Plataforma abierta a la acción política, entendida y enfocada a la mejora de la calidad de vida de todas las personas. Para cambiar lo que no nos gusta, debemos de superar el nivel de la crítica y de la melancolía y pasar a la acción. Esta acción, en ocasiones, debe ser revolucionaria

viernes, 20 de abril de 2012

LA DEUDA, LA VIDA Y LA CREACION DE DINERO.

PRESENTACION
Los franceses están de elecciones presidenciales. Tendrán la primera vuelta este fin de semana y en mayo irán a la segunda. Lo que se vote en Francia será importante para los europeos porque los políticos franceses han puesto el dedo en la llaga de nuestra Europa: la creación de dinero y el Banco Central Europeo. Crear dinero es crear deuda colectiva. La deuda colectiva es una realidad económica distinta de la deuda particular. Pero los privilegiados de la economía monetarista quieren hacernos pensar que son la misma realidad y que deben tener el mismo tratamiento. Ese es el gran engaño al que nos están conduciendo los financieros con la ayuda de algunos políticos. Lo hacen porque así nos ocultan el secreto de cómo se crea el dinero, un secreto que no quieren debatir. Lógicamente los humanos están más preocupados por poseer dinero que por conocer los secretos del dinero. Es comprensible. Lo que te voy a exponer es una traslación: me traslado al futuro para describirte el presente en tiempo pasado. Quizá así lo entiendas mejor.
MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Deuda y crédito son caras de la misma realidad. Esta realidad es la forma moderna de ejercer la dominación sobre los humanos del siglo XXI. Entre los siglos XVIII y XX la forma principal de dominación fue el trabajo por cuenta ajena. Antes habían existido otras formas de dominación como la posesión de la tierra o directamente la esclavitud de la persona. Pero a principios del siglo XXI el trabajo por cuenta ajena comenzó a escasear y casi desaparecer por lo que los humanos que dominaban a otros humanos utilizando el trabajo por cuenta ajena tuvieron que buscar un nuevo medio de dominación. La misma tecnología que estaba acabando con el trabajo por cuenta ajena traía en sus alforjas el nuevo instrumento de dominación: el crédito y la deuda financieras. A principios del siglo XXI la tecnología de las finanzas se había desarrollado lo suficiente para endeudar a los humanos desde la cuna a la sepultura, y esta fue la forma que idearon unos humanos para dominar a otros, y unas sociedades para controlar a otras. De manera casi imperceptible, la fuerza de la espada y la violencia de la guerra fue sustituida por la fuerza del dinero y la violencia de la deuda. Así fue como empezó todo. Los protagonistas de esta historia tardaron en darse cuenta de esta evidencia y hasta que no se dieron cuenta, no hicieron nada para cambiar la realidad de la deuda y el crédito que estaba consumiendo sus vidas.

2. Confundir la deuda colectiva con la deuda particular era el gran error que impedía a aquellos humanos ver la realidad en la que estaban atrapados. La deuda particular era una deuda real respaldada por un bien y un derecho económicos, mientras que la deuda colectiva era una ficción contable, pero se les había hecho creer que también era real. La deuda colectiva la adquiría la sociedad consigo misma al crear el dinero, y la decisión de crear dinero nuevo estaba motivada por el crecimiento del comercio y la actividad económica. Cuando una sociedad era obligada a pagar la deuda colectiva devolviéndose el dinero a sí misma, destruía el dinero creado y con él destruía también el crecimiento del comercio y la economía. Los economistas habían descubierto que más dinero en circulación no significaba siempre más crecimiento de la economía, pero habían olvidado que era imposible más crecimiento de la economía sin más dinero en circulación. La gente común ignoraba que para crear riqueza física, antes era necesario crear dinero en forma de deuda colectiva, una deuda que debía devolverse con la riqueza física generada pero nunca con dinero. Tampoco la gente común entendía que el dinero se creaba de la nada contable, y que al crear dinero se creaba deuda colectiva contable, pero no deuda real que la sociedad tuviera que devolver. Estos arcanos sobre la creación del dinero y la contabilidad creadora eran conocidos y controlados sólo por unas pocas personas y autoridades, que trataban de preservar este conocimiento y control para ellas al modo como los hechiceros de las tribus primitivas reservaban para sí el conocimiento de las pócimas y conjuros que utilizaban, lo que les otorgaba un poder influyente y dominante sobre la tribu.

3. El sistema de creación de dinero del que se habían dotado aquellas sociedades avanzadas de Europa a principios del siglo XXI hacía que los humanos no pudieran vivir sin deuda colectiva, como no podían vivir sin aire. Cuando se produjo la gran crisis financiera global de 2008 y los europeos comenzaron a sufrir sus consecuencias, no comprendían lo que les estaba sucediendo porque no entendían que cuando les obligaban a devolver la deuda colectiva, estaban destruyendo el dinero creado y con él destruían también la riqueza de la sociedad en la que habían nacido y crecido. Algunos hombres expertos en finanzas ya habían visto esta realidad a mediados del siglo XX. El más citado de ellos a principios del siglo XXI era Robert H. Hemphill, miembro de la Reserva Federal de Atlanta. Lo citaban sobre todo los movimientos sociales que buscaban una salida a la crisis fuera del sistema. Hemphill había dejado escrito que “es un pensamiento desasosegante: somos completamente dependientes de los bancos comerciales. Alguien tiene que pedir prestado cada dólar que hay en circulación, ya sea en efectivo o en crédito. Si los bancos crean dinero artificial en grandes cantidades prosperamos. Si no, pasamos hambre”. Ese “alguien” al que se refería Hemphill era o el Estado o un particular/empresa. Cuando el Estado pedía prestado a su Banco Central, el resultado final era la creación de dinero nuevo. Cuando un particular/empresa pedía prestado a la banca comercial, el resultado final era una combinación de creación de deuda y creación de dinero.

4. En Europa las cosas funcionaron más o menos bien con este sistema financiero hasta que los europeos inventaron el euro y con él un mecanismo para que los Estados nacionales pudieran endeudarse sin crear dinero. Pensaban que esto era un gran invento porque así controlaban la inflación monetaria, cuando en realidad era una gran ruina porque así impedían el crecimiento económico. Hasta finales del siglo XX, los estados nacionales europeos podían crear dinero pidiendo prestado a sus bancos centrales nacionales. Esta posibilidad encerraba algunos peligros pero también tenía importantes ventajas. Pero a principios del siglo XXI los Estados nacionales europeos habían suprimido sus Bancos Centrales nacionales a los que pedir prestado. El drama de las naciones europeas era que al no tener bancos centrales, fueron obligadas a pedir prestado sólo a los mercados financieros, y cuando un Estado nacional pedía prestado a los mercados, ya no creaba dinero, si no que sólo generaba deuda que tenía que devolver. Así fue como la bola de la deuda a devolver por las sociedades de Europa se hizo cada vez más y más grande, hasta aplastar poco a poco y uno tras otro a los Estados nacionales europeos, y empobrecer a sus ciudadanos.

5. Este proceso se inició en las naciones europeas más débiles, pero acabó afectando también a las mas fuertes a causa de que el resto de Estados del mundo conservaban sus Bancos Centrales y jugaban a otro juego con otras reglas. Los ciudadanos de las naciones fuertes de Europa tardaron en darse cuenta de ello porque la confusión entre deuda colectiva y deuda particular había sido provocada y alimentada por los banqueros, financieros e inversores internacionales, que tenían importantes apoyos en el interior de las sociedades nacionales de Europa y en algunos miembros de la propia Unión Europea. Estos apoyos no residían sólo en las industrias financieras nacionales, sino también en la clase política y en los expertos en economía. Los economistas habían construido el armazón teórico del sistema. Los políticos lo mantenían y respaldaban jurídicamente con las leyes que aprobaban. Los financieros lo hacían funcionar. José María Espona había hecho una exposición crítica y razonada de la confluencia de estos intereses en los capítulos IX al XIV de su obra “Totalitarismo Tecnológico”, pero la mayoría de la gente desconocía su existencia, pues aquellos humanos habían sido fascinados por las imágenes y los sonidos, y sólo una minoría de ellos cultivaba el mundo de las letras y los libros. Parecía no existir escapatoria alguna, cuando la persistencia de la codicia y la especulación financieras pusieron a las sociedades europeas patas arriba y dieron, sin pretenderlo, una oportunidad al cambio profundo y necesario. Otra economía era posible.

6. El cambio se inició en el armazón conceptual de la economía. Hasta que los intelectuales de aquellos humanos no cambiaron su mente económica, nada cambió. La dureza y persistencia de la crisis obligaba al contraste de ideas y a la revisión de los dogmas económicos. Los humanos tuvieron que experimentar con todo y pasar numerosas calamidades para acabar descubriendo que las conceptos sobre los que J.M. Keynes había construido su teoría general en 1935 – el interés, el dinero y la ocupación – eran los mismos que los tenían encerrados en la crisis y el desempleo. Keynes había construido un armazón económico para poner el interés y el dinero al servicio de la ocupación y aquello funcionó durante un tiempo. ¿Por qué ahora no funcionaba?, se preguntaban los expertos. Tardaron en descubrir que el desarrollo de las finanzas había conseguido darle la vuelta al armazón económico keynesiano: el interés y el dinero habían dejado de estar al servicio de la ocupación y se habían puesto al servicio del propio dinero. El dinero se utilizaba cada vez más para pagar dinero, y este proceso había creado una telaraña universal de pagos financieros alimentada por la especulación y la codicia en la que todos estaban atrapados. ¿Cómo había sucedido esto?. Lo explicaremos para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Votan los franceses, pero nos va la vida y la deuda en ello. ¿No deberíamos votar también los españoles?.

viernes, 16 de marzo de 2012

ATAPUERCA Y LA REFORMA LABORAL DE 2012

PRESENTACION
Hace unos días visité en Burgos los yacimientos de Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana. También coincidí con la manifestación burgalesa de CC.OO. y UGT contra la reforma laboral. Me pregunté si Atapuerca y la reforma laboral podían tener algo en común y me pareció que sí. Atapuerca me había ayudado a reforzar mi conciencia del tiempo histórico y a entender mejor la evolución de los homínidos en nuestra Tierra. También me pareció que las reformas laborales son pequeños pasos en el camino de la evolución humana, aunque para unos la reforma laboral de 2012 es un regreso al pasado (involución), mientras que para otros se percibe como una mirada hacia el futuro (evolución). Entonces pensé que podría ser interesante leer la reforma laboral de 2012 con los ojos del tiempo histórico de Atapuerca. Quizá podríamos descubrir perspectivas que nunca antes veíamos, y tener ideas en las que nunca antes habíamos pensado.

MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Opino que los seres humanos deberíamos conocer y asimilar más los descubrimientos que la ciencia ha realizado en los últimos 150 años sobre la evolución de las diversas especies de homínidos (nuestros ancestros). Considero que este conocimiento es una escuela de vida tan útil como otros conocimientos a los que prestamos más atención, como son la lengua, las matemáticas o la religión. Conocer nuestro ya largo pasado de homínidos – casi 2 millones de años -, aproxima nuestra conciencia al descubrimiento del tiempo histórico. La conciencia del tiempo histórico es una herramienta que necesitamos para orientar nuestro destino colectivo como especie. Justo ahora, cuando la especie homo sapiens ha colonizado todo el planeta Tierra y se está generando la conciencia de globalización, nuestras sociedades avanzadas parecen involucionar hacia el pasado, atrapadas en una crisis sistémica agobiante. ¿Cómo reaccionar?

2. La conciencia del tiempo histórico puede sernos de gran ayuda en estas circunstancias. El tiempo histórico demuestra que las cosas ni son eternas ni están escritas de antemano. La libertad y la voluntad son realidades humanas que han influido en la construcción del pasado. El conocimiento científico también. La ciencia ya nos ha demostrado que la Tierra surgió sin el concurso del homo sapiens, pero una y otra vez los científicos actuales nos recuerda que los seres humanos tenemos hoy una importante responsabilidad colectiva sobre el futuro de la Tierra y las especies que la habitan. La nuestra incluida. El conocimiento científico y el avance tecnológico nos han traído al presente de nuestras sociedades avanzadas. ¿Pero son realmente “avanzadas” nuestras sociedades nacionales europeas?. ¿Podemos calificar como “avanzadas” a sociedades que no son solidarias entre sí y están sometidas a la codicia y al atesoramiento de la riqueza?. ¿Son avanzadas las sociedades que consumen irracionalmente, que agotan los recursos naturales y que necesitan degradar las condiciones de trabajo de sus miembros para generar empleo?. ¿Qué clase de modernidad es esta?.

3. En las dos próximas semanas la sociedad española asistirá al debate y votación en el Parlamento de la reforma laboral 2012. En mi opinión es una reforma de un único razonamiento: justificar la degradación de las condiciones de trabajo hoy, a fin de generar más empleos mañana. Puedo pensar que los españoles aceptan el sacrificio presente esperando recibir el premio futuro. Como en la religión. El problema principal es que no tenemos evidencias científicas sobre la solvencia de ese razonamiento. Muchos consideran que se trata más de una creencia cuasi-religiosa que de una proposición científica. Sin embargo hay una afirmación que todos proclamamos y repetimos como un mantra: la creación de empleo viene de la mano de los empresarios. Y esto es cierto, pero también es igualmente cierto que la creación de empleo no es el objetivo prioritario del empresariado, y esta segunda parte del razonamiento nadie la resalta. En el paradigma económico vigente, el objetivo prioritario del empresariado no es crear empleo, sino maximizar la ganancia maximizando la productividad.

4. Y hablando de productividad, hay otra afirmación que de nuevo todos repetimos como un segundo mantra: sin incremento de la productividad no hay crecimiento económico ni creación de empleo. Y esto es cierto, pero también es igualmente cierto que en las economías avanzadas, la mecanización inteligente supera a las reformas laborales en capacidad para incrementar la productividad, y esta segunda parte del razonamiento tampoco se resalta. A la vista de la ocultación deliberada de las segundas partes del razonamiento, tenemos razones poderosas para cuestionar la creencia de que se creará empleo mañana si degradamos las condiciones de trabajo hoy. Ni el objetivo prioritario del empresariado ni la productividad generada por la mecanización inteligente avalan esa afirmación. Más bien lo contrario. ¿por qué?.

5. La tecnología ha acompañado la evolución del ser humano desde sus orígenes. Fueron las innovaciones tecnológicas y la acumulación de conocimientos lo que permitió a nuestros antepasados evolucionar desde la función recolectora-cazadora a la función agrícola-ganadera. Hoy día la evolución tecnológica se nos presenta en forma de mecanización inteligente. La mecanización inteligente de la producción es un proceso evolutivo irreversible que sustituye trabajo físico humano por trabajo mental humano, incrementando así la productividad y el beneficio empresarial. En este escenario, más productividad no se traduce necesariamente en más empleo. Todo depende de quién gobierna la mecanización inteligente y del tipo de trabajo al que nos referimos. Cuando la mecanización inteligente es una exigencia de los ciudadanos y está gobernada por el interés común tutelado desde la política democrática, entonces trae modernidad, empleo y futuro a la sociedad en la que se implanta. Pero cuando la mecanización inteligente es una exigencia de la ganancia irracional y está gobernada por la economía de la codicia empresarial, entonces trae consigo degradación, desempleo y regreso al pasado en la sociedad en que se implanta. ¿Cómo sucede esto?.

6. Para entender esta divergencia profunda en los efectos de la mecanización inteligente es necesario analizar el tipo de trabajo sobre el que impacta. Por principio, la mecanización inteligente destruye el trabajo físico y hace florecer el trabajo mental. El trabajo físico se nos presenta vinculado a un pasado de empleos forzosos realizados en condiciones degradadas. Por el contrario, el trabajo mental se nos presenta vinculado a un futuro de empleos no forzosos realizados en condiciones dignas. La conclusión es que el trabajo físico representa la antigüedad y el pasado, mientras que el trabajo mental representa la modernidad y el futuro. Cada sociedad nacional europea está decidiendo ahora, en función de la forma como aborda la salida de la crisis económica, quién va a gobernar la mecanización inteligente en su territorio (si la ganancia irracional o el interés común) y en qué tipo de trabajo se especializará mayoritariamente su población futura (si en el trabajo físico o en el trabajo mental). La paradoja es que algunos países y sociedades europeas que reúnen condiciones objetivas para optar por la modernidad y el futuro, están regresando, sin ser muy conscientes de ello, a la antigüedad y el pasado debido a las decisiones que toman sus políticos nacionales, sometidos a la presión de devolver las deudas, controlar el déficit y realizar ajustes. ¿Es tal vez este el caso de nuestra España?.

7. Rotundamente sí. La reforma laboral de 2012 está condenando a la población española, y en particular a su juventud, a un futuro mayoritario de trabajo físico degradado. Es una reforma gobernada por la maximización irracional del beneficio que conduce a la sociedad española hacia el mundo del trabajo físico de los empleos forzosos y degradados, y la aleja del mundo del trabajo mental de los empleos no forzosos y dignos. La prueba de esta afirmación es lo que ya están haciendo los ciudadanos españoles formados y preparados para el trabajo mental en empleos no forzosos realizados en condiciones dignas. Están huyendo de nuestro territorio. Dejan atrás su país, su familia y sus amigos para moverse a sociedades en las que puedan realizar su sueño de conseguir un trabajo mental (Canadá, Alemania, Estados Unidos etc.) Nuestros mejores cerebros huyen hacia sociedades que están sustituyendo trabajo físico por trabajo mental de manera ordenada. La reforma laboral de 2012 tendrá la virtud de acelerar esa huida, porque contribuirá decisivamente a descapitalizar el factor humano de España. ¿Qué nos está pasando?.

8. Lamento que tengamos dirigentes políticos de baja calidad que están expulsando del país a sus mejores elementos. Son políticos enredados en los intereses privados y de visión corta. No trabajan para proporcionar a la población española la modernidad y un futuro de trabajo mental basado en empleos no forzosos realizados en condiciones dignas. Trabajan para ganar las próximas elecciones, un afán cortoplacista de sus cortas vidas, situados fuera del tiempo histórico y de las estrategias de la evolución humana. Cuando surge un político con capacidad de ver la realidad con una perspectiva superior a cuatro años, nos llama tanto la atención que le calificamos como “estadista”. Visión de estadista, decimos. Necesitamos con urgencia una generación de políticos nacionales con visión larga, que no tengan miedo a gobernar la mecanización inteligente en nuestro país, que estén decididos a trabajar sin descanso para construir una sociedad de empleos no forzosos realizados en condiciones dignas: la sociedad del trabajo mental. Exactamente en dirección contraria a la reforma laboral de 2012. Pero seríamos injustos si cargamos la responsabilidad de todos nuestros males sobre los políticos. ¿Hay alguien más, responsable también de lo que nos sucede?.

9. Sí. Nosotros mismos. El homo sapiens y los techos de cristal que impone a su propia evolución son sus peores enemigos. Hoy todavía quedan muchas personas que están de acuerdo con la afirmación de que es mejor tener un empleo degradado que no tener ningún empleo. Y actúan en consecuencia, apartándose del movimiento sindical concienciado. Son la versión laboral del gato chino de Felipe González: “no importa si el gato es blanco o negro, lo que importa es que cace ratones”. Es un techo de cristal que impide la evolución de estas personas y del conjunto de la especie humana. La conciencia del tiempo histórico nos enseña que hubo un pasado en el que la mayoría de los humanos pensaban que era mejor tener vida sin libertad que libertad sin vida. Durante miles de años actuaron en consecuencia y soportaron con estoicismo el precio de la servidumbre y de la esclavitud. Afortunadamente la mayoría de los ciudadanos de las sociedades avanzadas piensan hoy que una vida sin libertad no es vida, y actúan en consecuencia. Han evolucionado. En relación con el mundo del trabajo, al ser humano aún le queda recorrido para evolucionar. Mientras tanto seguirá aceptando empleos degradados y tendremos que seguir trabajando para tomar conciencia del techo de cristal bajo el que estamos atrapados.

martes, 21 de febrero de 2012

DIAGNÓSTICO DE LO QUE PASA EN LAS ECONOMIAS NACIONALES DE NUESTRA EUROPA.

PRESENTACION
El Parlamento español acaba de aprobar la reforma financiera. Luego vendrá la reforma laboral y la reforma presupuestaria (ley de estabilidad). Más tarde la educativa, la sanitaria, la energética etc. Todo con el ánimo de satisfacer a los mercados financieros. Pero creo que los mercados no se satisfarán. Hace unos días publiqué el manifiesto de lo que en mi opinión tenemos que hacer los europeos con las finanzas en el siglo XXI: ponerlas al servicio de proporcionar un ingreso básico y periódico a todos los ciudadanos europeos. El relato propuesto es radical porque las circunstancias así lo requieren. Argumenté algunos de los cambios profundos que se han producido en las sociedades avanzadas de Europa, y expliqué que esos cambios hacen imprescindible un nuevo relato económico que haga posible una nueva forma de organización social. El viejo relato y las viejas recetas definitivamente no van a sacar a Europa del hoyo en el que nos encontramos. Si acaso lo harán más profundo. Los viejos políticos no acaban de entender la nueva realidad. Por eso ahora doy un paso más y me propongo hacer el diagnóstico de lo que pasa en nuestra Europa, un diagnóstico que refuerza la necesidad del nuevo relato radical que formulé entonces. Ese u otro similar, porque no me considero depositario exclusivo de la solución a la gran depresión del siglo XXI.
MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Para que las economías avanzadas de Europa funcionen bien, todos los ciudadanos debemos disponer cada mes de mil euros en el bolsillo. Llamaré a esta afirmación rotunda y polémica el “principio elemental” de una economía avanzada. Cada ciudadano europeo destinará esos mil euros al consumo o al ahorro, según las propensiones y necesidades de cada cual. La libertad individual es aquí la reina que decide: todo al consumo, todo al ahorro o repartido a voluntad. Lo que destines al consumo, acaba en la producción. Lo que destines al ahorro, acaba en la inversión, y teóricamente a través de la inversión acaba también en la producción, aunque luego veremos que esta premisa no funciona así en el mundo de las finanzas sofisticadas que ahora nos gobiernan. En cualquier caso, que la producción mueve la economía y que el consumo mueve la producción, es un axioma que no precisa demostración. Así han funcionado y funcionan las cosas. Si tienes mil euros mensuales en tu bolsillo tienes acceso al consumo y a la producción y puedes ejercer tu libertad individual. Pero si no tienes mil euros no eres nadie y no tienes ninguna libertad.

2. Algunos europeos piensan que limitar la libertad del ser humano a las decisiones económicas es un reduccionismo materialista. Para estas mentes “espirituales” la libertad del ser humano va más allá de la economía. Quienes así piensan se sienten portadores de los grandes valores y nobles ideales del ser humano, pero en realidad han sido atrapados por el pensamiento reaccionario, quizás sin ser conscientes de ello. Porque ese tipo de pensamiento “espiritual” es el que la clase pudiente que controla el poder y la economía intenta generalizar entre el ciudadano medio de Europa: la verdadera libertad está más allá de la economía, te dicen. Pero la realidad es tozuda: si no tienes libertad para tomar decisiones económicas en realidad no tienes ninguna libertad, porque todas las decisiones humanas tienen un sustrato económico. Cualquier cosa que decidas hacer consume tu energía. El consumo de energía necesita ser repuesto. Reponer energía tiene un coste. El coste es un sustrato económico. El razonamiento me parece sencillo e impecable: si no puedes reponer energía no tienes libertad. Para reponer energía necesitas mil euros mensuales en tu bolsillo. Por tanto si no tienes mil euros mensuales en tu bolsillo no tienes libertad.

3. Una vez definido el “principio elemental” y la relación de este principio con el ejercicio de la libertad individual, toca ahora explicar de qué manera el grupo social que ahora controla y ejerce el poder en Europa y en las sociedades democráticas avanzadas, está tomando decisiones económicas que atacan y debilitan el “principio elemental” y en consecuencia atacan y debilitan nuestra libertad individual. Justo lo contrario de lo que ese mismo grupo predica en nuestra vieja Europa cuando nos vende su viejo paradigma económico de libre mercado, mayor competitividad y consumo abundante, o su viejo discurso político de libertad democrática, derechos ciudadanos y sufragio universal.

4. El primer eslabón de la cadena que debilita el “principio elemental” y nuestra libertad individual es la empresa. ¿Cómo, pero no es la empresa capitalista un modelo de libertad económica?. ¿De qué manera debilita la empresa nuestra libertad individual?. Lo hace actuando a través del ingreso del trabajo. La empresa es la fuente casi exclusiva del ingreso del trabajo. En la organización económica actual, el ingreso proveniente del trabajo es el nutriente más importante del “principio elemental”. Pero la empresa del capitalismo europeo globalizado está ahora, de nuevo y más que nunca, dominada por la maximización irracional del beneficio, una forma suave de llamar a la codicia. La empresa europea capitalista, centrada en ese objetivo irracional, se ha corrompido y persigue obsesivamente reducir costes para ganar en competitividad. Como el coste más cuantioso es el ingreso del trabajo, busca reducir ese ingreso por dos vías: 1) Reduciendo el salario como componente del coste. 2) Sustituyendo trabajo por máquinas inteligentes.
Si los poderes públicos europeos no permiten a la empresa tomar estas medidas, entonces los empresarios deslocalizan la actividad y se van a países más “tolerantes”. La reforma laboral española aprobada por el Gobierno recién elegido es un buen ejemplo de estas ideas. El resultado práctico de estas políticas es que el “principio elemental” se debilita, el ingreso en el bolsillo de cada ciudadano se reduce y la economía deja de funcionar. ¡Todos al desastre!.

5. El segundo eslabón de la cadena que debilita el “principio elemental” y nuestra libertad individual es el ahorro. ¿De qué manera sucede esto? En el siglo XIX el ahorro podía o no estar “financiarizado”. En el siglo XXI no existe más ahorro que el “financiarizado”, es decir el que se transforma en productos financieros de las finanzas globales. Pero las finanzas globalizadas, como la empresa, también se han corrompido en sus fines, y actualmente son un mundo endogámico que no canaliza el ahorro mayoritariamente hacia la inversión productiva, sino cada vez más hacia la inversión especulativo-financiera. Es la realidad acuñada con la expresión “los mercados financieros”, un mundo endogámico, autista y especulativo que cada día tiene menos relación con la economía real. A este fenómeno de funcionamiento endogámico de las finanzas le llamaré “principio del capital”. Los economistas conservadores opinan que el “principio del capital” opera ahora desvinculando las finanzas de la economía real debido a la crisis de 2008, pero que superada esta etapa, las finanzas globalizadas servirán de nuevo a la economía en lugar de servirse de la economía. Este pensamiento es fatalmente erróneo a causa de la codicia.

6. La codicia se castiga en privado como un vicio moral pero se premia en público como una virtud económica, por lo que merece una reflexión. La codicia es para el ser humano lo que la polilla para la madera: todo lo arruina. No tiene buena fama. Ya Aristóteles condenó duramente la “crematística” de los atenienses, aunque Tomás de Aquino la rescató para los cristianos si la usura servía a la caridad. ¡Curioso argumento!. Además la codicia se vincula a la avaricia, y no es agradable ser calificado de avaricioso. Está mal visto. Por ello la codicia se protege en la sociedad capitalista detrás de un principio económico universalmente aceptado: la maximización del beneficio. Este afán por maximizar el beneficio siempre se consideró un comportamiento egoísta sin mayores consecuencias, pero el problema se ha agravado porque en manos de las finanzas globalizadas ese afán se ha convertido en un comportamiento irracional. Las finanzas lo sacrifican hoy todo en el altar de la rentabilidad irracional del capital financiero: la financiación empresarial, las condiciones de empleo, los hábitos de consumo, los servicios públicos esenciales, el déficit gubernamental etc. De este modo las finanzas globalizadas de la Europa avanzada se han convertido en un depredador universal. Termino este razonamiento con una observación que me parece esclarecedora: fue la codicia la que nos arruinó en 2008 al explotar en nuestras manos la especulación financiera, y es la codicia la que de nuevo nos arruina en 2012 al imponer a los Gobiernos nacionales europeos las políticas de ajuste presupuestario y financiero.

7. Además las finanzas globalizadas, en las que incluyo a las europeas, están dominadas por una doble codicia: maximizar el beneficio (como cualquier empresa) y generar especulación. La especulación es la herramienta que proporciona al capital financiero una rentabilidad inalcanzable para el capital productivo, y que aviva su codicia. Para satisfacer esa doble codicia, las finanzas instrumentalizan la economía real y la ponen a su entero servicio. Es por eso que sostengo que el “principio del capital” opera con y sin crisis económica, y que además está en el origen de la gran depresión actual. Por último señalar que las finanzas avanzadas, que se sirven principalmente a sí mismas, que son endogámicas y que debilitan el “principio elemental” se nos presentan en forma de deuda. Porque generar deuda y especular con su precio es una de las maneras como las finanzas se sirven mejor a sí mismas. Como las reformas financieras que se han hecho y hacen en Europa no reorientan los fines de las finanzas avanzadas y su modelo de gestión, sino que se limitan a sanearlas y recapitalizarlas sin cuestionar sus fines y prácticas comerciales, no servirán de gran cosa y pronto los europeos caeremos en los mismos vicios y la misma ruina de la que estamos intentando salir.

8. El tercer eslabón de la cadena que debilita el “principio elemental” y nuestra libertad individual es el ingreso del capital. Los productos del sector financiero tienen una peculiaridad que no tiene ningún otro de los productos del resto de sectores económicos: los activos financieros son una mercancía que se retribuye a sí misma. Esto se hace a través del tipo de interés, al que llamo ingreso del capital. El ingreso del capital también está sometido a la maximización irracional del beneficio, y todo está permitido (especular, engañar, oprimir, ajustar, reducir etc.) para alcanzar el objetivo. Este es otro cambio estructural de las finanzas avanzadas que ni los economistas ni los políticos han evaluado correctamente: en el siglo XIX el ingreso del capital era fundamentalmente el beneficio empresarial, pero en el siglo XXI el ingreso del capital es sobre todo el tipo de interés. Este fenómeno ha generado un “mundo nuevo”, el mundo del capital financiero frente al mundo viejo del capital físico industrial, agrario o comercial.

9. El mundo nuevo de las finanzas endogámicas que se retribuyen a sí mismas utilizando el tipo de interés y generando especulación con sus productos tiene algunas características especiales a destacar: 1) Está gobernado por una insolidaridad más virulenta que la existente cuando el ingreso del capital provenía sólo del beneficio empresarial. 2) Está gobernado por la concentración de la riqueza en dosis muy superiores a las del mundo del capital físico. 3) Puede funcionar desconectado de la realidad, de modo que el gran juego virtual de “los mercados financieros” puede seguir vivo aunque algunas economías nacionales se desplomen y los ciudadanos se hundan en la pobreza extrema. 4) Tiene naturaleza intangible e inmaterial, pues en el mundo nuevo del dinero virtual y los productos financieros sofisticados la riqueza financiera se puede acumular sin límites y sin llamar la atención. 5) Es un mundo escurridizo. Las finanzas se pueden deslocalizar con gran facilidad y huir a refugios seguros como los paraísos fiscales a los que Europa cuestiona pero no suprime.
El resultado de este cambio profundo en la naturaleza de las finanzas y del ingreso del capital es que las finanzas avanzadas de Europa están orientadas a servirse a sí mismas, y con ello han debilitado el “principio elemental” hasta casi secarlo y esterilizarlo. Insisto: como las reformas financieras europeas no están atacando ninguno de estos males, no servirán de nada.

10. He tratado de exponer y razonar de qué manera y por qué el ingreso del trabajo, el ahorro y el ingreso del capital debilitan, estrangulan y en algunos casos arruinan el “principio elemental”. Hay una última realidad económica que conviene analizar también en este marco. Es la realidad del consumo, una realidad a la que nadie puede sustraerse. Antes de que las finanzas se sofisticaran y globalizaran favoreciendo la existencia de paraísos fiscales y tomando el control de las economías nacionales, el consumo dependía sobre todo del ingreso del trabajo. Pero en el “mundo nuevo” de las finanzas globalizadas de Europa y otras sociedades avanzadas el consumo ha pasado a depender de manera importante del crédito y del ingreso del capital. Este cambio tiene consecuencias en el funcionamiento de nuestra economía.

11. Una de las más importantes es que la finanzas generan espasmos en el consumo, y estos espasmos desestabilizan toda la economía. Esto se produce a través del grado de facilidad de acceso al crédito. Cuando el acceso al crédito es fácil se genera hiperconsumo irracional, como sucedió en los años anteriores a la crisis del 2008. La economía en su conjunto entra en una fase de inflación financiera y especulación insostenibles. La fiesta acaba cuando el crédito fácil acumula deuda más allá de lo razonable y el sistema colapsa. Entonces el acceso al crédito se bloquea, y se genera hipoconsumo irracional, como sucede ahora en nuestra Europa. Finalmente la economía en su conjunto entra en fase de pánico financiero y depresión insostenible. Me interesa destacar que la especulación insostenible acaba en crisis económica, mientras que la depresión insostenible acaba en crisis social. Por tanto no me equivocaré mucho si anuncio que Europa está en puertas de una profunda crisis social. Grecia es sólo la primera bola de este alud de nieve que se nos viene encima. ¿Podremos evitarlo?

12. Para detener la crisis social en marcha los poderes públicos y los políticos de Europa tienen que hacer cosas muy distintas de las que están haciendo. Están gestionando la crisis con reformas que apuntalan el viejo relato económico del capitalismo neoliberal. Son parches que empobrecen a los ciudadanos europeos y aumentan su ira. Deberían darse cuenta de que tienen que hacer reformas que dirijan la economía hacia nuevos fines de política económica. Sugiero dos: 1) Reforzar el “principio elemental”, en lugar de debilitarlo, como están haciendo. 2) Estabilizar el consumo y racionalizarlo, en lugar de deprimirlo. Y para cubrir estos fines, ¿qué medios utilizar?. Creo haber demostrado que los males están en las finanzas, así que utilizar la palanca de las finanzas para conseguir los nuevos fines es un camino deseable y posible. Por supuesto ello exige que Europa ponga las finanzas avanzadas al servicio de los ciudadanos y sus necesidades, y las saque de la endogamia y el servicio a sí mismas. El relato al que me refería al inicio de estas reflexiones puede servir a este fin. Por supuesto que no basta. Hacen falta además líderes europeos valientes y rompedores de los privilegios consolidados por los diversos grupos de nuestras sociedades avanzadas.

13. Porque no es justo quebrar sólo los privilegios de un grupo – el de los trabajadores - como hace la reforma laboral española, construida con el fin de quebrar los privilegios de los ingresos del trabajo. Hay que quebrar los privilegios de todos, También los de quienes viven de los ingresos del capital financiero. Eso significa reorientar los actuales fines de las finanzas europeas adoptando medidas de choque como 1) Combatir activamente los paraísos fiscales y suprimir los existentes en Europa. 2) Someter a tributación todas las operaciones de compra-venta de activos financieros. 3) Prohibir la comercialización de los productos financieros tóxicos y especialmente la compra-venta de activos en posiciones cortas y apalancadas (futuros y opciones), por ser instrumentos de pura especulación. ¿Se atreverá algún poder terrenal a ponerle estos cascabeles al gato financiero?.

miércoles, 8 de febrero de 2012

RELATO DE LO QUE TENEMOS QUE HACER EN EL SIGLO XXI

Si pierdo la confianza en que el ser humano puede evolucionar a mejor, pierdo el sentido de la vida y de mi mismo. Por eso espero que, aunque la realidad económica, social y política es ahora muy oscura tanto a nivel nacional como global, el pensamiento colectivo y el esfuerzo continuado nos ayuden a encontrar el camino de un futuro mejor para todos. El pasado reciente es desolador. El presente es agobiante. Por fortuna el futuro no está prefijado y lo podemos escribir juntos. Tenemos que organizarnos socialmente de otro modo. Pero nadie nos lo va a regalar. Hay que esforzarse y perseguirlo con contumacia. Como hicieron aquellos de cuyo legado somos herederos.
MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.



1. Pablo Iglesias nació en Galicia y fundó el socialismo democrático español. Pablo vivió de 1850 a 1925. Era un obrero del XIX cuya única fuente de ingresos estaba en el trabajo. Para su tiempo era un hombre de profesión “instruida”: tipógrafo. El tipógrafo es un profesional de la tipografía. Un buen profesional de la tipografía tiene que saber leer y escribir. Saber leer y escribir da acceso a la cultura y el conocimiento. Ya tenemos los tres conceptos que movilizaron el proyecto vital de Pablo Iglesias: lectura, escritura y cultura.

2. Sobre esos tres conceptos Pablo construyó un relato útil y comprensible para los trabajadores del siglo XIX. Para Pablo Iglesias era imprescindible que los trabajadores accedieran a la cultura y al conocimiento para alcanzar su liberación laboral y mental. Esto les proporcionaría dos ventajas: 1) Podrían comprender mejor la realidad en la que vivían y la lucha por sus derechos. 2) Podrían acceder a mejores empleos.

3. Pablo buscó y se rodeó de colaboradores que compartieran este relato. Se organizaron en el Partido Socialista Obrero Español, fundaron las casas del pueblo y las convirtieron en centros de cultura y conocimiento. Allí enseñaban a los obreros a leer, a escribir y a analizar la realidad. Cuando comenzaron este trabajo, en el último cuarto del siglo XIX, parecía una tarea imposible. La ignorancia estaba presente en la sociedad como un enemigo imbatible, y la explotación en el trabajo era una realidad omnipresente.

4. Todavía no han transcurrido 100 años desde la muerte de Pablo Iglesias, y el relato parece haberse cumplido: los trabajadores españoles tienen hoy acceso universal a la cultura y al conocimiento. Un éxito. Dos reflexiones a tener en cuenta por los políticos de hoy día: 1) Para Pablo y sus asociados la cultura y el conocimiento no eran un fin en sí mismos sino un instrumento para mejorar las condiciones de vida de los obreros y la sociedad en su conjunto. 2) Para Pablo y sus asociados las condiciones de vida dependían del trabajo, pues el trabajo era su única fuente de ingresos.

5. Sin embargo algo no está saliendo bien en esta visión-relato de los socialistas españoles del XIX. En los comienzos del siglo XXI, los trabajadores españoles con cultura y conocimiento ven cómo se deterioran cada vez más sus condiciones de vida, y cómo ni siquiera tienen posibilidades de acceder a esa única fuente de ingresos que sigue siendo el trabajo. Se han evaporado las dos teóricas ventajas del relato construido por Pablo Iglesias y sus asociados: 1) No comprenden mejor la realidad en la que viven, a pesar de que saben leer y escribir. 2) No acceden a mejores empleos, sino a empleos cada vez mas precarios e inestables. ¿Qué está pasando?.

6. Pasa que la realidad socio-económica de principios del siglo XXI ha cambiado profundamente respecto a la realidad socioeconómica de finales del siglo XIX. El cambio es tan profundo, que se hace necesario construir un nuevo relato para un nuevo tiempo. Pero los herederos de los socialistas españoles del XIX están aturdidos, condicionados o asustados, y parecen incapaces de construir un nuevo relato atractivo para los ciudadanos de principios del siglo XXI. ¿Podemos ayudar en algo?. Al menos debemos intentarlo identificando en primer lugar esos cambios profundos que han transformado la realidad y hacen necesario un nuevo relato.

7. El primer cambio profundo se ha producido en la fuente de ingresos. En el siglo XIX la fuente principal de ingresos era el trabajo. En el siglo XXI es el capital financiero y lo será más en el futuro. El primero es escaso, está distribuido y se mueve a la baja. El segundo es abundante, está concentrado y se mueve al alza. La riqueza financiera existente en el mundo es ahora 75 veces superior al valor de la producción mundial anual, y sigue creciendo. El segundo cambio afecta a los conocimientos elementales necesarios para entender y formar parte de la sociedad. En el siglo XIX eran la escritura y la lectura. No pueden separarse. En el siglo XXI son la economía y las finanzas. Tampoco pueden separarse. Este cambio explica que los ciudadanos de hoy no puedan entender lo que pasa a pesar de saber leer y escribir.

8. El tercer cambio profundo se ha producido en la naturaleza del dinero. Este era esencialmente físico (monedas, billetes y oro) en el siglo XIX. Su atesoramiento ocupaba espacio y recursos. En el siglo XXI es principalmente virtual e intangible (bits). Su atesoramiento ni ocupa espacio ni consume recursos. El cuarto cambio hace referencia a la tecnología dominante. Fueron las máquinas mecánicas en el tiempo de Pablo Iglesias, y son las máquinas inteligentes en el siglo XXI, imparables y cada vez más inteligentes.

9. El quinto cambio profundo ha acontecido en la forma de comunicación dominante en relación al mundo en el que nació y vivió Pablo Iglesias. Fue comunicación física, lenta y local (impresión en papel) en el siglo XIX. Es rápida, a distancia y universal en el siglo XXI (telecomunicaciones). El sexto cambio afecta al almacén del conocimiento. En el siglo XIX eran almacenes físicos separados y poco accesibles (bibliotecas). En el siglo XXI es un almacén único de acceso universal y fácil (Internet).

10. El séptimo cambio está en construcción, y afecta al instrumento de presión social para cambiar la forma de organizar la sociedad. En el siglo XIX los obreros presionaban al sistema paralizando el trabajo. Hoy el uso de ese instrumento se está haciendo impopular por las incomodidades que genera a la ciudadanía. Se exploran nuevos instrumentos de presión para el siglo XXI como orientar la producción organizando la palanca de la inversión o el consumo, pero son intentos que todavía no se han consolidado. Banca ética, apagones colectivos, comercio justo, consumo selectivo etc. son todavía iniciativas en formación.

11. Hay otros cambios relevantes, como son las formas de transporte, las fuentes de energía, el mundo de las ONGs etc., pero consideramos que los 7 parámetros identificados son razón suficiente para construir un nuevo relato que nos introduzca en un nuevo paradigma económico y social; y es el momento de hacerlo. Quién lo construirá?. Qué objetivo perseguirá?. Cómo se logrará?. Cuándo y dónde se desarrollará?. Qué resistencias tendrá ese nuevo relato?. Preguntas a las que intentaremos responder.

12. Primero el quién: los promotores del nuevo relato. ¿De quienes podemos esperar la iniciativa?. Hagamos un poco de analogía. ¿Quienes iniciaron y construyeron el relato del siglo XIX? Los tipógrafos. Gente que sabía leer y escribir. En torno a ellos se aglutinaron maestros, escritores, médicos, periodistas etc. gente del mundo de la cultura y el conocimiento. Es obvio que nunca hubieran podido construir el relato los analfabetos. No hay palabra sin lenguaje. No hay escritura sin palabra. No hay lectura sin escritura. Además de la ilustración de sus promotores, el relato del XIX necesitó generosidad, esfuerzo y solidaridad de los más preparados con los más abandonados. El egoísmo y la comodidad nunca han dado buenos frutos. ¿Y en el siglo XXI?. ¿Quiénes deben promover un nuevo relato para un nuevo tiempo?.

13. Ahora deben promover e iniciar el nuevo relato la gente solidaria de la economía, el capital y las finanzas. Ellos saben cómo funciona ese mundo y conocen sus potencialidades. No podemos esperar que construyan el nuevo relato quienes lo desconocen todo de la economía y las finanzas. Sería deseable que el relato surgiera en el seno de los herederos de los socialistas del XIX o de otras fuerzas políticas institucionales, pero no es seguro que así sea. Además de conocimiento, se necesita también, como en el XIX, generosidad y esfuerzo. En todo caso es sólo cuestión de tiempo que si nadie se mueve en las instituciones, las fuerzas del cambio se organicen e inicien fuera de las instituciones el desarrollo del relato. Los privilegiados se amarrarán a instituciones inservibles y declararán “insurgentes” a los actores del nuevo relato.

14. Después el qué. Tener un objetivo claro es esencial para cualquier relato. Basta uno bien definido. Hoy como antes, la clave es identificar con acierto el objetivo estratégico capaz de aglutinar y movilizar al ciudadano y colocar ese objetivo en el centro de la acción política. En el siglo XIX Pablo Iglesias identificó como objetivo estratégico imprescindible el acceso del obrero a la cultura y al conocimiento, y a través de estos instrumentos, alcanzar un trabajo digno. Para el siglo XXI el objetivo estratégico es el acceso universal del ciudadano a una fuente segura de ingresos básicos y periódicos, y a través de este instrumento, alcanzar una vida materialmente digna. Si no cubrimos este objetivo, la sociedad no avanzará.

15. A continuación haremos una breve aproximación al cómo. Establecido el objetivo, el relato debe de incluir la forma de alcanzarlo. Pablo Iglesias y sus asociados crearon un instrumento político – el partido - y una infraestructura logística – las casas del pueblo – para alcanzar el objetivo fijado (acceso de los trabajadores a la escritura y la lectura). Con esfuerzo personal y compromiso colectivo nos han legado una sociedad en la que nadie discute ya el derecho universal de los obreros a la cultura y al conocimiento. ¿Qué deben hacer los políticos en el siglo XXI para conseguir el acceso universal de los ciudadanos a una fuente segura de ingresos básicos y periódicos?. Este objetivo parece hoy tan inalcanzable como pareció a los coetáneos de Pablo Iglesias su pretensión de generalizar el acceso de los obreros a la escritura, la lectura y la cultura. Y sin embargo se dan las condiciones objetivas para alcanzarlo. ¿Cómo?

16. Reorientando las finanzas. Antes de que estas se hubieran tecnificado y sofisticado como lo han hecho en el siglo XX, este relato hubiera sido un objetivo inviable. Pero en la sociedad de la economía y las finanzas avanzadas, hay ya una minoría importante de ciudadanos que viven de la riqueza financiera, como había en el siglo XIX una minoría que tenía acceso a la cultura y al conocimiento. Pablo Iglesias y sus asociados trabajaron para organizar la sociedad de modo que ya no una minoría, sino todos los trabajadores, tuvieran acceso a la cultura y al conocimiento. Esto es lo que deben hacer ahora los herederos de ese legado: Trabajar en el siglo XXI para organizar la sociedad de modo que cada vez más y más ciudadanos puedan vivir del capital financiero y obtener de las finanzas un ingreso básico, seguro y periódico.

17. ¿Cuándo iniciar la construcción del relato?. El relato descrito parece un sueño, pero justo ahora es posible concretarlo. Durante siglos las finanzas han sido gobernadas por la codicia, primero suavemente y más tarde completamente. La gente que las ha dominado y gestionado con ese principio rector han demostrado capacidad suficiente para llevarnos a todos al desastre. Es justo ahora el momento oportuno para reorientarlas de modo que sirvan al interés común y se conviertan en fuente segura de un ingreso básico y periódico para todos los ciudadanos. Tienen esa posibilidad porque es la única mercancía que puede ser creada mediante la contabilidad, que necesita retribuirse a sí misma para no colapsar la organización social que nos hemos dado, y que se ha transformado de material en inmaterial. Para hacerlo basta esfuerzo colectivo, voluntad política y decisión. Justo los ingredientes que utilizaron Pablo Iglesias y sus asociados para universalizar el acceso de los obreros a la cultura y al conocimiento.

18. ¿Y dónde?. ¿A nivel nacional o internacional?. El internacionalismo no es un concepto nuevo. Fue también una realidad que preocupó a los obreros del siglo XIX. Pablo Iglesias militó inicialmente en los movimientos internacionalistas, para construir después organizaciones nacionales. A lo que en el siglo XIX se llamaba internacional en el XXI se denomina global. Detrás del debate está el ámbito geográfico del relato: nacional o internacional, local o global. El nuevo relato, al estar vinculado a unas finanzas que se han globalizado, tiene muchas dificultades para un desarrollo local o nacional. Pero una zona económica potente como China o la Unión Europea tienen potencialidades de desarrollo del relato, aunque sean ámbitos no globales. Desde luego los intentos de implantación del relato a un nivel sólo nacional tienen muchas probabilidades de fracasar. Aunque la mayoría de los ciudadanos nacionales apoyaran el relato, las finanzas globales podrían aplastarlo con facilidad.

19. Para finalizar una reflexión sobre las resistencias al relato. Un relato nuevo siempre encuentra resistencias en los privilegiados del viejo orden social y económico. ¿Para qué necesitaban los privilegiados del siglo XIX al obrero “culto” que anunciaba el relato de Pablo Iglesias y sus asociados?. Para trabajar en las minas, en el campo y en las fábricas los obreros no necesitaban cultura y conocimiento. Bastaba la fuerza de sus brazos y el sentido común. Muy al contario, el obrero “instruido” sería una fuente de problemas: se negaría a trabajar y colapsaría la sociedad de la que disfrutaban los privilegiados.

20. Resistencias y argumentos similares aparecerán para oponerse al nuevo relato de una fuente segura de ingresos básicos y periódicos para todos los ciudadanos. Los ciudadanos del siglo XXI representan hoy lo que representaban los obreros del siglo XIX, y necesitan un relato nuevo que ilusione, motive y estabilice sus vidas. Pero los privilegiados del orden actual argumentarán que esa fuente de ingresos ya existe y es el trabajo, aunque esto no sea cierto pues o no hay trabajo para todos o el que hay se retribuye de nuevo por debajo del nivel del ingreso básico de subsistencia. También argumentarán que extraer un ingreso básico y universal de las finanzas generará una sociedad de ciudadanos ociosos e indolentes, acostumbrados a vivir de la rentas financieras sin trabajar.

21. ¿Para qué necesita el ciudadano común una fuente de ingresos de las finanzas cuando ya tiene una fuente de ingresos del trabajo?. Los privilegiados que ya viven ahora del capital financiero y controlan sus recursos argumentarán “in extremis” que universalizar esta fuente de ingresos desincentivará el trabajo y colapsará la sociedad. Las mismas catástrofes que anunciaban los privilegiados del siglo XIX con los obreros “cultos”. Pero nada de eso sucedió ni sucederá. Son excusas de quienes ven amenazados sus actuales privilegios. Los políticos del siglo XXI no deberían dejarse amedrentar por el pensamiento conservador de los privilegiados….a no ser que ellos mismos formen parte de ese grupo y de ese pensamiento. En tal caso dejarán de representar al ciudadano común, para representar sólo al ciudadano privilegiado. Este es el dilema de futuro.

jueves, 17 de noviembre de 2011

EL CAMBIO PROFUNDO QUE ESTÁ EN CAMINO Y AÚN TARDARÁ: LA ECONOMIA INMATERIAL.

La historia economíca del ser humano es una sucesión evolutiva de tránsitos. Transitamos de la caza a la ganadería. De la ganadería a la agricultura. De la agricultura a la industria. De la industria a los servicios. De los servicios a las finanzas. ¿qué viene después?.


MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.


1. Expliqué hace unos días lo que nos ha pasado a las sociedades avanzadas (no sólo a las europeas) y nos ha metido en un agujero económico: el transito de la economía material a la economía de las finanzas. No es posible salir de este agujero con las recetas del paradigma económico del capitalismo-liberal. La economía de las finanzas es ahora la economía reina. Domina completamente los modos económicos de la economía material y está ya trabajando principalmente para sí misma. El riesgo de esta dominación tan aplastante es que la economía de las finanzas puede acabar “secando” la economía material. En ese caso la economía de la finanzas se hundirá conjuntamente con la economía material. En esas andamos entretenidos.

2. En los tiempos actuales, los flujos de dinero se están realizando mayoritariamente en la economía de las finanzas (compra-venta de activos y productos financieros) y sólo marginalmente en la economía material (producción y consumo de bienes y servicios materiales). Esta situación no es mala si la aprovechamos para impulsar el crecimiento de una nueva economía que debe superponerse sobre la economía de las finanzas: la “economía inmaterial”. La economía inmaterial es un concepto novedoso pendiente de perfilar, pero es al mismo tiempo una realidad que ya está presente entre nosotros. Esta clase de economía se basa más en la donación que en la compraventa, en el trabajo voluntario que en el trabajo forzado, en la productividad de las máquinas inteligentes que en la explotación de los seres humanos. Es una economía situada fuera de los principios del mercado capitalista y de la lógica de la maximización del beneficio.

3. Bienes y servicios gratuitos del Tercer Sector, ONGs, , Internet, cultura y conocimiento forman ya parte de la economía inmaterial. Así como las finanzas no deben sustituir a la economía material sino que se superponen a la misma, la economía inmaterial no debe sustituir a la material, sino que también se superpone a ella y a las propias finanzas. La economía inmaterial es la piedra angular sobre la que podemos construir un nuevo modelo social (nuevo contrato) y un nuevo modelo económico (nuevo paradigma).

4. El riesgo de los pensadores racionalistas de nuestra generación es volver hacia atrás, hacer regresar las finanzas a la “economía material”. Esa es la visión de los economistas oficiales del capitalismo-liberal, y la que trasladan a los políticos a los que asesoran. En eso están focalizadas algunas salidas a la crisis. Pero esta pretensión, además de imposible, es perjudicial. Imposible porque las finanzas han creado un mundo económico (la economía de los activos financieros) del que ya no pueden salir ni prescindir. Perjudicial porque la economía material sólo podría absorber los ingentes recursos financieros creados por la economía de las finanzas profundizando en la producción insostenible (agotamiento de los recursos naturales), reestimulando el consumo irracional (abuso de necesidades innecesarias), y desatando la inversión especulativa (inflación de la economía material y de la propia economía financiera). Un futuro desolador que en realidad es un no-futuro, pero que la torpeza humana puede acabar provocando.

5. Cada año el planeta Tierra tiene una capacidad determinada de regenerar sus recursos. Según los estudios de la Global Footprint Network (GFN), en este año 2011 nuestro planeta Tierra ha entrado en déficit ecológico desde el pasado 27 de septiembre. Todo lo que estamos consumiendo los 7.000 millones de seres humanos desde ese día hasta final de 2011 el planeta no lo puede reponer. Por tanto en 2011 estaremos tirando durante tres meses de la reserva estratégica de los recursos naturales de la Tierra. Eso es consecuencia de nuestro consumo desbocado y del capitalismo de maximización irracional de los beneficios. Se necesitarían cinco planetas Tierra para satisfacer las necesidades de los 7.000 millones de seres humanos al nivel del consumo de un ciudadano norteamericano medio y tres planetas para satisfacerlas al nivel de un español medio. Esta realidad no es sostenible.

6. El reto que tienen los políticos de nuestra generación es extraer de las finanzas todas sus potencialidades, y convertirlas en la palanca de cambio hacia el nuevo contrato social y el nuevo paradigma económico. Un nuevo contrato y un nuevo paradigma que hagan sostenible la vida humana sobre la Tierra. ¿Cómo hacer esto cuando la economía de las finanzas aparece ante el imaginario colectivo como la causante del desastre que estamos padeciendo?. Justo por ello la política tiene ahora la oportunidad de reorientar a las finanzas con el apoyo de la ciudadanía indignada y desorientada para ponerlas al servicio del interés colectivo.

7. Las finanzas modernas son al mismo tiempo la causa y la solución de nuestros males. No hay que destruirlas (como pide el pensamiento anarquizante), ni nacionalizarlas (como exige el pensamiento izquierdista), ni hacerlas regresar al pasado de la economía material o productiva (como reclaman los economistas bienintencionados hijos del keynesianismo), ni dejarlas que se autodepuren y autorregulen (como proclama el pensamiento monetarista del capitalismo liberal). Lo que debemos hacer es reorientarlas. ¿Quién, cómo y hacia dónde reorientar?.

8. La respuesta a estas cuestiones no es fácil y está pendiente de madurar intelectualmente. Respecto al quien, es deseable que sea la política democrática, pero se requieren políticos valientes y convencidos de que el camino a recorrer ha de ser en parte nuevo ya que lo anterior no nos sirve. Este tipo de políticos no parece que esté ahora disponible. Si estos políticos no aparecen, el cambio lo impulsarán los futuros líderes de la ciberciudadanía. Una parte importante de la ciberciudadanía ya está ubicada en la economía inmaterial. En cuanto al cómo, necesitamos una nueva construcción teórica de la economía (nuevo paradigma económico) en la línea de repensar y desarrollar el capítulo 12 del libro “Crisis y Cambio Globales”. Para identificar el hacia dónde, nos puede ayudar seguir la pista de Paul H. Dembinski, un profesor universitario que trabaja para colocar la ética y el bien común en el corazón de las finanzas y que ha publicado en 2010 un libro muy ilustrativo titulado “¿Finanzas que sirven o finanzas que engañan?”, y cuyo último capítulo “Qué hacer?” contiene un manifiesto con interesantes sugerencias.

9. Personalmente me atrevo a realizar algunas sugerencias concretas. Creo que los políticos de las sociedades avanzadas deben movilizar a sus ciudadanos hacia tres proyectos estratégicos de futuro que deberían adoptar como ideas-fuerza movilizadoras: 1) reformar las finanzas, 2) iniciar la construcción de un totalitarismo tecnológico democrático y 3) fomentar la economía inmaterial. Sobre esos tres ejes se puede construir de manera paulatina un contrato social y un paradigma económico distintos a los vigentes, que están agotados y que se muestran incapaces de solucionar nuestros problemas e ilusionar a los ciudadanos. El primero es un proyecto propio de los poderes públicos de ámbito global o al menos supranacional. No es posible reorientar la economía de las finanzas sin un consenso global. El segundo y tercero pueden gobernarlos los poderes públicos de ámbito nacional e inferiores. Para desarrollar esos proyectos estratégicos propongo ocho actuaciones concretas.

10. Cuatro actuaciones para reformar las finanzas: 1) Retirar del mercado los productos financieros tóxicos. Si no podemos retirarlos, al menos congelemos el mercado de esos productos y prohibamos la continuación de su fabricación. 2) Regular la calidad de producción de los productos financieros. Si no podemos regular la calidad, estamos muertos. Es como si estuviéramos permitiendo a los laboratorios farmacéuticos producir y vender medicinas tóxicas. 3) Prohibir los paraísos fiscales y financieros. Si no podemos prohibirlos, al menos debemos perseguirlos, penalizarlos y boicotearlos. Son los puertos piratas del dinero. 4) Hacer tributar a las transacciones que se producen en los mercados financieros. Si no podemos hacer que tributen, al menos establezcamos un control público y transparente sobre las mismas y prohibamos los mercados financieros opacos.

11. Dos actuaciones para construir un totalitarismo tecnológico democrático: 1) Universalizar la automatización inteligente. Los poderes públicos deben fomentar la automatización con inteligencia artificial de toda actividad humana susceptible de ser automatizada y deben gobernar el proceso de universalización de la inteligencia artificial. 2) Hacer tributar a las máquinas. Todas las máquinas deben tributar de manera regular e inicialmente puede hacerse en función de su consumo energético. La máquina tributa a través de su propietario.

12. Por último dos actuaciones para promover la economía inmaterial. 1) Universalizar el acceso a las tecnologías de la información a precios asequibles. Los poderes públicos garantizan la gratuidad del acceso si fuera socialmente necesario. Si no podemos asegurar la gratuidad, al menos gobernemos los precios para que sean asequibles a todos. 2) Suministrar a todos los ciudadanos servicios básicos universales con la garantía del Estado democrático (educación, sanidad, pensiones y servicios sociales). Las leyes deben establecer que estos servicios se prestarán sin ánimo de lucro y que los poderes públicos tutelan su prestación en tales condiciones. Si los gestores privados sin ánimo de lucro no aparecen, el Estado toma el mando y la gestión.

13. Este mini-programa político pone en ejecución algunos de los fundamentos que son necesarios para transitar desde la economía de las finanzas a la “economía inmaterial”. Es un camino que llevará tiempo. Como lo llevó transitar desde la economía agrícola a la economía industrial. Opino que si ahora gobernamos e impulsamos este tránsito, esteremos propiciando salir de la crisis de manera ordenada y racional. Si nos empecinamos colectivamente en mantener el capitalismo radical en su actual versión dominada por la codicia y la acumulación estéril del dinero en las finanzas, las generaciones futuras nos desautorizarán, y por caminos más dificultosos y puede que más violentos, llevarán a cabo el tránsito que nosotros no fuimos capaces de encauzar. Porque una cosa es segura: es la tecnología y no la revolución obrera lo que va a acabar con el capitalismo liberal y su obsesión irracional por maximizar la ganancia y acumular capital financiero improductivo.

lunes, 31 de octubre de 2011

LO QUE NOS ESTA PASANDO Y NO ACABAMOS DE ENTENDER: EL TRÁNSITO DE LA ECONOMÍA MATERIAL A LA ECONOMÍA DE LAS FINANZAS.

El próximo fin de semana se reune el G-20, así que creo es un momento adecuado para reflexionar sobre lo que está pasando en la economía. Espero que esta visión te pueda ayudar a comprender. Tarde o temprano, la realidad romperá por algún sitio. Cuando rompa, no podrás sustraerte al movimiento telúrico. Vives en el planete Tierra.
MANTRA: UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.

1. Los problemas que atravesamos en las economías avanzadas son problemas de dinero. Ni los Gobiernos ni las empresas ni los ciudadanos tenemos suficiente financiación para el desenvolvimiento de nuestra vida ordinaria, tanto individual como colectiva, que en lenguaje popular es lo mismo que no tener suficiente dinero. Y sin embargo nunca ha existido en el mundo un volumen tan grande de dinero líquido como en la actualidad. Tampoco nunca antes los flujos de dinero han alcanzado los ritmos actuales de movimiento acelerado. ¿Dónde está entonces ubicado el dinero existente que tanto falta nos hace a la mayoría para sobrevivir?.

2. Hasta que la economía ha entrado en el proceso de “financiarización” (término conceptual analizado y definido por Paul H. Dembinski en “¿Finanzas que sirven o finanzas que engañan?”), los flujos de dinero se han aplicado a la producción y al consumo de bienes y servicios materiales (economía material). El dinero y la riqueza se hallaban en el circuito de los cuatro modos económicos básicos de la economía material (producción-distribución-consumo-inversión). Para hacerse con dinero había que acceder a ese circuito económico en alguno de sus tramos.

3. Los individuos hemos accedido hasta ahora a ese circuito a través del modo económico de la producción, bien como empleadores o como empleados. Esta ha sido durante muchos años la única puerta de entrada al resto de eslabones de la cadena de modos económicos (distribución, consumo e inversión). Quien entraba en esa cadena como empleador (emprendedor), controlaba el modo económico de la distribución (salarios y beneficios). Mediante ese control, podía acceder personal y familiarmente a un alto nivel de consumo y gobernaba el modo económico de la inversión a través del excedente empresarial y del ahorro. Quien entraba como empleado (productor) accedía al modo económico de la distribución (salario), y a través del salario accedía a un determinado nivel personal y familiar de consumo, y solía permanecer fuera del modo económico de la inversión ya que no tenía capacidad de ahorro. Por su parte los poderes públicos accedían a ese mismo circuito a través de la imposición sobre la producción, la distribución y el consumo, dejando casi siempre fuera la inversión..

4. Las cosas funcionaron bien así en el capitalismo durante décadas. En estas circunstancias, el dinero se aplicaba a la producción de bienes y servicios de la economía material. Es lo que hasta ahora los tecnólogos de la economía han llamado y siguen llamando “economía productiva”, y yo llamo “economía material” pues en mi opinión hay otras formas de economía productiva distintas de la economía material. Pero el desarrollo económico de los 30 años posteriores a la segunda guerra mundial trajo consigo el acceso de cada vez más ciudadanos de los países acomodados al modo económico de la inversión, y despertó su interés por las finanzas y la inversión financiera. La misma industria financiera contribuyó a despertar este apetito, que se ha convertido al final en codicia y en acumulación financiera, mayoritariamente especulativa e improductiva.

5. El cambio profundo se produce en las últimas décadas del siglo XX, cuando las finanzas maduran y se consolida el proceso de “financiarización” tanto de la economía como de la sociedad. En primer lugar las finanzas se constituyen como la primera y única fuente de financiación de la inversión (ahora ya casi sólo financiera), y a través de esta gobiernan el resto de modos económicos del circuito descrito (producción, distribución y consumo), que pasan a ser modos al servicio de la rentabilidad de la inversión financiera. Este primer cambio es revolucionario, y su falta de análisis y comprensión económica están en el origen de nuestros problemas actuales. Antes de la “financiarización”, todos los modos económicos estaban supeditados a la producción y su consumo. Después de la “financiarización” todos los modos económicos están supeditados a la inversión y su rentabilidad financiera, que últimamente se ha hecho puramente especulativa. Hasta que no se comprenda este cambio, no se comprenderá lo que nos está pasando.

6. En segundo lugar las finanzas se tecnifican. Sin las modernas tecnologías de la información no hubiera sido posible el proceso de “financiarización” de la sociedad. La tecnificación produce dos cambios revolucionarios en las finanzas: de un lado favorece la creación de la economía de los activos financieros y la expansión de sus mercados (los mercados que ahora nos dominan, que son los financieros); de otro impone la creación y el dominio del dinero electrónico, desplazando el dinero físico a una función completamente marginal en la economía.

7. El resultado de estos cambios es una auténtica revolución económica que todavía no comprendemos y a la que no nos hemos adaptado. Ha nacido una nueva economía que es la economía de las finanzas. La economía de las finanzas es la economía de los activos financieros. Al principio su aparición dependió de la economía material, pero a partir de un momento dado, la economía de los activos financieros proclama su independencia, crece y se desarrolla por sí misma, y adquiere mayor tamaño que la propia economía material en la que nació. Esta nueva economía no sustituye a la economía material, sino que se superpone a la misma y la domina. Los economistas aún no han introducido en sus teorías esta nueva realidad. Todavía están analizando fenómenos nuevos con lentes viejas. Ganaríamos mucho si algunos líderes del G-20 captaran esta nueva realidad.

8. En la última década del siglo XX las finanzas alcanzan la madurez y el dinero se desplaza masivamente desde la economía material a la economía de los activos financieros. Esta economía tiene ya un tamaño y una elasticidad tal que es capaz de absorber todos los recursos monetarios que los Gobiernos pongan encima de la mesa. Ahora ya podemos entender dónde está el dinero que nos falta. Está ocupado en respaldar los millones de transacciones financieras que se hacen cada día en la economía de las finanzas. Para mayor sonrojo, muchas de esas operaciones se hacen en o desde paraísos fiscales. Es a ese nuevo circuito a donde los Gobiernos deberían ir a buscar los recursos utilizando la “fuerza impositiva”. La economía material es ya una fuente de ingresos en decadencia. Los nuevos ingresos fiscales hay que ir a buscarlos al mercado de activos financieros, gravando sus transacciones. Esto es imprescindible para que los poderes públicos democráticos puedan sobrevivir, y con ellos las sociedades avanzadas.

9. Otra consecuencia de este cambio brutal es el nacimiento de una sociedad cada vez más dual. Mientras que un conjunto de ciudadanos operan en la economía de las finanzas y tienen sus expectativas centradas cada vez más en la rentabilidad de los activos financieros y de sus mercados, otros malviven en la escasez y la precariedad de la economía material, sin empleo y sin fuente de ingresos posible. Así estamos. En todo caso el abundante dinero existente, salido en parte de los déficits públicos y en parte de las inyecciones masivas de liquidez de los Bancos Centrales, está ya en la economía de las finanzas y ha abandonado la economía material. ¿Qué debemos hacer?.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

TOTALITARISMO TECNOLÓGICO DEMOCRÁTICO.

Para los amigos y conocidos que siguen el blog sugiero y presento la lectura del libro de José María de Espona "Totalitarismo Tecnológico". A mi me ha cambiado la visión de la sociedad y me ha proporcionado algunas claves para entender mejor lo que nos está pasando con las finanzas y la crisis económica y social. Con ánimo de compartir el conocimiento subo a la RED estas reflexiones-informaciones.


1. En general la gente hacemos muy poco esfuerzo para intentar conocer cómo se crea el dinero y para comprender los mecanismos de su funcionamiento. Tengo dudas de si lo hacemos por la dificultad de la tarea o porque consideramos la creación del dinero como un asunto sagrado al que miramos con las mismas sensaciones con las que afrontamos la muerte (reverencia y temor). Muerte y creación del dinero son realidades que nos parece mejor no pensar ni analizar a fin de no crearnos problemas.

2. Sin embargo es imposible entender y solucionar las crisis financieras sin analizar y reformar los mecanismos de creación y gestión del dinero. Colectivamente estamos diagnosticando en 2011 como una crisis de deuda lo que en realidad deberíamos diagnosticar como una crisis de creación y gestión de dinero. Nos quedamos en los síntomas, sin entrar en las causas profundas de la enfermedad económico-financiera que padecemos.

3. En apoyo de esta tesis aportaré una opinión autorizada. La opinión de alguien que ha construido su existencia y su riqueza financiera gestionando el dinero de otros: George Soros. Soros manifiesta en su libro “El Nuevo Paradigma de los Mercados Financieros”, escrito cuando ya se estaba cocinando el batacazo de septiembre de 2008 y la subsiguiente crisis financiera, que el origen de esta crisis (entonces incipiente) no es separable de la forma como se ha creado el dinero.

4. Pero no es a George Soros a quien sugiero que leáis, aunque tampoco viene mal. El libro al que propongo que os acerquéis se entenderá mejor si conocemos bien la naturaleza del dinero y los mecanismos de su creación y gestión en las sociedades tecnológicamente avanzadas (las occidentales). Su autor es un tecnólogo racionalista, español de Cádiz, que explica cómo el Estado de derecho podría utilizar racionalmente los avances tecnológicos de las TI para mejorar la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos (sociedad democrática), justo lo contrario de lo que están haciendo nuestros gobernantes ahora.

5. También expone cómo hay que actuar para evitar que estas tecnologías de la información queden en manos exclusivas de grupos privados para ser utilizadas en el interés de unos pocos privilegiados, esclavizando y manipulando a la mayoría de la población (sociedad totalitaria no democrática). Os advierto que en determinados momentos de la lectura del libro “Totalitarismo Tecnológico” pudiera parecer que su autor es antidemócrata y defensor de las dictaduras. No os dejéis llevar por las primeras impresiones y reflexionad sobre el conjunto del modelo que propone. No es perfecto, pero se agradece su visión de largo alcance. El autor la considera inevitable. Es un tecnólogo, no un filósofo, aunque a veces lo parece.

6. En puridad la Tecnología, como la Ciencia de la que suele derivarse, es neutra, pero la forma y los fines con los que se aplica no son neutros. Ya lo advierte José María de Espona en la portada de su libro al indicar que “el avance tecnológico y la crisis financiera nos conducen inevitablemente hacia una forma de totalitarismo, que podría ser democrático. O no.” Este pensamiento demuestra que el libro está escrito para gente con inquietudes políticas, sociales y democráticas, es decir para el colectivo de los “concienciados” o que buscan “concienciarse”, que no coincide necesariamente con el colectivo de los “indignados”. El futuro lo construirá el conjunto cruzado de “indignados y concienciados”.

7. El libro que os recomiendo leer romperá vuestras mentes y os situará en el futuro, desengañándoos definitivamente del pasado y hasta puede que del presente. Es otro mundo, otra sociedad y otra economía que supera a nuestras generaciones (gente de 50 años y más), para la que ya están algo preparados las generaciones de nuestros hijos (gente de entre 20 y 50 años), en la que vivirán y trabajarán nuestros nietos (gente de menos de 20 años), y de la que serán protagonistas los hijos de nuestros nietos (gente que aún no ha llegado aquí).

8. Nosotros ya estamos en el grupo de los ancianos. Gente con canas con conocimiento y experiencia, pero que decide poco. Sé que la mayoría de nosotros nos hemos pasado la vida luchando para mejorar la sociedad y aproximarla a nuestros valores éticos de justicia, solidaridad, protección de los débiles, honestidad, libertad…. Ahora cuando hemos pasado los 50 y estamos en retirada, nos preguntamos: ¿Hemos cambiado el mundo en algo o es el mundo el que nos ha cambiado a nosotros?. Probablemente ambas cosas, por lo que aunque la sociedad que vemos no se corresponda por completo con nuestros deseos y valores, no debemos considerarnos unos fracasados.

9. Nuestras generaciones y las que nos han precedido estaban cargadas de ideología. Marxistas y antimarxistas se han enfrentado desde el siglo XIX y generaron mundos enfrentados en bloques militares y económicos hasta finales del siglo XX, bloques en los que ha transcurrido nuestra corta existencia. Ahora, después de leer Totalitarismo Tecnológico pienso que Marx estaba equivocado. No es el capital el que determina el modo de producción y la economía. Es la tecnología quien lo hace. No es la conciencia de clase obrera la que traerá el final del capitalismo. Es la tecnología quien lo hará. Son la ciencia y la tecnología las que han cambiado y siguen cambiando las relaciones de producción y la conciencia de clase. Son estas también las que han cambiado y cambiarán la relación del ser humano con la religión, con la cultura, y con el conocimiento.

10. Karl Marx fue un hombre del siglo XIX. Le faltó perspectiva histórica para visualizar los cambios que producirían los avances de la ciencia y de la tecnología. Pero el hombre del siglo XXI ya tiene esa perspectiva. Puede ver otra realidad y hacer otro análisis. Por eso es tan importante que el totalitarismo tecnológico sea democrático. Y lo será si los humanos demócratas y concienciados superan en número e influencia a los humanos hedonistas y desmemoriados. Los primeros no están dispuestos a sacrificar la libertad en el altar de la comodidad. Los segundos sí lo están. En mi opinión esta es la lucha de clases del siglo XXI: humanos sacrificados, esforzados y con conciencia crítica frente a humanos cómodos, hedonistas y apatícos.

11. ¿Qué podemos hacer ahora nosotros, que ya estamos en retirada, por los maduros, por los jóvenes , por los niños y por los que están por llegar?. Apoyarles en el nacimiento del nuevo mundo, de la nueva sociedad y de la nueva economía. En esta tarea los libros “Totalitarismo Tecnológico “ y “Crisis y Cambio Globales” son un apoyo y un referente mental para el futuro. Ni marxismo ni capitalismo. Reforma de las finanzas (creación y gestión del dinero), totalitarismo tecnológico democrático y expansión de la economía inmaterial. Pienso que sobre este trípode de líneas de trabajo es sobre el que se puede construir un futuro mejor, lo que sin duda llevará tiempo.

12. Podemos cerrar nuestros ojos y nuestra mente, y pasar de todo aferrados a nuestro diminuto egoísmo o a nuestro pesimismo antropológico, pero entonces no nos quejemos si la corriente nos arrastra y nos perdemos los mejores momentos de la vida colectiva que van a venir. Preguntemos, indaguemos, seamos crítico, pero participemos en la política y en el fortalecimiento del estado de derecho. No nos desalentemos. ¡Estemos alerta y seamos proactivos y posibilistas!. ¡No dejemos por pasividad que decidan por nosotros aquellos que quieren llevarnos a donde nosotros no queremos ir!.

martes, 10 de mayo de 2011

LO QUE ESTÁ PASANDO CON GRECIA ¿UN ANTICIPO DE LO QUE VIENE?


A modo de introducción.
No me gustaría que nuestra España siguiera el camino griego, pero no es descartable en una economía dominada de principio a fin por “los mercados “ y su codicia perversa. Considero que los actuales gobernantes de la Unión Europea han dejado a Europa en manos de “los mercados”, haciendo dejación de sus responsabilidades como gobernantes. Tengo que calificarlos de irresponsables. Pero no menos irresponsables considero a nuestros políticos nacionales, incapaces de ponerse de acuerdo para proteger a los ciudadanos que les han elegido democráticamente. Me temo que si llega el tsunami económico-social en forma de inflación desbocada o cataclismo especulativo y arrasa con todo, algunos se lamentarán por la leche derramada. Pero serán inútiles lágrimas de cocodrilo. Lo cierto es que los árboles de su lucha por el poder no les están dejando ver el bosque. Y eso es una desgracia para los ciudadanos españoles de buena voluntad y para toda nuestra sociedad.


1. Algunas reflexiones para compartir con amigos y blogueros sobre el rescate financiero de Grecia que en estos días está otra vez de actualidad. Hace justo un año por estas fechas (a primeros de mayo de 2010) la Unión Europea junto con el FMI salieron al rescate de Grecia. Europa iniciaba así con sus países más débiles la misma política que Estados Unidos tuvo que hacer con sus bancos en 2008: rescatarlos de la quiebra. En ambos casos la quiebra es financiera, así que seguimos con el mismo problema de 2008. “Los mercados” financieros internacionales quebraron entonces y con ellos han quebrado bancos y países de las economías avanzadas. Primero quebraron los bancos. Después han ido quebrando algunos países: Islandia, Grecia, Irlanda, Portugal... quizás en el futuro España, Bélgica o Italia. ¿Hay diferencias?.

2. Algunas sí que hay y muy importantes. No en cuanto al tratamiento de los bancos. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea (Zona euro) e Inglaterra (Zona no euro) han rescatado sus bancos con los mismos mecanismos: inyectándoles ingentes cantidades de liquidez. Toda la necesaria para evitar la quiebra, porque la quiebra bancaria general es el mayor de los desastres. Eso fue en 2008 y 2009. Pero hay grandes diferencias en el tratamiento de los territorios: Estados Unidos es un único país, con un único gobierno, una política económica federal, un presupuesto federal, un único banco central, una única moneda, una única balanza de pagos y una única economía nacional. Barak Obama sabe que rescatando las finanzas nacionales rescata todo el país. Así ha sido y así está siendo. El Estado de California no puede quebrar, porque antes tendría que quebrar Estados Unidos, y eso no parece que vaya a suceder (al menos de momento).

3. La Unión Europea en cambio no es un país. Más de 50 años después de su fundación sigue siendo una zona económica. Sólo tiene en común un banco central y una moneda, y ni siquiera para todos sus miembros. No tiene un gobierno sino 27; no tiene una política económica federal sino 27 políticas económicas nacionales; no tiene una balanza de pagos, sino 27 balanzas nacionales; no tiene una economía nacional sino 27. No tiene un sistema tributario, sino 27. La Europa actual es la que gusta a los conservadores ingleses. Primera conclusión: El Consejo y el Parlamento Europeos ya saben que rescatando los bancos de la zona euro no rescatan los países de la zona euro. Segunda conclusión: También saben que Grecia, Irlanda, Portugal etc. pueden quebrar sin que quiebre la Unión Europea, o eso quieren creer. Estas cosas también las saben “los mercados” financieros. Para desgracia de la Unión Europea, “los mercados” habitan principalmente en Estados Unidos e Inglaterra. En estas condiciones, ¿tiene algún futuro Europa?.

4. Soy pesimista. Por el camino que va, ninguno. Los actuales Gobiernos nacionales de Europa han tomado un camino lleno de minas antipersona: sanear los bancos nacionales de los países fuertes quebrando las finanzas públicas y empobreciendo a los ciudadanos de los países débiles. Una hoja de ruta terrorífica impuesta por “los mercados”. A la salida de esta crisis, serán “los mercados” financieros y no los gobiernos nacionales los que dirijan Europa. Ahora ya lo están haciendo, aunque no abiertamente. Lo siento por los europeos y sus gobiernos-marioneta. Les esperan tiempos muy duros. Tendrán que buscar en sus sociedades nacionales los líderes fuertes que les defiendan de “los mercados”. De momento caminamos hacia atrás. Volvemos al XIX. Mientras llegan los nuevos líderes, asistiremos al hundimiento de algunos territorios y sociedades: Grecia, Irlanda, Portugal... quizás Bélgica y alguno más (¿España?). Los rescates actuales son sólo remedios caseros inútiles para frenar metástasis cancerígenas. “Los mercados” son ahora los nuevos aristócratas encerrados en sus modernos castillos y palacios. Saben que en el mundo exterior crece la miseria y la ira de los pueblos, pero ellos están ocupados en sus fiestas palaciegas. Acumulan riquezas y no les falta de nada. ¿Exageramos?.

5. Para nada. “Los mercados” de la Industria Financiera moderna son insaciables. Es fácil de entender la estrategia que han diseñado para Europa. La Unión Europea y el FMI le prestaron hace un año a Grecia el dinero (110.000 millones de euros en tres años) para que pague sus deudas. Entre estas, las más importantes son las de los bancos alemanes y franceses de la Unión Europea. Si Grecia paga a esos bancos, los bancos se sanean (eso creen los de Bruselas). La misma historia se repite con Irlanda, y en este caso se sanearán principalmente los bancos ingleses. La misma historia con Portugal, y se sanearán los bancos alemanes, franceses y un poco los españoles. Si no basta con estos tres países, meterán más en la rueda. ¡Los necesarios hasta que baste para garantizar a “los mercados” y a los bancos “decisivos” que recuperan los créditos dados a los países débiles en los tiempos de la fiesta especulativa!. Un hermoso cuento de la lechera que permite a “los mercados” seguir especulando y acumulando ganancias con el saneamiento de los bancos y el saneamiento de los Estados en Europa. Pero resulta que ahora Grecia necesita más dinero (se estima que unos 30.000 millones de euros). ¿Por qué? .¿Dónde se ha tropezado y derramado la leche?.

6. No se ha tropezado. Es una estrategia deliberada. Pongo un símil para comprenderlo con facilidad: Grecia es como el Juan Español endeudado con una hipoteca firmada en 2005 y que en 2010 se ha quedado en paro. Su economía familiar está en quiebra, pero el banco “benefactor” se aviene a concederle una segunda hipoteca para que pague la primera. Es evidente que si continúa en paro, Juan no podrá pagar ni la primera ni la segunda hipoteca, y las ayudas financieras que reciba no harán más que aumentar sus deudas. La solución es absurda, pero uno ha ganado en este juego estúpido: el banco, que además de quedarse con la vivienda de Juan Español y especular con los activos financieros, habrá sometido a control su vida y todos sus ingresos futuros. Grecia es ya como Juan Español. En el modelo económico vigente, controlado por “los mercados” financieros especulativos, la sociedad griega ni genera ni generará suficientes ingresos para pagar las deudas con las que especulan los mercados. “Los mercados” lo saben, se mueven y ganan, La Unión Europea lo ignora, deja hacer y pierde.

7. Esto es lo que está pasando con la sociedad y los ciudadanos de los países de la UE que ya han quebrado. Son Estados quebrados a los que denominan Estados rescatados para no crear alarma social. Como pasó en su día con los bancos. La diferencia es que los bancos son “los mercados”, pero los Estados no lo son. Por eso ahora “los mercados” financieros especulativos están sometiendo a control el futuro de los Estados quebrados y sus sociedades. ¿Para qué?. Para maximizar la ganancia. Otra vez la codicia perversa detrás de los acontecimientos. Y también otra vez políticas públicas de Gobiernos débiles sometidos a “los mercados”. Por de pronto Grecia se verá obligada a desmantelar y privatizar su economía pública, y a recortar y deteriorar sus servicios públicos y prestaciones sociales. Es la ofrenda-sacrificio que le exigen “los mercados” que le prestan el dinero. Lo mismo le sucederá a Portugal. Irlanda ya no tenía economía pública cuando llegó la crisis, así que no tiene ya nada público que ofrecerle a “los mercados”. Hipotecará la vida y el futuro de sus ciudadanos.

8. En mi opinión el escenario en los países avanzados es desolador. Detrás de toda esta problemática está la creación del dinero y también la especulación financiera. Muchas personas de buena fe consideran lógico que quien se endeuda devuelva el dinero prestado. Pero no se dan cuenta del juego especulativo y tramposo que hay por detrás. No siempre fue así. En las sociedades primitivas, gobernadas por el instinto de supervivencia y la tribu. funcionaron códigos económicos de valores colectivos. En las sociedades medias ya se consolidaron códigos económicos basados en el dinero y el individualismo, y comenzaron a ser gobernadas por el instinto de la codicia y la violencia. Pero ha sido en las sociedades avanzadas donde la codicia tramposa ha madurado de tal modo que ahora el dinero y las finanzas, al servicio de intereses privados, lo han inundado todo y amenazan con arruinar la vida de la mayoría. Si quieres conocer más sobre finanzas y especulación en nuestras sociedades avanzadas lee el libro “Crisis y cambio globales” que te puedes descargar de manera gratuita en la web www.administraciondigital.es . El capítulo 8 te ilustrará sobre la importancia del Arte de gestionar y crear dinero. Curiosamente fue en la Atenas de la Grecia clásica, hace 2500 años, donde nació este Arte, que hoy hemos perdido. La generaciones futuras tendrán que pelear para recuperarlo si quieren sobrevivir.

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