrero y en el respeto excesivo a la negociación autónoma del conflicto de intereses entre empresarios y trabajadores. Esa forma de actuar nos trajo hasta aquí, pero no nos valdrá para al futuro. Fue útil en tiempos de democracias y Estados incipientes (siglos XIX y XX), pero no lo es para democracias y Estados maduros (siglo XXI). Tenemos que regular el conflicto laboral de intereses mediante la REGULACION DE LOS COMPORTAMIENTOS. Trabajadores MALOS y empresarios MALOS tienen que sentir que la sociedad castiga sus comportamientos incorrectos porque es la que paga en conjunto sus consecuencias. Creo que Javier y Miguel Angel tienen esta idea detrás de sus reflexiones. ¿Quiénes y cómo deben hacer esto?.

7. La política y los políticos tienen que cumplir esta misión. Sindicatos y patronales españolas harían bien en facilitar a los políticos esta tarea. Todos somos ciudadanos, además de empresarios o trabajadores, y como tales tenemos la obligación de exigir a los políticos que cambien de mentalidad, que tomen responsabilidades compartidas en el gobierno democrático de la sociedad, y que transiten de la regulación del conflicto laboral de intereses a la regulación de los comportamientos. Necesitamos un CODIGO LABORAL DE COMPORTAMIENTOS. Esa regulación, políticamente consensuada, de comportamientos de empresarios y trabajadores constituirá nuestro NUEVO CONTRATO colectivo de trabajo, un contrato imprescindible para salir bien de la crisis económica que tenemos. Hay otras maneras de salir... pero advierto a empresarios, trabajadores y políticos que son falsas y más peligrosas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

(Y II). CRECIMIENTO ECONÓMIMCO Y PLENO EMPLEO: OTRO AXIOMA DEL CAPITALISMO QUE SE QUIEBRA.


“Es increíble el número de tonterías que se pueden creer si se aísla uno demasiado tiempo del pensamiento de los demás, sobre todo en economía (así como en las otras ciencias morales), en la que con frecuencia es imposible poner a prueba de manera definitiva las ideas propias, ya sea formal o experimentalmente..... Las ideas aquí desarrolladas tan laboriosamente son en extremo sencillas y deberían ser obvias. La dificultad reside no en las ideas nuevas, sino en rehuir la viejas que entran rondando hasta el último pliegue del entendimiento de quienes se han educado en ellas, como la mayoría de nosotros”
J. M. Keynes. 13 de diciembre de 1935.
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1. He considerado oportuno comenzar esta segunda y última parte de mis reflexiones sobre el proceso de falseamiento del axioma capitalista que vincula crecimiento económico y empleo con esta cita de Keynes. Para quienes consideramos que la teoría económica es sobre todo una ciencia moral gobernada por el pensamiento lógico más que por el hecho empírico, esta cita es un respaldo importante. Utilizando la lógica de las ideas se puede construir buena economía, como hizo el propio Keynes en su momento. Es la lógica (además de la moral), lo que falló desde 1980 en las finanzas y los productos financieros de los países occidentales, y lo que nos trajo en 2008 el desastre económico que padecemos. Opino que mientras los economistas y los gobernantes no recuperen la moral y la lógica económicas, no saldremos de esta.

2. Las reflexiones que voy a exponer son un avance de ideas nuevas y están construidas desde la lógica económica. No espero que los economistas oficiales las compartan, pero sí que no las descalifiquen antes de examinarlas razonadamente. También espero presentarlas de tal manera que sean entendibles por cualquier ciudadano de mediana formación. Por su novedad son ideas que chocan con la viejas ideas económicas vigentes. Las formulo con el ánimo de ayudar a encontrar la salida al problema económico en que estamos atrapados, para el que ni el keynesianismo ni el monetarismo tienen la solución. Cada una de estas teorías ha realizado aportaciones relevantes a la economía que me atrevo a resumir en dos: el keynesianismo encontró los mecanismos provechosos para la intervención de los poderes públicos en la economía; el monetarismo encontró los mecanismos útiles para el control de la inflación de precios y salarios. Pero ambas teorías han cubierto su etapa y ya no sirven para gestionar y entender nuestra economía globalizada y gobernada por la finanzas privadas.

3. La teoría económica moderna no ha incorporado al análisis económico dos fenómenos recientes de máximo impacto en la economía global: la tecnificación de la producción y la bancarización del dinero. Detrás de la tecnificación de la producción está la innovación y la tecnología, y detrás de la bancarización del dinero están las finanzas globales. Estos dos elementos (tecnología y finanzas) han estado siempre presentes en la economía y en sus diversas teorías, pero desde finales del siglo XX abandonaron el papel de segundones y ahora actúan como protagonistas, siendo ellos los que determinan y gobiernan nuestros modos de producción y de consumo. Tecnología y finanzas han cambiado y siguen cambiando cualitativamente la realidad económica de modo tan profundo que necesitamos una nueva teoría económica que reinterprete la realidad y reoriente la política económica de los Gobiernos. Esta carencia de una nueva teoría económica es muy grave, porque los gobernantes, en una huida hacia delante puesto que la vida no se para y no hay tiempo para esperar a la elaboración de una nueva teoría, aplican las viejas teorías económicas conocidas (keynesianismo o monetarismo), de momento sin resultados. ¿Por qué sin resultados?.

4. Ninguna de esas teorías tiene entre sus preocupaciones la variable económica determinante de la economía global actual: las productividad. La productividad es el hijo natural de esos dos elementos (tecnología y finanzas) que han tomado el protagonismo y el control de la economía globalizada. A pesar de ese fallo en las teorías económicas vigentes, los gobernantes y los economistas oficiales han sacralizado esta variable. Todas las naciones y grandes empresas esperan alcanzar la salvación mediante la productividad, y la han convertido en el instrumento económico estratégico que traerá a la sociedad el crecimiento económico y el aumento del empleo. Pero nadie se ha detenido a pensar y explicar la lógica económica de ese proceso. Y cuando intentamos explicarlo razonadamente, nos llevamos una desagradable sorpresa: la productividad traerá crecimiento económico, pero ya no traerá aumento del empleo. ¿Cómo puede ser posible?.

5. La productividad está en el “adn” del capitalismo, ya que maximiza la ganancia, y maximizar la ganancia es el fin principal del capitalismo. Y lo está de tal modo, que es el gen encargado de llevar el capitalismo a su pleno desarrollo. En esas estamos ahora. Vivimos los tiempos en los que el gen de la productividad impulsará la entrada en la sociedad automatizada. Las máquinas y los automatismos han aumentado su presencia en la producción y el consumo desde la revolución industrial, pero la revolución tecnológica de finales del siglo XX acelerará este proceso más y más hasta generar un tipo de sociedad que ahora no podemos imaginar. Una sociedad en la que las máquinas y los autómatas se encargarían de los trabajos rutinarios y duros parece un mundo mejor que el actual. Pero hay un problema que no contemplan las teorías económicas vigentes: la productividad basada en la masificación de los autómatas es un gran disolvente del empleo. ¿Qué significa esto?.

6. Como he comentado en la entrada al blog del pasado día 13, fue necesario que los monetaristas centraran la atención de la economía en el control de la inflación de precios para desplazar así a los keynesianos y sus políticas económicas. Aunque no comparto la mayoría de principios de la teoría económica del monetarismo, es de justicia alabar la preocupación del pensamiento económico monetarista por el control de la inflación, y comparto con ellos el postulado de que la inflación alta es un terrible disolvente de las rentas y patrimonios monetarios. La inflación reduce el poder adquisitivo de la rentas, y una inflación aguda y continuada acaba con la seguridad económica y empobrece a la población. Hay abundantes ejemplos de ello en las economías latinoamericanas. Traigo estos hechos aquí por analogía con lo que sucede con la productividad. La productividad es un disolvente del empleo, y una productividad masiva y continuada reduce el empleo en las sociedades desarrolladas. La diferencia es que mientras los monetaristas tenían una teoría económica que contemplaba los daños de la inflación en las rentas y sus soluciones, ahora no disponemos de una teoría económica que contemple los daños de la productividad en el empleo y sus soluciones. ¿Qué está pasando?

7. Pasa que una vez superada aparentemente la contradicción entre capital y trabajo propia del análisis económico marxista, estamos de nuevo atrapados en una gran contradicción social: mientras el buen gobernante tiene la obligación de aproximar la sociedad al pleno empleo a través del crecimiento económico para asegurar el bienestar de su pueblo, el buen empresario capitalista tiene la obligación de maximizar la ganancia empresarial a través de la productividad para asegurar el bienestar de sus accionistas. La tragedia es que estas obligaciones no son complementarias, sino contradictorias, como voy a demostrar. Los agentes económicos y los agentes políticos tienen obligaciones morales incompatibles, y eso perjudica a los ciudadanos.

8. Para superar la contradicción descrita, los economistas oficiales le cantan a los gobernantes la canción económica que les gusta oír a fin de convencerles de una vinculación entre empleo y crecimiento económico que en realidad ha dejado de darse en los países avanzados. El economista oficial utiliza la lógica económica mediante la siguiente secuencia: más productividad trae más competitividad; más competitividad trae más ventas; más ventas trae más producción; más producción trae más crecimiento económico; más crecimiento económico trae más empleo. Esta canción no sólo la compran los gobernantes; también la compran sus pueblos, aunque sea una canción falseada. Pero les gusta porque promete más crecimiento económico y más empleo. ¿Y cuál es la realidad?

9. La realidad económica no camina hacia el pleno empleo, sino hacia el pleno descanso. La canción del empresariado capitalista tiene una lógica económica inversa a la del gobernante. Por una parte la sofisticación de la finanzas ha permitido a la empresa jugar a ganar dinero fuera de la economía real. Por otro, volviendo a la economía real, la secuencia del razonamiento empresarial es la siguiente: para incrementar los beneficios se necesita más crecimiento económico; para incrementar el crecimiento se necesita más producción; para incrementar la producción se necesita vender más (la empresa no produce si no vende); para incrementar las ventas se necesita más productividad (la empresa no vende si no es competitiva); para incrementar la productividad se necesita menos gente produciendo más y mejores bienes (reducir el empleo) a menor coste; para que menos gente produzca más, mejor y más barato se necesita más ciencia, más investigación y más innovación tecnológica. Así que más ciencia, más investigación y mas innovación tecnológica trae menos empleo. Pero no era este el destino buscado. ¿Dónde nos hemos perdido?.

10. No nos hemos perdido. Nos pasa que no tenemos una teoría económica comprensiva del capitalismo como sistema económico, casi 500 años después de su aparición en occidente. Hemos hecho avances en la teoría económica, pero insuficientes. Del mercantilismo al neoliberalismo actual pasando por el liberalismo clásico y el keynesianismo. ¿Y ahora qué?. Es evidente que el capitalismo ha evolucionado con el tiempo, y ha sabido adaptarse a muy diversas circunstancias políticas y sociales. De no haberlo hecho probablemente no hubiera sobrevivido. La crisis de 2008 ha vuelto a colocarlo en circunstancias críticas, no sólo porque su excesivo afán de lucro y concentración de la riqueza han estado a punto de colapsar le economía, sino porque la sociedad dejará de apoyar un sistema que puede seguir aportando crecimiento económico pero que cada vez tiene menos capacidad de crear empleo. Creo haber demostrado que el capitalismo, en su actual fase de desarrollo, debilitará cada vez más la conexión entre crecimiento económico y empleo. ¿Es posible elaborar una nueva teoría económica que reoriente los fines del capitalismo, como hizo el keynesianismo en su día, o el modelo está ya agotado y sin salida?. Interesante pregunta para otro momento.

lunes, 13 de septiembre de 2010

CRECIMIENTO ECONÓMICO Y PLENO EMPLEO: OTRO AXIOMA DEL CAPITALISMO QUE SE QUIEBRA (I)

MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.

1. En el punto 10 de la entrada publicada en el blog el pasado 28 de julio (ver “POR QUÉ NECESITAMOS UN NUEVO PARADIGMA ECONÓMICO”), prometí aportar los razonamientos que ponen en tela de juicio la veracidad del axioma del capitalismo que vincula crecimiento económico y empleo. En dicha entrada describí brevemente la teoría del falseamiento progresivo de los axiomas del capitalismo y puse algunos ejemplos. Uno de ellos es la relación entre crecimiento económico y empleo a través de una curva de pendiente positiva (a más crecimiento económico más empleo). Esto parece una verdad natural, algo consustancial al funcionamiento de la lógica económica. ¿Cómo va a ser posible que la economía y la producción crezcan sin generar más empleo?. El axioma parece tan evidente que no merece el análisis de los estudiosos. Y sin embargo me propongo demostrar que este axioma ya ha entrado también en proceso de falseamiento, acelerando la necesidad científica de encontrar un nuevo paradigma económico para una nueva sociedad.

2. Primero un poco de historia económica que procuraré hacer asequible. Cuando ocurrió la Gran Depresión de 1929 el mayor desastre se produjo en el empleo. Las políticas económicas keynesianas se construyeron a partir del libro de J. M. Keynes titulado “Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero” publicado en 1935. Keynes era un economista del sistema, pero era un economista honesto intelectualmente. Conocía bien el pensamiento económico clásico y sus principios, pero le preocupaba que sus recetas económicas no funcionaran. Su inquietud intelectual le llevó a construir una nueva “Teoría General” alternativa a la “teoría clásica”, poniendo el foco en el consumo público y la inversión pública. Justo lo que estaba haciendo el Presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt desde 1933 con su plan del New Deal (nuevo trato). El empleo y el dinero estaban en el centro de la “teoría general” de Keynes.

3. Ahora, como entonces, el dinero y la especulación están en el origen de la crisis de 2008 y el desempleo está en sus consecuencias. Así que 80 años más tarde otra vez dinero y empleo están enlazados por una nueva crisis en una nueva realidad. La recuperación del crecimiento económico y del empleo en la crisis de 1929 se produjo por la aplicación en los países avanzados de políticas keynesianas basadas en el estímulo de dos componentes de la demanda agregada: la inversión y el consumo públicos, es decir, más gasto público y presupuestos públicos desequilibrados. Desde el punto de vista político, era evidente que el keynesianismo significaba el protagonismo económico de los Estados (intervención económica pública), lo que puso furiosos a los economistas de pensamiento clásico, defensores excluyentes de los mercados. Para ellos el Estado era y es un pésimo agente económico.

4. El predominio de la doctrina keynesiana funcionó sin oposición activa hasta que aparecieron los primeros brotes importantes de subidas de precios y la inflación. Para los monetaristas, herederos del pensamiento económico clásico, la teoría keynesiana no era la más adecuada para dar respuesta a los problemas que generaba en la economía la subida de precios y la inflación. Entonces se generó un debate entre los economistas sobre la relación entre inflación, crecimiento económico y empleo, debate que podemos resumir en la controversia que aportó a la economía la curva de Phillips. Alban W. Philllips formuló su curva en 1958, e inicialmente parecía encajar bien con las políticas keynesianas: la economía funcionaba mejor y creaba más empleo con un poco de inflación. Al sacar la inflación a escena, Phillips puso la pista de aterrizaje para el regreso de los monetaristas al teatro de operaciones. Al principio, en la década de 1960, el debate entre las escuelas de pensamiento económico sobre la relación entre inflación y empleo fue académico y sin impacto en las políticas públicas. Las políticas keynesianas seguían funcionando bien en los Estados desarrollados: había inflación moderada pero había también crecimiento económico y empleo.

5. A principios de la década de 1970 apareció la “estanflación”, una situación desconocida hasta entonces, en la que los países desarrollados tenían inflación sin crecimiento económico y sin empleo. Era el peor de los mundos posibles. La situación se agravó a partir de la primera crisis del petróleo. Por fin la realidad demostraba que la curva de Philllips era falsa y que las políticas keynesianas no sólo eran inútiles, sino dañinas. Llegaba el momento de la revancha de los monetaristas y del pensamiento económico excluyente (sólo mercados y Estados sin economía pública) contra los keynesianos y el pensamiento económico integrador (mercados y Estados con economía pública), que había gobernado las economías desarrolladas desde la salida de la Gran Depresión. A mediados de 1970 Milton Friedman y su escuela de Chicago encabezaron en el ámbito del pensamiento económico la llamada revolución monetarista contra el keynesianismo. En el ámbito político, los líderes del momento, encabezados por los conservadores británicos (Margaret Thacher), los republicanos norteamericanos (Ronald Reagan), el FMI y el Banco Mundial se decantaron hacia los monetaristas, cuyas doctrinas y principios han regido nuestras vidas y la economía mundial en los últimos 35 años, hasta la quiebra financiera de 2008.

6. Este pequeña excursión por la historia del pensamiento económico de los últimos 80 años nos permite identificar con claridad las políticas económicas causantes de la crisis actual. La crisis de 2008 es hija de un pensamiento y unas políticas económicas monetaristas y excluyentes que podríamos resumir en el principio de “todo para el mercado nada para el Estado”. Este hecho debería provocar la reacción de los gobiernos y los economistas contra las recetas económicas monetaristas. El pensamiento económico debería estar en plena ebullición, trabajando en la construcción y aplicación de un nuevo paradigma económico, de una nueva “teoría general” pues el pensamiento económico monetarista nos ha traído al desastre actual. Pero la inteligencia y la innovación económicas parecen haberse agotado. Los Gobiernos más activos aplican recetas viejas y se han dividido en dos grupos: unos aplican más monetarismo y rigor presupuestario (Europa), y otros más keynesianismo y estímulo público (EE.UU., Japón y el grupo de países BRICH) . Ni unos ni otros parecen haberse dado cuenta de que el problema ya no es del monetarismo ni del keynesianismo, ambos superados por la nueva realidad de una economía capitalista globalizada y gobernada por las finanzas. El problema proviene de la misma evolución del paradigma económico capitalista, como me porpongo demostrar.

7. Hoy, cuando a instancias del FMI y de la OIT un buen puñado de gobernantes acaban de reunirse en Oslo para buscar salidas, es un buen día para hacer públicas estas reflexiones. El empleo empieza a estar en el centro de las políticas económicas de salida de la crisis, como no podía ser de otra manera: ¿Para qué nos sirve una economía que no es capaz de distribuir la riqueza a través del empleo?. Unos gobernantes miran al empleo por sensibilidad social, otros para evitar la revuelta popular. Las razones importan poco, dada la situación en la que estamos atrapados: una sociedad cada vez más cómoda, egoísta y dual, donde los que tienen no quieren compartir nada con los que no tienen. Lo malo es que no hay ideas económicas nuevas sobre la mesa, no tenemos una nueva “teoría general”. Todos los países esperan que el crecimiento económico ponga en marcha la máquina del empleo, y todos esperan igualmente que el crecimiento económico provenga del mercado exterior: que sean otros (el resto de países) los que compren mi producción a fin de que el mío venda y luzca una balanza de pagos saneada y sin deudas. Para que mi país caiga del lado de los vendedores que ganan y no de los compradores que pierden, todos los gobernantes utilizan también la misma palabra mágica: PRODUCTIVIDAD. Precisamente el concepto económico que produce la quiebra del axioma capitalista que relaciona crecimiento económico y empleo. Cómo sucede esto lo explicaremos.... mañana

viernes, 6 de agosto de 2010

DE CÓMO MIS HUESOS DIERON CON MISTER MONFORT Y SU PLAN.


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1. Habitualmente traslado a los blogueros amigos reflexiones sobre la economía y la sociedad. Hoy cambio de vía, y voy a trasladaros hechos, sensaciones e incertidumbres. El descanso del verano parece un buen escenario para hacerlo. Compartir reflexiones, compartir conocimiento, compartir sensaciones... siempre compartir. Deseo que también esto sea útil.

2. Madrid. 3.30 de la tarde y sentado en la oficina ante el ordenador. A esa hora, en nuestra España, habitualmente nadie pregunta por nadie, nadie pide una gestión a nadie.. Pero si además es una tarde del primeros de agosto, nadie es la nada absoluta. A esas horas, en teoría todos los españoles estamos comiendo... o según el tópico todos los españoles estamos durmiendo la siesta. Menos Tomás. Tomás estaba ahí, en la puerta del despacho, para decirme que ya se iba. Y antes de hacerlo me hizo la pregunta de la casualidad: ¿has leído el artículo de Pimentel en Cinco Días que te comenté esta mañana?.

3. Estaba yo en esos momentos entretenido con el blog de Luis Solana (luissolana.com). Acababa de enterarme de que Luis Solana tenía blog porque había colgado una entrevista “fantasiosa” al futuro ministro de Defensa que refería a mi Jefe actual. Esto de los blogs se ha convertido en un fenómeno social. Todavía recuerdo la primera vez que escuché ese palabro de boca de un teniente coronel del ejército del aire. Trabajaba yo entonces precisamente en Defensa. Corría el año 2005. Un sitio en Internet donde cada persona podía contar y poner lo que le diera la gana. Vamos, el chismorreo de los famosillos de la TV pasado a Internet, pensé yo entonces. Esa tontería no puede ir muy lejos. ¡Hay que ver cómo me equivoqué!. Ahora hasta los de Política Directa tenemos un blog que nos ha montado Juan Antonio, que para esto como para otras muchas cosas es un tipo muy habilidoso. Pero dejemos los blogs y volvamos a Tomas.

4. Apenas había desaparecido de la puerta cuando con un simple clic cambié a Luis Solana por Cinco Días. En opinión localicé pronto el artículo de Manuel Pimentel “¿Conflicto geopolítico?”. Me dejó mal sabor de boca, aunque era una foto acertada de la situación económica del mundo y de la debilidad de la vieja y ahora endeudada Europa. Pero su última idea es “la lucha por el dinero”, y la lucha implica violencia y confrontación en lugar de ayuda y cooperación. No me gusta esa salida. La lucha por el dinero suele traer muerte, guerra y destrucción. Busqué algo para quitarme ese mal sabor de boca.

5. A sólo otro clic había un artículo alternativo en el mismo Cinco Días y con un título más llamativo: “Un nuevo orden internacional” de Jorge Díaz Cardiel. Eso me atraía más. Todo lo que se presenta como nuevo es lo que más me apetece conocer. Necesitamos pensamiento innovador y creativo. Precisamente el 28 de julio había compartido con vosotros mis reflexiones sobre la necesidad de un nuevo paradigma económico ¡Pero recibo un nuevo jarro de agua fria!. El artículo comenta las nuevas relaciones China- Estados Unidos. Ni una sóla mención a Europa y al paradigma del capitalismo. Se refuerza el análisis de Pimentel. ¿Qué hacer?.

6. Necesito algo de luz en este túnel sombrío, algo nuevo y creativo sobre las posibles salida a este viejo modelo económico y social e instintivamente pincho los blogs de Cinco Dias. Hay 20. Demasiados. Me guío por el título y selecciono los que pueden tener un pensamiento económico novedoso. ¿Algo novedoso en Cinco Días?. Debo de ser un ingenuo. Un blog llama especialmente mi atención. Se titula “Un nuevo modelo de crecimiento” y su autor es un tal Jaime Pozuelo MONFORT. Pienso que quizá Jaime diga algo sobre el nuevo paradigma económico y social. Entro y descubro un tipo que “parece loco”, pero que ya está trabajando para tres nuevos paradigmas: uno económico, otro político y otro social.

7. Esto me supera, pero después de ordenar las ideas, descubro que MONFORT lucha por muchas de las cosas en las que creo y por las que he peleado en mi vida. Tiene una ventaja insuperable para mi: está en la década de los 30 y yo ya estoy en la de los 60. Pero es de esa sabia de donde tienen que surgir los políticos valientes. Nuestra generación ya hizo su trabajo. Y así fue como dí con mis huesos en el Plan de Mister Monfort. Está en inglés, pero hay cosas en español. Hay que buscar, navegar (por Internet) y pensar. Os invito a hacerlo. A la vuelta de vacaciones comentamos. ¡Buen descanso a todos!.

jueves, 5 de agosto de 2010

Se hunde el barco

Se hunde el barco del gobierno, los "adosados" empiezan a reposicionarse, se les escapa el "izquierdismo" por las costuras......quizás la solución este en un buen batacazo, pero con mayúsculas, que limpie el polvo de la paja y permita una profunda remodelación del PSOE y de sus personajes. Quizás sea una alternativa, como decía Hilario Camaho "tiene que llover a cántaros".

miércoles, 4 de agosto de 2010

SINDICALISMO, MONETARISMO Y EUROPA: ¿ALGUNA RELACIÓN?.

Presentación.
Llegó a mis manos un breve trabajo del “Center for Economic and Policy Research” sobre “alternativas a la austeridad fiscal en España”, y su contenido activó mis reflexiones sobre el monetarismo y los males que esta teoría económica, convertida ya más en doctrina dogmática que en conocimiento científico, nos ha ocasionado socialmente y los que nos puede ocasionar en el futuro. Las traslado aquí con el ánimo de enriquecer el pensamiento de otros y de incrementar la conciencia colectiva sobre la necesidad de un nuevo paradigma económico. Como dice George Soros en su último libro sobre los mercados financieros “no sólo el actual paradigma – la teoría del equilibrio y su derivado político el fundamentalismo de mercado- se ha demostrado incapaz de explicar el estado actual de los acontecimientos (financieros), sino que puede considerársele responsable de habernos metido en el lío en que nos encontramos. Necesitamos un nuevo paradigma como agua de mayo”. Lo dice alguien que ha vivido a fondo el monetarismo. ¡Un testimonio valiente y nada servil cuya lectura recomiendo!.

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1. De nuevo Vicenç Navarro nos aporta información valiosa para reflexionar sobre la política económica “rigor mortis” que están aplicando los Gobiernos europeos y cuyo coste social e individual estamos soportando los ciudadanos, y mas concretamente los trabajadores europeos. Lo hace colgando en su página web el pasado 27 de julio un trabajo de los economistas Mark Weisbrot y Juan Montecino realizado por encargo del Centro de Investigación en Economía y Políticas (CEPR) de Washington, y publicando el día 30 un artículo sobre dicho trabajo. Recomiendo a los blogueros de Política Directa un paseo por la web del profesor Navarro para comprobar que son posibles otras alternativas de política económica distintas al castigo que bancos y gobiernos nos están infligiendo. ¿Por qué entonces los Gobiernos nos aplican estas vacunas tan dolorosas?.

2. Los Gobiernos de los países desarrollados, que por cierto es en los que se ha engendrado la crisis financiera, han perdido el control de sus Bancos Centrales. Esto no siempre ha sido así. Durante el desarrollo del capitalismo, los Gobiernos y Estados han controlado los Bancos Centrales. Pero en la década de 1970 surgió una polémica entre los economistas sobre la mejor manera de controlar la inflación avivada por la subida de los precios del petróleo, y en el ojo del huracán se colocó la facilidad que los Gobiernos tenían para emitir dinero y acudir al crédito de sus Bancos Centrales como una causa más de inflación. Esto tenía poco que ver con el precio del petróleo, pero la ocasión era buena para cuestionar el poder político de los gobiernos para acudir a la creación de dinero legal cuando pasaban por dificultades financieras, poder que indignaba a los monetaristas. La batalla doctrinal se saldó con el triunfo del monetarismo y las tesis de la escuela económica ultraliberal de Chicago liderada por Milton Friedman. Ronald Reagan y Margaret Thatcher fueron los políticos que consolidaron el triunfo del monetarismo en la política económica de sus países y quienes lo extendieron al resto del mundo a través del FMI y el Banco Mundial. Si no se tienen en cuenta los principios y axiomas del monetarismo no es posible entender la quiebra financiera del sistema capitalista producida en 2008, y lo que ahora nos sucede. ¿Cuáles son esos principios?.

3. Los principios del monetarismo son de uso común, porque hemos estado y seguimos estando inmersos en ellos. Son puro capitalismo neoliberal (capitalismo del siglo XIX repensado a finales del siglo XX). Enumeraremos los más relevantes: 1.- Desregulación de toda la actividad económica, que debe de ser gobernada por la mano invisible del mercado y no por las normas de los Gobiernos ni por su intervención en la economía. 2.- Libertad de creación y diversificación de activos financieros por la banca, que deben ser comercializados en todas partes sin limitación ni control de los Gobiernos. 3.- Libre circulación de capitales entre países para mejorar la asignación de los recursos financieros existentes. 4.- Reducción de la presión fiscal (bajada de impuestos) para favorecer la actividad y el crecimiento económico. 5.- Eliminación de los salarios mínimos y de cualquier clase de interferencia política sobre el precio de los factores de producción (capital, trabajo, materias primas y tecnología). 6.- Control de las variables monetarias (especialmente de la creación de dinero) por una autoridad monetaria independiente de los Gobiernos, y que debe tener como tarea principal el control de la inflación de los precios. Algunos de estos principios (el 2 y el 3) están hoy subsumidos en el concepto de la globalización económica imperante. Otros (el 1, el 2 y el 6) son causantes de la quiebra financiera del capitalismo aunque han vuelto a aplicándose una vez pasado el susto inicial de la quiebra, y finalmente un tercer bloque (el 4 y el 5) siguen siendo impulsados a través de la política económica patrocinada por el FMI y el Banco Mundial. Este es el marco general, pero a efectos de las políticas austeras que ahora aplican los Gobiernos europeos y de la propuesta alternativa que hacen Weisbrot y Montecino, lo que nos interesa es el principio nº 6 del monetarismo ¿por qué?

4. Porque la alternativa que Weisbrot y Montecino plantean es una monetización suave de la deuda pública (deuda soberana) de los países europeos. Lo dicen claramente en relación al caso español: “El problema radica en que España no posee un banco central que pudiera adquirir la deuda del país a través de la creación de liquidez monetaria. Por tanto esto tendría que llevarse a cabo a través del Banco Central Europeo” (BCE). Ambos economistas están cuestionando el principio 6 del monetarismo militante. Aportan argumentos sólidos de lo que están haciendo los Gobiernos de EE.UU. y Japón con sus Bancos Centrales (adquirir billones de dólares de deuda soberana del propio país), pero lo que ellos proponen para Europa es pecado mortal para los monetaristas europeos, ahora más papistas que los monetaristas americanos y japoneses. Desde la década de 1970 los Gobiernos de los países del primer mundo han perdido el control de sus bancos centrales y el poder de la emisión de moneda, y curiosamente es con Gobiernos débiles o inexistentes, como lo es la Comisión Europea, donde esta pérdida se demuestra más dañina. Conclusión: los Gobiernos de Europa actúan ahora al dictado del BCE y el BCE lo hace al dictado de los monetaristas del FMI y el Banco Mundial para desgracia de los países europeos en dificultades con su deuda soberana. ¿Pero cómo es que los Gobiernos de EE.UU. y Japón hacen lo que el BCE no hace para los Gobiernos nacionales de Europa? ¿A quien beneficia esta política monetaria fundamentalista?.

5. La respuesta a esta pregunta encierra las claves del grave estancamiento económico que se está embalsando en Europa y del duro ajuste fiscal y presupuestario que los Gobiernos están imponiendo a los ciudadanos europeos. Neutralizado el BCE y su política monetaria expansiva, las necesidades de financiación de los Gobiernos europeos quedan ahora en las manos exclusivas del mercado financiero global y privado. Justo lo que quieren los monetaristas: todo el poder para el mercado capitalista. Un mercado financiero enlatado en una teoría económica de los mercados basada en axiomas falsos porque el mercado capitalista ni es transparente, ni es perfecto ni es competitivo ni es eficiente, ni funciona en equilibrio. Por el contrario los hechos prueban que es un mercado global, especulativo, codicioso y que funciona con espasmos irracionales. Un mercado que no trata a los países de Europa como sociedades necesitadas de financiación a un precio justo para salir de la recesión, sino como enfermos débiles a los que hay que exprimir hasta la quiebra si ello maximiza los beneficios. Ya hemos sufrido una primera oleada de ataques especulativos a la deuda soberana europea. Con el escenario que hemos expuesto, es estúpido creer que la guerra ha concluido. Vendrán nuevos ataques. ¿Pero por qué el BCE protege la codicia de los capitales financieros privados en lugar proteger el bien común de los ciudadanos europeos?.

6. Porque los Bancos Centrales, siguiendo la doctrina económica monetarista, han dejado de estar al servicio de los Gobiernos y los ciudadanos, y se han convertido en el trasatlántico de lujo en el que viajan la banca y los capitales financieros privados. El controlador ha pasado a ser gobernado por los controlados. Esta ha sido una de las “jugadas perfectas” del monetarismo: quitar el poder de crear dinero a los Gobiernos y otorgárselo a los banqueros. En el trasatlántico de la Reserva Federal Americana la juerga financiera durante casi 30 años (desde la Presidencia de Reagan) ha sido tan exitosa que han estado a punto de hundirse ellos y hundirnos a todos, por lo que el Gobierno norteamericano ha intervenido para salvar la situación. No ha tomado el control del trasatlántico, pero ha desembarcado en él como un viajero más y ha puesto orden intentado acabar con la fiesta. ¡Ya veremos si lo consigue!. En Japón pasó otro tanto de lo mismo en la década de 1990 y aún andan renqueando. ¿ Y en Europa?.

7. En Europa somos unos pigmeos de cabeza grande. Tenemos una cabeza gigantesca de burócratas en Bruselas, y un cuerpo raquítico de políticos pensando en Europa y tomando decisiones europeas. Queremos ser un país grande con gobiernos y políticas pequeñas: una moneda común sin un presupuesto, una política fiscal y una deuda pública común; un parlamento común sin partidos políticos comunes ni Gobierno común al que controlar y exigir; un banco central común sin una política monetaria y una balanza de pagos común; una bandera común sin un ejército, una policía, una justicia y una diplomacia común. La Unión Europea nació para crear un espacio económico común, y cuando han llegado las verdaderas dificultades económicas se ha demostrado que la Unión no existe. Ante la amenaza de impago de la deuda soberana local, nuestros políticos locales se han reunido en Bruselas para decidir... que cada gobierno local estruje a sus ciudadanos y salga del atolladero por su medios porque el BCE ni está ni se le espera. ¿Pero qué Unión Europea es esta?.

8. Una realidad ácida que nos negamos a ver. Lamentablemente los políticos europeos de todas las tendencias ideológicas ya han sido atrapados por el monetarismo y sus principios. El monetarismo ha demostrado máxima habilidad, no para resolver nuestros problemas económicos, sino para debilitar a los Estados y a los políticos, que es en quienes hemos delegado nuestra representación democrática. En materia de política monetaria y con la escusa de controlar la inflación de precios, primero les ha quitado el control de los bancos centrales y el poder de crear dinero. En una segunda fase ha puesto a los bancos centrales al servicio de la banca y ha otorgado a esta el poder exclusivo de fabricar dinero a través de la creación de activos financieros. Por último nos ha sorprendido a todos fusionado el mercado de dinero con el mercado de productos financieros e inutilizando los instrumentos de política monetaria que tenían los Gobiernos para hacer política económica. Para Europa unos Estados nacionales más débiles sería correcto si ello fuera acompañado de un Gobierno Europeo cada vez más fuerte. Pero las cosas no están evolucionando así. Los poderes que el monetarismo retira a los Estados se los entrega a los mercados, no al Gobierno de la Unión Europea. Y los mercados nos han llevado a la quiebra financiera en 2008 y ahora trabajan para llevarnos a la quiebra social obligando a los Gobiernos a aplicar severas medidas de ajuste fiscal y presupuestario. ¿Qué nos queda para evitarlo?.

9. Aunque parezca extraño nos queda el sindicalismo. Los trabajadores no son los beneficiarios naturales de una economía gobernada por el monetarismo. El mercado, tal y como lo concibe la teoría monetarista, carece de contenido social. Todo queda supeditado al principio de la eficiencia económica y de la maximización del beneficio empresarial: la alimentación, la seguridad, la salud, la educación, la pensión, el gasto público, las condiciones de empleo, la distribución de la riqueza etc.; incluso la monetización suave de la deuda soberana que proponen Mark Weisbrot y Juan Montecino. Al monetarismo no le importó que los Gobiernos monetizaran en 2008 las deudas privadas tóxicas para evitar la quiebra de los bancos, pero se opone radicalmente a que se monetice en 2010 la deuda soberana para evitar la quiebra de los Estados europeos. La contradicción es tan evidente que sobran calificativos. No podemos ser ingenuos. Los intereses económicos de los privilegiados anidan detrás de esa doble vara de medir. El sindicalismo parece ser la única organización social europea de importancia que aún mantiene viva la resistencia al monetarismo y sus políticas. Han convocado una huelga europea de resistencia para el próximo 29 de septiembre. Los ciudadanos de Europa deberían apoyar con entusiasmo esa iniciativa para obligar a sus Gobiernos y al BCE a deshacerse del monetarismo que practican y a innovar sus políticas económicas. Si no lo hacemos, lo lamentaremos. ¿Podrá el sindicalismo europeo romper el espinazo del monetarismo o asistiremos a un combate “amañado”? . ¡Vienen tiempos movidos, porque si el sindicalismo europeo es atrapado también por el monetarismo, creo que las cosas se va a complicar mucho!.

miércoles, 28 de julio de 2010

POR QUÉ NECESITAMOS UN NUEVO PARADIGMA ECONÓMICO


Presentación:
Es bueno que la filosofía regrese a la economía, y una forma de hacerlo es a través de la generación de un nuevo paradigma. Probablemente el nacimiento de un nuevo paradigma no sea el resultado de una mente filosófica estructurada, sino de una realidad caótica. O tal vez de una confluencia de ambas cosas: mente teórica y caos social. En cualquier caso necesitamos pensadores-científicos que ordenen el caos y den coherencia teórica a una nueva organización económica de la sociedad. De momento no aparecen. La caducidad de la mayoría de los axiomas del capitalismo liberal nos adelanta que este paradigma económico está agotando su tiempo histórico de dominio. Pudiera estar equivocado, pero esa es mi tesis de trabajo. Te invito a descubrir por qué y a desenmascarar los axiomas del capitalismo que han dejado de ser verdades evidentes para transformarse en dogmas de creyentes.


MANTRA: UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.


1. Paradigma en el diccionario de la Lengua Española tiene un sólo significado: ejemplo o ejemplar. Originalmente su significado está relacionado con la lingüística y la gramática. Algunos otros diccionarios identifican paradigma y modelo. El concepto “modelo” está en la raíz etimológica de la palabra paradigma (“deigma” en griego significa modelo). Pero además paradigma es una concepción utilizada por la filosofía. La filosofía ha dotado a este concepto de nuevos contenidos, y esto es lo que nos interesa para el caso de la economía, que es lo que nos ocupa. Precisamente en la entrada a este blog del pasado 25 de junio (EL G-20 EN CANADÁ: IR A LA RAIZ PARA PROMOVER EL CAMBIO), apuntamos la necesidad de que la filosofía regrese a la economía.

2. Una forma adecuada de regreso de la filosofía a la economía es a través del concepto de paradigma. El paradigma, enriquecido por el pensamiento científico-filosófico, encierra en su esencia los conceptos de evolución y movimiento. Un paradigma económico es una realidad en permanente movimiento, porque el grado de veracidad de los axiomas económicos en que se basa el paradigma varía continuamente, y porque la economía es un compendio de la vida del hombre en la tierra, y la vida está en movimiento permanente. ¿Qué tipo de movimiento?.

3. El movimiento de un paradigma no es en círculo sino en espiral. No es reiterativo, repitiéndose sobre sí mismo, sino incremental, describiendo una espiral cada vez más lejos del centro. De este modo el conocimiento avanza permanentemente utilizando los paradigmas como vehículos de tracción. Cuando el paradigma se vuelve obsoleto y no permite avanzar al conocimiento, el paradigma se hace inservible y hay que cambiarlo. Esto sucede en la Ciencia y en la Historia cada cierto tiempo. En economía, un paradigma se hace viejo cuando la mayoría de los axiomas en los que se apoya la teoría económica que soporta al paradigma dejan de ser verdaderos y devienen falsos. ¿Cómo sucede esto?.

4. El determinante de la duración de un paradigma social es la caducidad de sus axiomas. El axioma es la proposición más peligrosa, porque por su propia definición el axioma no necesita demostración, dada la claridad y evidencia con la que se muestra a nuestro razonamiento lógico. Pero lo que hoy se nos manifiesta claro y evidente, mañana puede dejar de serlo por haberse modificado las circunstancias objetivas de la realidad. Este tránsito de los verdadero a lo falso no es instantáneo, sino gradual. El axioma pasa del blanco al negro a través de una variada gama de grises. Es esta peculiar “gama de grises” de la vida de un axioma lo que facilita su transformación en dogma.

5. Cuando nace un paradigma, casi todos sus axiomas se nos muestran como verdaderos, pero con el paso del tiempo la situación se invierte, y en el ocaso del paradigma casi todos sus axiomas se nos muestran como falsos. A lo largo de este proceso de transformación de lo verdadero en falso, las fuerzas sociales que sustentan el paradigma promueven que el axioma admitido por el imaginario colectivo se enquiste en el paradigma y se petrifique como dogma de creyentes. Esto es lo que pasa con los paradigmas sociales, de los que el paradigma económico es una clase: que tienden a petrificar sus axiomas y ha convertirlos en dogmas a fin de asegurarse la supervivencia. ¿Con qué consecuencias?.

6. Cuando el 80% o más de los axiomas que fundamentan un paradigma social se transforman en dogmas, ha llegado el momento de cambiar de paradigma para que la sociedad pueda seguir evolucionando. El capitalismo ya ha convertido en dogmas más del 80% de los axiomas que dieron soporte al nacimiento de la teoría económica liberal. Racionalmente ha llegado el momento del cambio de paradigma económico, pues el paradigma del capitalismo liberal, ahora bajo forma de “monetarismo neoliberal”, ha dejado de ser útil para gestionar la economía de manera provechosa para la mayor parte de la población humana. Cada vez un mayor número de sus axiomas se demuestran falsos, pero, al seguir aplicándolos como dogmas, el paradigma genera políticas económicas erróneas que están causando graves daños a la ciudadanía y acumula tensiones en la sociedad. Es por ello que si la razón y la ciencia económica no promueven el cambio de paradigma económico, lo hará el malestar social generado por la aplicación de dogmas inservibles y perjudiciales para los intereses de la mayoría de ciudadanos.

7. Esta es la fase del capitalismo maduro en la que estamos. Los marxistas siguen pensando que el fin del capitalismo se producirá a causa de la explotación extrema que una clase dominante hará del resto de la sociedad, pero esto es sólo una cara de la moneda. La otra cara es el agotamiento del paradigma y sus axiomas. Cuando ambos factores – explotación de una clase dominante y axiomas inservibles – confluyen en el tiempo, el cambio se hace inevitable. No basta la confrontación de las clases sociales; es necesaria también la caducidad de los axiomas del paradigma. Los marxistas, en su estrategia política, no tuvieron en cuenta este segundo factor, y se equivocaron.

8. A lo largo de su desarrollo en los últimos 300 años, varios axiomas del capitalismo han sido refutados científicamente por estudiosos del paradigma capitalista. Así por ejemplo la llamada ley de Say, formulada en los términos de que “toda oferta crea su propia demanda”, axioma que funcionaba en los inicios del paradigma, se ha demostrado posteriormente falso, y hoy existe un consenso generalizado sobre su invalidez. Lo mismo hizo J. M. Keynes, que demostró la falsedad de los axiomas del paradigma capitalista sobre la inversión, el ahorro privado y el empleo a raíz de la crisis de 1929, axiomas que han tenido más fortuna que la ley de Say y que perviven como dogmas en el capitalismo neoliberal para desgracia de los keynesianos. Más tarde, en 1956, los economistas Kelvin Lancaster y Richard Lypsey demostraron la falsedad de los axiomas sobre las bondades del mercado capitalista y su “mano invisible” que podríamos resumir en la expresión “el mercado de competencia perfecta consigue la eficiencia económica perfecta”. Las consecuencias de la refutación de estos axiomas eran tan catastróficas para el paradigma capitalista, que los economistas guardianes del capitalismo liberal prefirieron silenciarla primero e ignorarla después. Pero la falsedad de esos axiomas está en el origen de la crisis económica que hoy padecemos, y de la que esos economistas guardianes del paradigma no nos sacarán, porque han dejado de ser científicos para convertirse en dogmáticos.

9. Hay igualmente otros axiomas falsos que siguen funcionando hoy como si fueran verdaderos, pero que en realidad son ya dogmas de creyentes. Identifiquemos algunos:

a. Cuanto menos regulación, más eficiencia económica.
b. Maximizando el interés y el beneficio individual se maximiza el interés y el beneficio colectivo.
c. El precio de mercado es el precio más competitivo y económico.
d. La competencia baja los precios.
e. Más competencia de mercado es más beneficio para el consumidor.
f. Más competitividad es más riqueza. Más riqueza es más bienestar.
g. Balanzas de pagos y presupuestos públicos con superavit es mejor para todos.
h. Cuanto más impuestos pagamos, mas ineficientes somos.
i. El mercado es de orden natural. El Estado, de orden artificial.
j. Cuanto menos Estado, mejor mercado.
k. El crecimiento económico trae la creación de empleo.

10. Invito a los lectores de este blog a participar en el proceso de descubrimiento de los axiomas del capitalismo que, al ser falsos, ya funcionan sólo como dogmas de creyentes, y a demostrarlo. Por mi parte me propongo demostrar en la próxima entrada la falsedad del último axioma de esa lista, el axioma en el que los gobernantes del primer mundo confían para sacar a los ciudadanos de la actual crisis económica: que cuando regrese el crecimiento a la economía, regresará la creación de empleo. Una esperanza inútil, porque ese axioma ha comenzando a devenir falso, y en los próximos años engrosará la lista de axiomas caducos del capitalismo liberal. No me atrevo a afirmar que la caducidad de este axioma será la puntilla del paradigma capitalista.... pero pudiera serlo, porque la caducidad del axioma que vincula crecimiento económico y empleo generará tensiones sociales irresistibles en un futuro relativamente próximo.

martes, 13 de julio de 2010

LAS CLASES SOCIALES REGRESAN AL PRIMER MUNDO... SI ES QUE ALGUNA VEZ SE FUERON.


A modo de resumen.
Marcos nos hace llegar el artículo de Vicenç Navarro para la revista Sistema tomado el viernes 9 de julio de la web del Profesor. El título del artículo (“Qué debería hacerse para salir de la crisis y qué no se hace”) me generó expectativas que no se vieron cumplidas. Pero el Profesor es un roquero de la economía, que ayuda a reflexionar sobre la economía y la política. Porque la economía no es neutra, como el poder establecido quiere que pensemos los ciudadanos. La economía está preñada de ideología, y hay economía de derechas y economía de izquierdas. El profesor Navarro piensa en economía de izquierdas y no se rinde: preocupación constante por las desigualdades económica y sociales y por la debilidad del poder político democrático en la sociedad en que vive. Mientras, otros economistas “guardianes del monetarismo” ejercen el poder económico real desde el ámbito público y privado aplicando la economía de derechas, y dan al Profesor la oportunidad de mostrar el poder de su pensamiento. Ahora estamos en la fase de crear pensamiento. Los movilizadores de la sociedad llegarán en su momento: cuando se den las condiciones objetivas y aparezcan los líderes necesarios.
MANTRA.
UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.



1. Vicenç Navarro documenta los desastrosos efectos que tienen para los ciudadanos de a pie las políticas económicas neoliberales, que yo prefiero llamar "monetaristas" porque reducen la economía a política monetaria. Una amplia narración de esas desastrosas consecuencias está descrita de manera detallada, con cifras, países y nombres en el libro de Naomi Klein "La doctrina del shock: el auge del capitalismo de desastre". El título del libro lo dice todo y en esas estamos: el capitalismo de desastre se extiende ahora por Europa.

2. En las décadas de 1980 y 1990 la “doctrina del shock” se aplicó en los países periféricos del sistema en ejecución del consenso de Washington, que sentó las bases del monetarismo a partir del pensamiento económico de la escuela de Chicago. El objetivo ideológico del recetario era y es obligar a los países a seguir las directrices del FMI y conseguir así que pongan sus recursos naturales y financieros al servicio de los intereses del primer mundo. Pocos imaginaban entonces que en 2010 la “doctrina del shock” se iba a aplicar también a las sociedades de los países “ricos” del núcleo duro del sistema. ¿Quién podía atreverse a tanto?. ¿No sería excesivo el riesgo?.

3. Opino que desde septiembre de 2008 los ciudadanos de los países del primer mundo estamos también bajo la “doctrina del shock”. Se nos asustó amenazándonos, no a nosotros físicamente, sino a nuestros dineros. Por un momento pensamos que íbamos a la bancarrota y que nuestras cuentas corrientes, nuestros activos financieros y nuestros ahorros se evaporaban de un día para otro. Con ellos se evaporaba nuestro confortable “modo de vida”. Estábamos tan aterrorizados que ni siquiera hemos sido capaces de pensar. Con esa reacción timorata y asustadiza indicábamos a los gestores de la doctrina del shock que estábamos preparados para aplicarnos la vacuna monetarista del FMI. Eso es lo que acaban de hacer los Gobiernos de Europa con sus ciudadanos un año y medio después de entrar en shock. Ya estamos bajo el mismo régimen que los ciudadanos norteamericanos: despido fácil, sector público débil, lobbys empresariales potentes, diferencias de ingresos y de riqueza desorbitadas, control de la política por “las finanzas y los mercados”, pensiones dependientes del valor de los activos financieros, servicios públicos de subsistencia para la clase baja y servicios públicos de pago para la clase media. ¿Y los sindicatos europeos?. ¿Y los partidos de izquierda?.

4. Todo perdido. El famoso estado de bienestar europeo ya se está yendo por las alcantarillas. No tardaremos mucho en sufrir las consecuencias en carne propia. Los parados actuales son sólo la avanzadilla del empobrecimiento que viene. Aconsejo que aprendamos a vivir con lo básico. A la vista de los resultados del shock, y de cómo la UE ha pasado a aplicar en 2010 con mano de hierro y bajo la dirección económico-monetarista de Alemania las políticas clásicas del FMI después de sanear el sistema financiero con los recursos públicos que ahora se niegan a los servicios sociales que necesitamos, deberíamos preguntarnos si la crisis financiera de 2008 fue involuntaria, o si más bien fue provocada conscientemente para producir un shock en las sociedades occidentales (especialmente las europeas) y poder así aplicarles políticas económicas de derechas que de otra manera hubiera sido muy difícil imponer.

5. Sugiero que evaluemos cada vez más esta posibilidad. No creo que Greenspan y los demás gobernadores de la Reserva Federal (entre ellos el actual Secretario del Tesoro con Obama, Timothy Geithner), los directivos del FMI, los del Banco Mundial y los primeros ejecutivos de los grandes bancos americanos no supieran lo que estaban haciendo. Demasiada gente lista para considerarlos tontos. Más bien creo que programaron la aplicación de la doctrina del shock en los países del primer mundo, y en este intento se les fue la mano más allá de lo esperado, Incluso puede que previeran que alguien tendría que morir para hacer más creíble la historia, y le tocó morir a Lehman Brothers. No se aterroriza a la gente del primer mundo si no explota una bomba financiera de suficiente potencia, y Lehman tenía esa potencia. ¿Podemos hacer algo para librarnos de esta perniciosa doctrina que amenaza con hacernos saltar a todos por los aires?.

6. Ahora los países del primer mundo deberían aplicar otras políticas económicas distintas de la promovida por los monetaristas y su doctrina del shock. Lo dicen otros economistas de prestigio, incluso americanos (Krugman, Stiglitz etc.), pero estos economistas, que en Europa nos parecen de izquierdas por el simple hecho de no ser monetaristas, no tienen el poder económico ni influencia en el mismo. Además no hay dirigentes políticos europeos con talla suficiente capaces de impulsarlas. Todos están atrapados en el mismo paradigma económico monetarista, incluida nuestra España. Y aunque quisieran hacer algo diferente, no podrían, pues el sistema ya se ha globalizado lo suficiente como para hacer inútil cualquier política económica nacional distinta. Esto lo saben bien los monetaristas, que están aprovechando en su beneficio la globalización de las finanzas. Somos esclavos de la trampa de la globalización financiera y del monetarismo. Entonces ¿No hay salida?.

7. Si, pero para hallarla tenemos que aplicar el análisis marxista de la realidad, un método que enciende todas las alarmas en el orden económico constituido. Tenemos que hablar de nuevo de clases dominantes y clases dominadas y las condiciones de vida de estas últimas (en terminología marxista “las relaciones de producción”). Creo que aún falta tiempo para que la codicia y la ceguera de la clase dominante provoque las condiciones necesarias para producir la reacción de la clase dominada. Hasta la revolución industrial la dominante fue la clase aristocrática y la dominada la clase campesina. Desde entonces han cambiado los protagonistas, pero siguen teniendo validez los términos que acuño Marx en el siglo XIX: capital y trabajo. Clase capitalista y clase trabajadora. Ahora las cosas se han sofisticado un poco por ambas partes: la clase capitalista ha devenido en clase financiera, y ha atraído a su entorno a directivos y técnicos, sin cuya ayuda el capitalismo financiero no podría gestionar un sistema económico tan complejo como el actual. Por su parte la clase trabajadora también se ha sofisticado. Atrapada mayoritariamente en el consumo masivo, ha sustituido el mono, el panfleto y el bocadillo por la tarjeta de crédito, el móvil y la comida rápida. Esto lo sabe bien el capital financiero. El trabajador está tan alienado como en el siglo XIX, pero recluido en una jaula algo más confortable. De nuevo la Historia y las clases sociales a escena.

8. ¿Y la salida?. La salida vendrá de la mano de la política.... y de la educación, pero se tomará su tiempo. De la mano de la política no quiere decir de la mano de los partidos políticos. Porque la política es mucho más que los partidos. Para saber cómo se producirá esto, recomiendo la relectura de la entrevista al profesor José Luis Sampedro que figura en la cabecera de este blog. Hay en ella unas ásperas pinceladas sobre la política... sobre la educación... y sobre la Historia. Escuecen porque son alcohol en la herida de nuestra comodidad occidental. Necesitamos proyectar y desarrollar intelectualmente un nuevo pensamiento económico, un nuevo paradigma, un nuevo contrato social. Porque como dice el profesor Sampedro “estamos en un sistema descompuesto ya”. La aplicación del rostro más duro del monetarismo y de su doctrina del shock a los países ricos para los que no se inventó es la condición necesaria para que ese proceso de descomposición culmine. Prepárate para el colapso del sistema, que ya está en camino, y cuando llegue... súmate al cambio con tu esfuerzo para que sea profundo y real. Porque nada se consigue sin esfuerzo. Y no te confundas de clase social. ¡Ten claro a cuál perteneces y los intereses comunes que la identifican!. Lo tuyo no son los ingresos del millón de dólares ni las pensiones de 100.000 euros.

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