Plataforma abierta a la acción política, entendida y enfocada a la mejora de la calidad de vida de todas las personas. Para cambiar lo que no nos gusta, debemos de superar el nivel de la crítica y de la melancolía y pasar a la acción. Esta acción, en ocasiones, debe ser revolucionaria

ARTÍCULOS

viernes, 28 de diciembre de 2012

CRISIS, CONTABILIDAD Y ENGAÑO MASIVO.

PENSAMIENTO DE SÍNTESIS.

El 1 de enero se inicia el proceso de aplicación de las normas Basilea III. Arrojo una piedra en las aguas de un estanque tranquilo para generar un movimiento de debate. El estanque es la contabilidad. La piedra es cuestionar las reglas y principios en las que se basa la contabilidad de la industria financiera, de los Bancos Centrales y de los Estados-nación. Sostengo que la contabilidad financiera nos tiene atrapados en una economía de desastre, y que los Gobiernos deben reelaborar la contabilidad de la industria financiera y de los Estados-nación. Animo a los estudiosos, especialmente a aquellos que desean cambiar la Economía, a analizar este problema con criterios científicos. He descubierto convencionalismo en las reglas contables de los financieros y de los gobiernos. “El convencionalismo es un conjunto de opiniones o procedimientos basados en ideas falsas que, por comodidad o conveniencia social, se tienen como verdaderas”. Es peligroso no combatir las “ideas falsas”, especialmente si esas falsedades refuerzan el valor de la advertencia de William L. Mackenzie King: “Hasta que el control de la moneda y el crédito sea retornado al gobierno y reconocida como su responsabilidad más evidente y sagrada, todo discurso sobre la soberanía del Parlamento y de la democracia es trivial y fútil... Una vez que una nación abandona su control sobre el crédito ya no importa quien hace sus leyes... La usura, una vez desatada, arruinará cualquier nación.”

MANTRA: UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.



1. Creemos que tenemos un problema económico cuando en realidad tenemos un problema contable. Los economistas oficiales se apresurarán a descalificar esta afirmación diciendo que es en sí misma una tautología, ya que la contabilidad, por definición, debe de reflejar fielmente la realidad económica de los particulares, las empresas, las instituciones y las naciones. En consecuencia es lógico que si tenemos un problema económico, este quede reflejado en la contabilidad. ¿Y si resultara que la contabilidad no estuviera reflejando fielmente la realidad económica?. Esta es la reflexión y el problema que planteo.

2. Los hechos nos proporcionan razones para considerar que la contabilidad no refleja siempre fielmente la realidad económica. La contabilidad de ENRON no reflejaba fielmente la realidad económica y patrimonial de la empresa. La contabilidad de los bancos de inversión y aseguradoras norteamericanas no reflejaba fielmente la realidad económica y patrimonial de esas empresas financieras. La contabilidad de las Cajas de Ahorro de España no reflejaba fielmente la realidad económica y patrimonial de la mitad de la banca española. La contabilidad de Islandia y Grecia no reflejaban fielmente la realidad económica y patrimonial de esos Estados-nación. Se argumenta que esas contabilidades eran engañosas porque fueron manipuladas, pero ¿y si fueran engañosas porque están mal concebidas? ¿Y si resultara que la contabilidad de España, de Italia, de Portugal, de Francia, incluso de la propia Alemania, no reflejara fielmente la realidad económica de esos Estados-nación?. Esta es la duda que planteo. La importancia de la cuestión reside en que si la contabilidad de un particular, una empresa o una nación está falseada, estos “quiebran” económicamente y el resto permanece. ¿Pero qué sucede si fuera la contabilidad de las naciones o del conjunto de la industria financiera la que nos “engaña”?.

3. Que la contabilidad de las naciones o de la industria financiera no refleje fielmente la realidad económica es un pensamiento inquietante. Hoy día la contabilidad cuantifica las variables económicas que utiliza la Política para tomar las decisiones que afectan a la vida de los ciudadanos. Más aún, podemos considerar que muchas de las principales variables económicas son un resultado contable. Así el déficit público es un resultado contable. La deuda es un resultado contable. El producto interior bruto (PIB) de las naciones es un resultado contable. La posición comercial de un país frente al resto y el valor de su moneda nacional son un resultado contable. La misma creación de dinero es un resultado contable. Incluso el precio de los activos financieros en los mercados puede considerarse también un resultado contable. Por supuesto los beneficios y las pérdidas de las empresas son un resultado contable. A la vista de este panorama, ¿cómo podemos atrevernos a sugerir que la contabilidad no refleje fielmente la realidad económica?. De no reflejarla, estaríamos ante un cataclismo de tamaño colosal.

4. Esto es precisamente lo que me propongo aportar con esta breve reflexión: que el camino que andamos conduce a un desastre económico de tamaño colosal debido al engaño contable en que nos hemos instalado. Mi tesis es que las sociedades avanzadas están sometidas a una contabilidad automatizada que no siempre refleja fielmente la realidad económica, lo que lleva a tomar decisiones erróneas y perjudiciales para la mayoría de los ciudadanos. De manera consciente o inconsciente, todos los políticos utilizan los resultados contables para dar soporte a sus argumentos ideológicos. ¿Y si los resultados contables estuvieran “falseados”?. ¿Estarían igualmente “falseados” sus argumentos ideológicos?. Como puede deducirse, la cuestión contable no es una cuestión sin importancia, aunque lamentablemente la Política no presta a esta cuestión la atención que debiera. La Política considera el saber contable un asunto árido, técnico y especializado, que se debe dejar en manos de técnicos especialistas, lo que es un error grave, como intentaré argumentar brevemente.

5. Al abordar la teoría de la contabilidad, una primera cuestión a dilucidar es si la contabilidad es una ciencia, una técnica soportada en una ciencia o una mera técnica instrumental. Dado el prestigio que en las sociedades avanzadas ha adquirido el saber científico, no es esta una cuestión menor, aunque no considero este el lugar apropiado para profundizar en tal reflexión. Si la traigo a escena es porque la naturaleza científica o no del saber contable nos retrotrae a otro debate anterior: si los principios y normas que rigen la contabilidad son una convención o son un convencionalismo. La diferencia es relevante, pues la convención está respaldada en intereses comunes razonados y racionales, y se concreta en un acuerdo o pacto adoptado de conformidad entre las partes y socialmente aceptado. En cambio el convencionalismo tiene como rasgo más característico que las ideas que lo soportan son falsas, aunque por comodidad o conveniencia social, se aceptan como verdaderas.

6. Hay asuntos muy importantes para la vida humana que hemos resuelto por convención. Tal es el caso de las unidades de peso y medida, que son una convención, así como el sistema de signos escritura-lenguaje. También son una convención los bienes que se aceptan como dinero, según comentaremos más adelante. Igualmente son una convención la forma como definimos el producto interior bruto o la riqueza de las naciones. Y las reglas contables, ¿son acaso un conjunto de procedimientos basados en ideas falsas que por comodidad o conveniencia social damos por verdaderas?. ¿Es la contabilidad una convención o un convencionalismo?. La respuesta es esencial para el objeto de esta reflexión.

7. Si tomamos en consideración que la contabilidad es un sistema de reglas y procedimientos basados en los principios de la partida doble que se mantiene inmutable desde hace más de 500 años, concluiremos que la innovación no es una característica destacada de la contabilidad. En consecuencia si la contabilidad es un saber “árido “ y “técnico”, en el que predomina más la “tradición” que la ”innovación”, podemos tener razones fundadas para sospechar que las alforjas de las reglas contables están más cargadas de convencionalismo que de convención. Esta es mi posición, y animo a los teóricos de la contabilidad a investigar y descubrir aquellas reglas y procedimientos contables de los Estados y las finanzas que están basados en ideas falsas pero que, por comodidad social, aceptamos como verdaderas.

8. Un caso concreto de la posición que sustento son las reglas y procedimientos contables establecidos por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea. Ya en 1988 se acordaron por convención las reglas de Basilea I, que no fueron suficientes para evitar las crisis financieras de los años 90. Los autores de Basilea II (2004) ya eran conscientes de la crisis financiera que se estaba incubando (la de 2008) y acordaron reglas y procedimientos para dominar el riesgo desbocado, lo que tampoco consiguieron. Finalmente los autores de Basilea III (2013-2018) son conocedores de que la contabilidad del sector financiero no refleja fielmente la realidad económico-patrimonial de aseguradoras, bancos e inversoras. Pero en lugar de plantearse con rigor y honestidad si los principios y técnicas de la partida doble son los adecuados para contabilizar la industria financiera - una industria que se dedica al arte supremo de crear, gestionar, comerciar y últimamente especular con dinero y activos financieros - han optado por limitarse a reforzar las reglas de la solvencia bancaria reforzando el capital, sin preguntarse por los convencionalismos e ideas falsas que dan cobertura contable tanto al riesgo financiero como a la convención social de quienes, cómo, y cuándo crean dinero y activos financieros, y apuestan con ellos. Basilea III iniciará su andadura el 1 de enero de 2013 y se completará en el 2019.

9. Lo expuesto hasta aquí nos obliga al análisis de la última convención social acaecida, aquella por la que hemos aceptado, de forma tácita, por comodidad y conveniencia social, que el dinero cambie de naturaleza, y deje de ser dinero-físico (billetes y monedas) para pasar a ser dinero-bit (electrones). Curiosamente este cambio profundo no hubiera sido posible si previamente no se hubiera universalizado el uso de la contabilidad automatizada. Pero si me pregunto por las proposiciones contrastadas y razonadas que fundamentan esta convención, de nuevo me asaltan dudas sobre si la naturaleza y creación del dinero es una convención o un convencionalismo. Porque si convenimos que la naturaleza del dinero puede cambiar, ¿por qué no podemos igualmente convenir que los Estados-nación aseguren a todo ciudadano, por el mero hecho de serlo, un ingreso mínimo y periódico de subsistencia en dinero-bit (renta básica universal)?. Este noble objetivo no puede ni siquiera pensarse porque lo impide la contabilidad de las finanzas, es decir, un convencionalismo al que hemos revestido de “naturaleza científica perenne”. Para salir del actual atolladero, los políticos tienen que cortar el nudo gordiano contable modificando las reglas y principios que contabilizan la creación y gestión del dinero, a lo que no se atreven. Se trata de construir un Basilea IV para Estados y finanzas sobre nuevas bases contables, un objetivo nada sencillo, pero imprescindible. Esta pretensión nos devuelve a lo que otras veces he señalado y señalo una vez más: la carencia de valores éticos en las políticas y comportamientos económicos. Como acostumbra a suceder en economía, hemos convertido los instrumentos en fines, y hemos puesto el fin más esencial - la vida humana - al servicio del instrumento más convencional - la contabilidad -. ¡Cambiar el orden de los factores esta vez sí que alteraría el resultado!.

10. Ha llegado el momento de formular la conclusión de esta reflexión. Afirmo que la contabilidad actual, basada en reglas y procedimientos “convencionales” que no se han innovado desde hace 500 años, falsea la realidad económica. Esta afirmación la predico con certeza respecto de las reglas de la macroeconomía, las finanzas y sus agentes (los Estados-nación, los Gobiernos y los financieros) y con certeza condicionada respecto de las reglas de la microeconomía y sus agentes (particulares y resto de empresarios). La condicionalidad en este último caso (particulares y empresarios) está determinada en parte por los valores éticos de los agentes microeconómicos, que aunque reciben estímulos para maximizar la ganancia falseando la contabilidad, no acostumbran a ceder a los mismos. Pero sostengo que este problema no es solo cuestión de ética. Es además una cuestión técnica, ya que las reglas contables válidas para la microeconomía productiva (particulares y empresas), no son igualmente válidas para la macroeconomía y las finanzas (gobiernos y financieros). Respecto a estos últimos (gobiernos y financieros), sucede que los ciudadanos de las sociedades avanzadas hemos asumido, por desconocimiento y comodidad, que falseen la realidad macroeconómica utilizando el convencionalismo contable, y nos tengan atrapados en un engaño masivo. La conclusión expuesta parece radical, pero no es infundada. Cuando Galileo Galilei publica en 1623 su ensayo sobre “El método científico”, y en 1632 su “Diálogo sobre los Sistemas ptolomáico y copernicano”, las fuerzas dominantes de la época lo consideran un radical condenable a la hoguera por hereje. Lo mismo harán ahora las “fuerzas dominantes” si alguien se atreve a señalar el engaño contable en el que están instalados y con el que dominan a la sociedad… “eppur si muove”, fue la respuesta del científico entonces.

11. ¿Qué hacer?. Sugiero tres orientaciones prácticas para quienes se dedican a gestionar la Política: 1). Modificar las reglas contables de la industria financiera más allá de Basilea III. 2). Controlar y regular la actividad especulativa de los mercados financieros. 3). Trabajar estas cosas a nivel global o al menos supranacional. Afirmo que la combinación de reglas contables inadecuadas en las finanzas con actividad financiero-especulativa descontrolada es un coctel mortal que arruina a las naciones y sociedades que comercian con bienes y servicios (la economía física) y enriquece a los que comercian con capitales y activos financieros (la economía financiera). Es la ruina de las naciones y crea una distribución insostenible de la riqueza. Unos pocos acumulan cada vez más lo que no necesitan, mientras muchos carecen de lo básico y se empobrecen. Los Gobiernos nacionales deben de cooperar y adoptar dos medidas dolorosas para los mercados financieros y unos pocos que viven de ellos: modificar las reglas contables de las finanzas y someter a control la especulación con los activos financieros, ambas con el objetivo de mejorar la distribución de la riqueza. Como no harán ni una cosa ni la otra, el desastre económico nos acompañará durante mucho tiempo. Aunque parezca que salimos de la crisis, volveremos rápido a caer en otra mayor. Así hasta que se adopten las medidas que indico. No hago profecías, sino proyecciones lógicas. Del cambio en las reglas contables de las finanzas me he ocupado hoy. Del control de la especulación con activos financieros me ocuparé el próximo día.



José Angel Suárez
Madrid, 21 diciembre 2012.

martes, 27 de noviembre de 2012

"TASAZO", JUSTICIA Y VALORES ÉTICOS


PENSAMIENTO DE SÍNTESIS.

Insisto desde hace tiempo en la necesidad de que las sociedades tecnológicamente avanzadas recuperen valores éticos y lleven a cabo un “rearme moral”. En mi opinión es la carencia de valores éticos en la sociedad en general y en la economía en particular, una de las causas principales de la crisis económica actual, y es necesario aprovechar la oportunidad que nos da la propia crisis para recuperarlos.

Los islamistas radicales detestan y desprecian la civilización occidental entre otras razones por su falta de valores éticos. Tienen razón en el fondo, aunque no en la forma ni en los contenidos. Ansían devolvernos a situaciones históricas superadas como fue el dominio de la religión sobre la soberanía del pueblo y la democracia, y utilizan para ello prácticas tan irracionales e inmorales como el terrorismo para arruinar nuestra civilización. Quieren estados confesionales gobernados por la religión, obviamente la islámica. Esta es la forma y contenidos en que hierran. Pero en el fondo nos indican que los occidentales hemos de recuperar algunos valores éticos y principios que no debimos abandonar. Las sociedades avanzadas se desprendieron de la religión, y con ella se han desprendido también de valores éticos necesarios para una convivencia y una sociedad sanas. Sin embargo hemos conservado algunos muy malos hábitos de las jerarquías religiosas, entre otros aquellos que se resumen en la frase: “Haced lo que yo os digo pero no hagáis lo que yo haga”. ¡Hipocresía en estado puro!.

MANTRA: UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.

 

1. El Gobierno de España acaba de aprobar la ley 10/2012 que regula determinadas tasas en el ámbito de la Administración de Justicia, ley a la que el descontento y la sabiduría popular han bautizado como “el Tasazo”. Esta iniciativa del Gobierno es un ejemplo claro de tres vicios de la mala política. Estos tres vicios son 1) la ocultación, 2) el engaño y 3 la neolengua.

2. Mediante la ocultación la mala política intenta esconder lo que hace. Así esta ley se entregó por el Gobierno al Parlamento español el 3 de agosto pasado y se calificó el 4 de septiembre, decidiendo el grupo parlamentario del PP que la tramitación y el debate del texto se realizara en la Comisión de Justicia con competencia legislativa plena. Esta vía esconde el debate parlamentario al Pleno del Congreso.

3. Mediante el engaño la mala política dice una cosa y hace la contraria. Los hechos contradicen las palabras. Este es un vicio cada vez más habitual entre los partidos políticos de todas las ideologías. Detrás de este hecho está la falta de valores éticos.

4. Mediante la neolengua la mala política tergiversa el sentido de los conceptos y el significado de las palabras, argumentando en falsedad. Así en el caso del “Tasazo” los políticos del Gobierno llegan a afirmar que el “Tasazo” se hace para impulsar y mejorar la justicia gratuita. El argumento es pura neolengua.

5. El Tasazo ha sido criticado por los profesionales de la Justicia (jueces, fiscales, abogados y funcionarios) pero no ha movilizado a los más directamente perdedores: los ciudadanos. Los políticos de la oposición tampoco conciencian ni mueven a los ciudadanos que representan. La sociedad civil carece de musculatura y parece narcotizada.

6. Este hecho nos induce a reflexionar sobre lo que hay más allá del “Tasazo”, y nos exige traer a examen el bosque de la Justicia y los valores éticos que la soportan, un bosque que el árbol del “Tasazo” no nos deja ver. Considero que cuando una sociedad dejar de vivir en el bosque de la Justicia y los valores que la sustentan se convierta en una sociedad próxima a la ruina moral ¿Es este el caso de la sociedad española actual?.

7. El escenario en el que vivimos así parece indicarlo. Percibo en la ciudadanía en general una falta de ética y moralidad en los comportamientos, tanto individuales como colectivos. Los políticos y los agentes económicos, públicos o privados, están reflejando en sus actuaciones esa carencia colectiva de valores éticos.

8. Los ciudadanos observan a los políticos y a los agentes económicos y critican con razón esa falta de valores, acuñando el concepto despectivo de “casta política”. Considero que los ciudadanos también deberían observarse a sí mismos y hacer autocrítica si quieren preservar la libertad y la democracia de las que ahora disfrutan.

9. La falta de autocrítica de los ciudadanos no excusa el comportamiento incorrecto tanto de los directivos privados como de los gestores públicos a los que los ciudadanos perciben como “contaminados”, y que disponen sin miramiento de la vida de los demás en el “juego político-económico”. Los desahucios son un ejemplo paradigmático de ello. El luctuoso suceso del Madrid-Arena del que nadie se considera responsable, con la muerte llegando mientras la juventud se divierte, otro. Bankia, Urdangarín y Noos, ERES de Andalucía, Correa y Gurtel, venta de preferentes… y tantos otros. Hay una larga lista de inmoralidades públicas y privadas esperando la llegada de la Justicia y de los valores éticos.

10. Mientas la Justica se pierde en su laberinto, los nacionalismos excluyentes existentes en España intentan colocar el foco de nuestro país en el problema “identitario” para ocultar el problema “social” y el problema “moral”. Volverán a la “identidad” una y otra vez. En este empeño, utilizan sin rubor los vicios políticos descritos: ocultación, engaño y neolengua. El resultado de estas malas artes políticas es que los ciudadanos se enredan en materias que desatan la pasión, nublan la razón, generan más problemas de los que resuelven e ignoran los valores éticos del comportamiento.

11. Por su parte el Gobierno de España ha colocado su foco en el problema “económico-financiero” con una visión miope. Todo queda subordinado a esa visión y a los intereses que la sustentan, y con ella se abordan todas las reformas incluida la de la Justicia, que de momento nos ha traído el “Tasazo.”

12. Tampoco la oposición política tiene una posición motivadora. Se nos aparece como paralizada o perdida, y está siendo incapaz de colocar en la agenda de la política y en el foco de atención ciudadana el problema “moral”, que es el que nos ha causado y causa el problema “social “que sufrimos. ¡Regeneración!, gritaban los escritores e intelectuales españoles de finales del siglo XIX. Rearme moral y lucha contra la corrupción política y la corrupción empresarial es lo que considero que debemos gritar hoy.

13. Los políticos deben ocuparse de identificar y definir los nuevos delitos de gestión pública y gestión económica privada para incluirlos con claridad y contundencia en el Código Penal y endurecer sus penas. Tienen una oportunidad en el proyecto de ley que modifica la ley orgánica 10/1995 del Código Penal, tramitado en el Congreso de Diputados desde el 4 de septiembre y ahora en el Senado desde el pasado 15 de noviembre. El PP ha sacado adelante cambios cosméticos en el Código Penal utilizando su mayoría absoluta del Congreso y la oposición ha sido incapaz de que el debate sobre corrupción política y corrupción empresarial traspase los muros del Congreso y alcance la calle. ¿Por qué?.

14. Como he intentado explicar los valores éticos son un tema de actualidad que exige regular con firmeza los comportamientos incorrectos de la gestión directiva, tanto pública (políticos) como privada (empresarios). No es de recibo que conductas económicas deshonestas e inmorales no tengan castigo en el código penal o lo tengan a través de interpretaciones siempre difíciles. Porque una cosa es la libertad económica, y otra muy distinta el libertinaje. Y el libertinaje económico debe estar castigado por las leyes sin contemplaciones. En lugar de asumir este reto, el Gobierno se ha ocupado de traernos el “Tasazo”. Y la oposición… ¿Dónde está la oposición?.

jueves, 6 de septiembre de 2012

LA CRISIS "MUTANTE" Y EL MODO DE VIDA OCCIDENTAL.



PENSAMIENTO DE SÍNTESIS.

Cuando esperamos la llegada de la solución Merkel-Draghi para Europa, propongo remirar más a fondo en el saco de la crisis. El paso del tiempo ha demostrado que la crisis 2007-2008 es un gen mutante. Nació en las finanzas especulativas. Luego mutó al consumo, la producción y el empleo y los secó. Ahora muta hacia el Estado-nación, la economía pública y las instituciones. Más tarde mutará al comercio internacional, las balanzas de pagos y las divisas. Luego regresará con más virulencia a las instituciones, especialmente a las políticas. Cuando regrese, no podremos continuar sin los cambios profundos que las personas necesitan. Europa tendrá una ventana de oportunidad porque sumará crisis económica e institucional. Los privilegiados del viejo modo de vida llevan demasiado tiempo resistiéndose a los cambios profundos. Pero no sólo los ciudadanos son insolidarios entre sí. También lo son los territorios y sus sociedades: Europa rica contra Europa pobre, Occidente contra Oriente, Norte contra Sur. Los actuales dirigentes son insensibles a las angustias del pueblo-ciudadano, a la necesidad de un nuevo modo de vida y de un nuevo contrato social que permita a todos los seres humanos vivir con dignidad. ¡Un error humano imperdonable!. Y a pesar de todo, la solución está en la POLÍTICA: más y mejor POLÍTICA.

MANTRA: UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONÓMICO GLOBAL.

 

1. El Desconcierto ya ha llegado a las playas de los medios de comunicación del primer mundo. Muchos comentaristas y pensadores de buena voluntad verbalizan abiertamente sin ánimo de polemizar su desconcierto ante la situación económica, tanto europea como global. Algunos ya cuestionan el modelo. Otros se mantienen apegados sin fisuras al partido político o a la ideología en la que se han educado. Todos desean el regreso rápido al crecimiento económico esperando que de nuevo fluya el crédito que alivie la angustia actual. Esperan también que el crecimiento traiga de la mano el empleo, pero nadie sabe cómo recorrer ese camino. Esta canción de “que fluya el crédito para que llegue el crecimiento” está algo desafinada. Porque, ¿cómo vamos a endeudarnos con nuevos créditos si aún no hemos pagado las viejas deudas?. ¿Y si además resultara que más crecimiento no trajera más empleo, sino más especulación, más consumo irracional y el intento de regreso a un modo de vida que se acaba y se ha demostrado insostenible?.

2. El modo de vida que se acaba tiene características bien definidas en las economías avanzadas. Se acaba el consumir compulsiva e irracionalmente hasta agotar los recursos. Se acaba el contaminar indefinidamente hasta desnaturalizar la naturaleza. Se acaba el producir y vender más y más para tener cada año más beneficios que el anterior, en un afán absurdo de seguir la senda sin sentido de una función exponencial de beneficios que cada vez se concentra en menos manos. Se acaba el vender al exterior más de lo que se compra, y hacerlo con todos y siempre (balanzas de pagos eternamente positivas). Se acaba el utilizar la deuda y otros activos financieros como instrumento para especular cada día y casi cada minuto. Se acaba tener un empleo para todos, estable y de por vida. Se acaba el dedicar más recursos a la estética (apariencia de ser) que a la ética (ser). Se acaba el vivir generando más “cotilleo” (información inútil) que cultura (formación útil). Se acaba el seguir gastando más en destrucción (industria de la violencia) que en alimentación (industria de la paz). En definitiva, se acaba el competir siempre y en todo y cooperar casi nunca y en nada.

3. Este modo de vida es el fruto de los mercados irracionales nacidos en el útero del capitalismo liberal de los últimos tres siglos. Para poder mantener el modo de vida irracional, los mercados del siglo XXI han acabado por declarar la guerra a los viejos Estados-nación de los siglos XVII y XVIII bajo cuya tutela se desarrollaron, y ahora están en esa pelea. Cuando los mercados irracionales hayan acabado con los viejos Estados-nación, pasarán a combatir entre ellos: mercados de servicios básicos contra mercados de servicios inútiles, mercados de divisas contra mercados de mercancías, mercados de alimentos contra mercados de energía, mercados del territorio A contra mercados del territorio B, mercados de violencia y delincuencia contra mercados de paz y justicia, mercados financieros contra mercados de bienes y servicios, etc. Los humanos todavía no han podido percibir que hay mucha variedad de mercados, que todos los mercados no son iguales, que algunos tienen intereses antagónicos, y que el futuro estará dominado por la guerra de los mercados para hacerse con el control de los recursos materiales y financieros de la Tierra, como ya han hecho antes los Estados-nación causando mucha muerte, sufrimiento y destrucción. ¿Podemos evitarlo?.

4. Mientras el ser humano se expandía territorialmente, no necesitó ocuparse de expandir su mente. Aunque se hubiera ocupado no lo hubiera logrado, pues no estaba preparado para ello. Así sucedió durante cientos de miles de años. Pero el territorio es finito, así que la expansión territorial no podía durar eternamente. Hace 500 años el ser humano tomó conciencia de que había completado la expansión territorial, y de que la Tierra que habitaba era finita en el espacio y en los recursos. Es por esta limitación física que la naturaleza ha ido preparando lentamente al ser humano para expandir su mente. Porque mientras el espacio y los recursos naturales son finitos y limitan la expansión de la sociedad humana, el pensamiento y el conocimiento no están sometidos al principio económico de la escasez, y su expansión puede llevarse a cabo sin riesgo de agotar los recursos mentales. Y en mi opinión es justo esta crisis económica mutante que no entendemos y que será larga y áspera, la que nos ofrece la oportunidad de poner en marcha el ciclo de expansión de la mente y el conocimiento. ¿Estamos preparados como especie para ello?. Cabe la duda. La crisis nos está diciendo: humanos, sus recursos materiales son limitados y deben Uds. administrarlos y repartirlos con inteligencia, pero sus recursos mentales son inagotables y es por ahí por dónde deben Uds. expandir el conocimiento y la economía del futuro. Para ello deberán Uds. construir un nuevo relato socio-económico que solidarice la sociedad humana y la permita vivir globalmente con dignidad. Se aproxima el momento histórico de poner las bases de este nuevo relato.

5. Aproximémonos al relato. Parto de una premisa básica: el hombre es un ser social. Si esta premisa se niega, nada de lo que diré a continuación tiene sentido. Un ser social necesita relacionarse y organizarse con otros. Un ser social forma comunidad. El sólo hecho de organizar la comunidad tiene un coste. Para cubrir ese coste, la comunidad necesita ingresos. Cuando los ingresos entran en crisis, toda la comunidad entra en crisis. En ese “toda” se incluyen la autoridad y las instituciones que organizan la sociedad. Es lo que está pasando al inicio de este siglo XXI en las sociedades occidentales avanzadas. La crisis económica actual evoluciona hacia crisis institucional. La crisis institucional evolucionará hacia crisis de autoridad. En ese momento se darán las condiciones para el regreso al autoritarismo… o para la mejora de la democracia. La POLÍTICA deberá elegir. ¿Qué Política triunfará?. Algunos discursos actuales de descalificación de toda la Política contribuyen a preparar la llegada del autoritarismo.

6. La evolución de la comunidad humana es una evolución científico-tecnológica. Esta es otra premisa básica. El binomio ciencia-tecnología es el resultado del pensamiento humano. El pensamiento humano es inquieto e innovador, y como ya hemos dicho, los recursos mentales no se someten al principio de escasez. Tampoco se someten al principio de maximización del beneficio. La mayoría de los grandes innovadores e inventores no han sido acumuladores de capital. Les ha bastado vivir con dignidad. Son gente desprendida y ocupada en proporcionar avances que mejoren la vida de los demás. Lean la biografía de Nicola Tesla. El esfuerzo mental humano es continuo, pero los resultados científico-tecnológicos son discontinuos. Cuando se acumulan determinados éxitos científicos, el binomio ciencia-tecnología inicia un nuevo ciclo. Cuando se inicia un nuevo ciclo científico-tecnológico, la sociedad entra en crisis. Es lo que está pasando al inicio del siglo XXI en las sociedades avanzadas. La tecnología actual puede utilizarse para mejorar la democracia…o para regresar al autoritarismo. ¡Qué uso triunfará?. De nuevo encontramos que la POLITICA tiene que elegir.

7. Ingresos en crisis (crisis financiera) y binomio ciencia-tecnología iniciando un nuevo ciclo (crisis del modo de vida o crisis social). Cuando ambas crisis coinciden, anuncian la llegada de movimientos sociales convulsos. Esa coincidencia es la que se produce ahora en las sociedades avanzadas. Los movimientos sociales pueden ser conatos, rebeliones o revoluciones. No se pueden calificar hasta que no se producen. Los conatos preceden a las rebeliones. Las rebeliones preceden a las revoluciones. La revolución trae el cambio profundo del modo de vida. Los privilegiados del viejo modo de vida tratan de defender sus privilegios, pero las fuerzas de cambio que genera la confluencia de las dos crisis mencionadas resultan imparables. Opino que estamos en el tiempo de los conatos y las rebeliones.

8. Aprender del pasado es un camino correcto. Se trataría de desmentir el dicho español de que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”. Mucho antes de los Estados-nación existieron los Estados-ciudad. Incluso convivieron ambos modos de organización social en la frontera entre la Edad Media y la Edad Moderna. La Liga Hanseática es quizá la organización de ciudades-Estado que más ha durado, pero con el tiempo las ciudades-Estado fueron fagocitadas por los imperios y por los Estados-nación generados en su entorno, y desaparecieron. Cumplieron su función en determinados momentos históricos, pero la expansión territorial del ser humano y las nuevas formas de organización social las acabaron poniendo en cuestión. Entonces el poder político y económico se reubicó. ¿Podemos aprender algo de esa experiencia histórica?. Porque ahora son los Estados-nación lo que están en crisis y llamados a desaparecer. ¿Cómo y en beneficio de quién?. Responder a esta cuestión es ocuparse del contenido del nuevo contrato social que necesitamos. Es ni más ni menos que hacer POLITICA, esa actividad que ahora se nos presenta tan desprestigiada pero que es inseparable de la existencia humana, como lo son la vida y la muerte.

Madrid, 6 septiembre 2012.

martes, 12 de junio de 2012

LO URGENTE (LA CRISIS FINANCIERA) OCULTA LO IMPORTANTE (LA CRISIS DEL MODELO).


A MODO DE RESUMEN

La incapacidad de la vieja Europa para construirse a sí misma y para innovar un modelo económico agotado generará cuatro posibles escenarios, al primero de los cuales (el agresivo) aplico lo que acaban de resumir de manera magistral Niall Ferguson y Nouriel Roubini: “Da la impresión que la Alemania actual otorga más importancia al año 1923 (el año de la hiperinflación) que a 1933 (el año que murió la democracia). A los alemanes no les vendría mal recordar que una crisis bancaria europea ocurrida dos años antes de 1933 contribuyó de forma directa a la descomposición de la democracia no sólo en su propio país, sino en todo el continente”. Esta afirmación es una premonición, pues los estados nacionales europeos llevan cuatro años aplicando medidas económicas contra los ciudadanos a favor de los mercados, y cada vez está más cerca el momento en que situaciones insostenibles les obligarán a aplicar medidas contra los mercados a favor de los ciudadanos.

MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

 
1. A finales de mayo el Presidente de Andalucía y el Ministro de Asuntos Exteriores de España hacían pública su posición favorable a un pacto de Estado para gestionar España. El 6 de junio dos ex-ministros con formación económica – uno de los Gobiernos del PP y otro de los gobiernos del PSOE – publicaban un artículo conjunto en El País insistiendo en esta línea. “Juntos, mejor” decían. El 9 de junio el dinero de Europa rescataba el sistema financiero español con 100.000 millones de euros, pero no es seguro que este dinero haya rescatado a la propia Europa de sus contradicciones. Los “mercados” no se fían, las incertidumbres de la crisis continúan y todos los políticos se agobian. En privado reconocen que no tienen la receta, pero en público ejercen de “políticos”: disimulan. Es su mala manera de entender la política. Mientras, la sociedad española lleva cuatro años instalada en la angustia.¿Sólo la española?.

2. No parece. Los Estados nacionales de la vieja Europa también. Sus sociedades viven en la ceguera nacional, y lo urgente no les deja ver lo importante. Es algo que pasa en muchas organizaciones. También a veces en las sociedades, como ahora. Los políticos europeos han necesitado cuatro años para convencerse de que la solución no está en una sola nación (la alemana), ni en una sola receta (la austeridad para devolver lo que se debe). Agotada esta vía, las aguas se mueven en otra dirección, y Europa habla ahora de un esfuerzo común (solidaridad entre naciones) y una receta combinada (austeridad y crecimiento económico). Hay que evitar que los Estados nacionales europeos sean devorados unos tras otro por la angustia de la crisis y la voracidad de los mercados: Grecia, Irlanda, Portugal, España, Bélgica, Italia, Francia… al final también el Estado Federal de Alemania. ¿Se evitará?.

3. La nueva política económica de la vieja Europa es mejor que la anterior, pero no será suficiente. Volveremos pronto a las andadas. Los políticos institucionales lo saben, pero no tienen el valor para atacar los problemas de fondo. Y estos son dos: Europa no tiene la solidez de un Estado (Europa Federal) y el modelo económico que nos ha traído hasta aquí está agotado (capitalismo liberal). Necesitamos políticos-constructores que lo tengan claro y actúen en consecuencia: construir la Europa Federal y construir un nuevo modelo y paradigma económico (capitalismo refundado en expresión del ya histórico Sarkozy). De momento ni lo uno ni lo otro. ¿Hasta cuando podemos aguantar?.

4. La Europa Federal implica que los europeos nos desprendemos de las inútiles y viejas pulsiones nacionales, cedemos soberanía y construimos organizaciones políticas federales con visión y estrategia supranacional. Sobre estas organizaciones podemos construir un Parlamento Europeo Federal (el actual no lo es), y un Gobierno Federal (ni la Comisión ni el Consejo lo son) verdaderamente democráticos y que rindan cuentas ante los ciudadanos europeos (los actuales rinden cuentas a sus sociedades nacionales). El Gobierno Federal deberá construir una política fiscal federal y una política monetaria federal. La política fiscal federal traerá de la mano una balanza de pagos federal, un sistema fiscal federal y un presupuesto federal (nada de esto existe ahora). La política monetaria federal traerá una moneda federal (el euro no lo es) y un Banco Central Federal (el Banco Central Europeo no lo es). Este es el trabajo que deberíamos estar haciendo ahora en Europa políticos y ciudadanos, en lugar de dar palos de ciego utilizando viejas instituciones y recetas que están superadas por los acontecimientos.

5. El modelo europeo que nos ha traído hasta aquí está agotado. Necesitamos un modelo institucional nuevo para la vieja Europa, pero los actuales políticos nacionales renuncian a este sueño antes incluso de pelear por el. No sirven a Europa, sino a los ciudadanos de su Estado-nación. Necesitamos otra raza de políticos con urgencia. Necesitamos políticos innovadores, inteligentes y atrevidos. Los políticos institucionales dicen que se requiere más tiempo, que la construcción de Europa se ha hecho siempre así, que avanzamos a impulsos del abismo. Que se darán pequeños pasos. No entienden que esta vez es distinto. No ven que esta vez no tenemos tiempo. Que esta vez tenemos que correr en lugar de caminar. ¿por qué?.

6. Porque no sólo se nos ha agotado el modelo político y las viejas instituciones europeas. Esta vez también se nos ha agotado el modelo económico. Necesitamos otro paradigma socio-económico, pero las fuentes del pensamiento económico innovador están secas. Tenemos miles de científicos investigando e innovando cada día en muchos de los campos del conocimiento: química, robótica, comunicaciones, energía, matemática, física, biología, medicina etc.. Pero los científicos de la economía tiene la mente plana. Se mueven en el pensamiento único. Manejan análisis e instrumentos concebidos y creados hace más de 100 años. Algunos incluso 200. No hay avances. No hay novedades. Todo se lee y analiza con el mismo pensamiento, el pensamiento único de la mano invisible y la ley soberana de los mercados. ¿Dónde está la innovación económica?. ¿Cómo hemos sido tan hábiles para innovar productos financieros y crear mercados tóxicos y somos tan torpes para generar bienestar social y crear mercados sanos?.

7. Dicen los defensores acérrimos de los mercados libres que estos son los únicos que nos puede salvar, y yo sostengo que son los que nos van a asesinar si no reaccionamos a tiempo contra su tiranía y les ponemos en su sitio. ¿Qué significa poner a los mercados en su sitio?. Es muy simple. Significa que los mercados son un instrumento que sirve a los intereses y necesidades de los ciudadanos en lugar de ser los ciudadanos un instrumento que sirve a los intereses y necesidades de los mercados. La realidad económica se ha pervertido. Los cuatro modos económicos que hacen funcionar una economía - inversión, producción, consumo y distribución – se han transformado de manera perversa en la fase del capitalismo avanzado que nos gobierna.

8. La inversión se ha transformado en especulación financiera que distorsiona la productividad y la rentabilidad económicas. La producción se ha transformado en sobreexplotación que contamina y agota los recursos naturales. El consumo se ha transformado en irracionalidad que satisface lo superfluo y descuida lo esencial. La distribución se ha transformado en atesoramiento codicioso que seca la inversión. La teoría económica vigente no nos explica estas transformaciones-perversiones por lo que es inútil y estéril. La medidas económicas que emanan de ella – reforma laboral, financiera, presupuestaria, sanitaria, educativa, energética, social, etc, son igualmente inútiles e ineficaces para reactivar la economía. El modelo económico está agotado porque se ha transformado de manera perversa (se ha pervertido). Estamos necesitados de una nueva teoría económica (paradigma) que explique esa transformación-perversión y nos proporcione instrumentos nuevos para poner en funcionamiento una economía sana. Le economía que nos empeñamos en conservar está enferma. Los viejos instrumentos no sirven, y los nuevos están por descubrir. ¿Necesitamos otra catástrofe para cambiar?.

9. Tenemos aún algunas oportunidades que podemos aprovechar para eludir la catástrofe. Apuntaré brevemente tres áreas de innovación económica. La primera es la mecanización inteligente. El capitalismo liberal se ha desarrollado cabalgando sobre la mecanización. La evolución tecnológica última nos ha conducido a las praderas de la mecanización inteligente. Los poderes públicos deben de potenciar esa mecanización y colocarla en el centro de su política económica democrática. Eso les obligará a innovar la economía, ya que este tipo de mecanización libera al ser humano de los trabajos físicos y le facilita tiempo para los trabajos mentales y creativos. La mecanización inteligente está acabando con el empleo tradicional, tal y como lo hemos conocido hasta ahora. Esta – el agotamiento del empleo tradicional - es una razón poderosa para innovar la economía.

10. La segunda área es el nacimiento de un nuevo sector económico: la economía de los recursos inagotables. Este nuevo sector económico utiliza como materia prima el conocimiento, la comunicación y la creatividad, tres ámbitos de la producción que utilizan materias primas que se nos presentan como inagotables. Para potenciar este nuevo sector económico, los poderes públicos deben innovar el modelo económico. Bienes y factores productivos inagotables es algo que escapa al análisis económico tradicional basado en bienes escasos y mercados discriminatorios a los que sólo accedes si puedes pagarlos.

11. Por último la tercera área de innovación económica es la fiscalidad. Los poderes públicos deben promover una profunda reforma fiscal. Se trata de cambiar de raíz las fuentes de los ingresos públicos. No tiene sentido empeñarse en extraer ingresos de fuentes que se están agotando y no pueden crecer infinitamente salvo que fomentemos la irracionalidad económica, como es el trabajo, el consumo y el beneficio empresarial. La nuevas fuentes hay que ir a buscarlas a la nueva economía: la productividad de las máquinas inteligentes y las finanzas. La reforma fiscal radical pasa por impuestos sobre las máquinas y las finanzas. Nadie habla ni trabaja en esta innovaciones económicas y es un gravísimo error.

12. El erial del pensamiento económico actual y la persistencia de los Estados nacionales europeos en políticas económicas agotadas es lo que me lleva a reflexionar sobre diversos escenarios de futuro para la vieja Europa. Pueden imaginarse muchos, pero los resumo en cuatro: El escenario agresivo, que supone el regreso a Europa de la violencia y la barbarie, un escenario bien conocido por los europeos (hay abundante historia sobre ello). El escenario cibernético, que supone la entrega del poder socio-político a las máquinas inteligentes (hay abundante literatura sobre ello). El escenario bancocrático, que supone pertenecer a la élite que conserva el privilegio de vivir de las finanzas (hay abundante actualidad sobre ello). Por último el escenario solidario, que supone construir la economía de los recursos inagotables a partir de la producción ética y el consumo racional de los recursos agotables (hay esfuerzos minoritarios sobre ello). ¿Pueden describirse brevemente estos escenarios?. Sí, pero será después de las elecciones griegas. Esas elecciones pueden traer a Europa el éxodo y el pathos de esta tragedia … ¡La tragedia, un producto original de Grecia!.

miércoles, 16 de mayo de 2012

DOS VERDADES VERGONZANTES SOBRE LA FRAGILIDAD DE LAS FINANZAS

MANTRA: UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UNA MONEDA GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Me llama Adolfo para decirme que no entiende muy bien lo que pasa con la creación del dinero y la quiebra de BANKIA, y que se ha tenido que poner algo “mitinero” en esa Universidad Popular de Sevilla a la que asiste por las tardes con ánimo de aprender y polemizar. Me cuenta el mitin y le confirmo que hay razones técnicas que fundamentan el contenido “mitinero” de su discurso. Prometo enviarle una ideas sencillas en el día, cosa que intento hacer con esta comunicación que subo a la red para que se comparta.

2. Antes de explicar nada quiero traer a colación el cuento de Hans Christian Andersen titulado “El traje nuevo del emperador”, publicado en 1837 dentro del libro “Cuentos de adas contados para niños”.Ese cuento ha popularizado la expresión “el rey va desnudo”, para referirse en general a cualquier verdad obvia negada por la mayoría a pesar de las evidencias. Son “verdades vergonzantes”.

3. Muchas personas desconocerán que el cuento de Andersen está tomado de la España de 500 años antes, cuando el infante Don Juan Manuel escribió el “Conde Lucanor” e incluyó en él el ejemplo 32 sobre lo que sucedió a un rey con los burladores que hicieron el paño. Todos ocultaron la verdad “hasta que un negro que cuidaba el caballo del rey y que no tenía nada que perder, le dijo al rey: Señor, a mi no me importa que me tengas por hijo del padre que yo digo ni de cualquier otro, y por tanto os digo que o yo soy ciego o vos vais desnudo”.

4. El cuento y la expresión son muy aplicables al caso de BANKIA y a las finanzas avanzadas de todos los países. La primera “verdad vergonzante” que nadie quiere reconocer es que el dinero que los bancos tienen de los ahorradores es el mismo dinero que los bancos prestan a los deudores, aunque aumentado. Y digo aumentado porque en ese proceso de prestar dinero, los bancos lo crean, y tiene autorizado por ley crear hasta 9 veces más dinero que el que reciben de los ahorradores. Existen otras formas sofisticadas de crear dinero, pero no vienen al caso.
5. Generar deuda bancaria es la forma principal como en las sociedades “bancarizadas” hemos convenido colectivamente que se crea dinero nuevo, y es una forma tan inquietante, que nadie quiere aceptarla como verdadera. Porque si nuestro dinero se ha transformado en deuda ¿Dónde está realmente nuestro dinero?. Hay que asumir que nuestro dinero no está, y esa afirmación nos desconcierta. Pero desde el momento mismo que hemos depositado el dinero en el banco, este ha dejado de existir y se ha transformado en un mero apunte contable. Eso es lo único que realmente tenemos: apuntes contables.

6. Parece poco, pero es suficiente para vivir si no nos ponemos nerviosos. El dinero ahorrado por unos está en manos del dinero necesitado por otros. Es un mecanismo de solidaridad, y así es como se genera actividad económica: siendo solidarios y cooperando unos con otros. El que ahorra el dinero recibe una retribución por dejarlo (el interés), y el que necesita el dinero contrae una obligación por tenerlo (devolverlo). Es un contrato de solidaridad entre ahorradores y deudores. Vale tanto para países como para individuos. Pero la solidaridad es un fruto delicado. Salta por los aires con mucha facilidad cuando la codicia del ahorrador hace imposible la obligación del deudor, o cuando la irresponsabilidad del deudor hace imposible la retribución del ahorrador. Cada parte del contrato tiene sus propios fantasmas y debilidades. ¡Muy a tener en cuenta en la hora actual!

7. La segunda “verdad vergonzante” que nadie quiere reconocer es que ningún banco tiene dinero suficiente para devolverlo a todos los ahorradores a la vez. Todos los bancos trabajan considerando que nadie va a necesitar todos sus ahorros el mismo día y a la misma hora. Esta es la forma como en la sociedades “bancarizadas” hemos convenido que funcionan los bancos. Desde el momento mismo que decidimos depositar nuestro dinero en el banco, estamos renunciado a solicitarlo todo a la vez y todos a la vez. Tenemos que confiar.

8. Confianza significa asumir que el banco no tiene dinero para todos los ahorradores el mismo día a la misma hora: Confianza significa tomar el compromiso con nosotros mismos y con nuestra sociedad de que no nos asustaremos cuando oigamos que el banco no tiene dinero, ni iremos corriendo a retirarlo pensando que si llegamos los primeros nos salvaremos. Si la confianza se rompe, todo se rompe y nadie se salva: ni los primeros ni los últimos. Porque el dinero es una convención social basada en la confianza. Por eso hemos de exigir a los poderes públicos que controlen, regulen, gobiernen y administren el dinero y su creación en beneficio de todos y no en beneficio de unos pocos. Para que esto sea posible, es necesario que la democracia política gobierne a la economía, y que la democracia del pueblo gobierne a la política.

9. Concluyo: detrás de cada una de las dos “verdades vergonzantes” de las finanzas que he expuesto hay un referente ético. Detrás del hecho de que el dinero de los ahorradores se ha transformado en dinero de los deudores y que no hay más dinero que ese, está la solidaridad. Detrás del hecho de que no hay dinero suficiente para todos si todos exigimos su devolución a la vez, esta la confianza. Solidaridad y confianza, dos valores morales que estamos perdiendo y que algunos ya han perdido por completo. Los políticos tienen la obligación de recuperarlos. Pero yo opino que justo aplicando políticas contrarias a las que están haciendo. ¿Y tu?.

viernes, 4 de mayo de 2012

ESPECULACION, TASA DE INTERÉS Y CREACIÓN DE DINERO.


A MODO DE RESUMEN
Debido a la contumacia del Banco Central, los europeos del euro acabaron descubriendo que sus estados nacionales de principios de siglo XXI habían perdido el poder de crear dinero a favor de los bancos comerciales y que el dinero, de manera casi exclusiva, se estaba dedicando a pagar dinero. Toda la vida humana era economía, como lo había sido siempre, pero ahora lo era de forma más evidente por la intensa bancarización de la sociedad. También experimentaron aquellos europeos que especular con la deuda era especular con la supervivencia. Desde la antigüedad, los asaltadores de caminos robaban a sus víctimas con un grito intimidatorio popular: La bolsa o la vida –decían-. Si la persona acaudalada se empeñaba en retener la bolsa, ese saquillo que utilizaba para llevar el dinero consigo, o el asaltador se lo arrebataba con violencia, o pagaba su resistencia con la vida o ambas cosas a la vez. Al inicio del siglo XXI, el asaltador eran los rentistas y especuladores del dinero. El camino era el sistema financiero. Las víctimas eran los ciudadanos que vivían de los ingresos del trabajo o de una pensión. La bolsa de la antigüedad había sido sustituida por la deuda y el grito intimidatorio era ahora “la deuda o la vida”. Parecía que los humanos habían renunciado a la resistencia activa y para devolver la deuda, estaban entregando la vida a los acumuladores de dinero. ¿Cómo habían llegado hasta allí?. ¿Podrían escapar a la agresión de los asaltadores de caminos del siglo XXI?.
MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.



1. Otro factor que cegaba a las sociedades europeas avanzadas y les ocultaba la realidad era la codicia y la acumulación escandalosa de riqueza. Nada de lo que pasó a principios del siglo XXI hubiera sido posible si los mercados financieros no hubieran sido codiciosos. La codicia, aunque encontró un caldo de cultivo en Europa, no se había originado en sus estados nacionales, sino en Estados Unidos que era en aquel momento el motor de las finanzas internacionales. A mucha gente le gustaba que los mercados fueran codiciosos porque ellos mismos también eran codiciosos, y los mercados financieros era la excusa para desarrollar su codicia personal. A causa de la codicia especuladora y de la usura, los economistas monetaristas crearon el concepto de “riesgo moral”. Más tarde los keynesianos hablaron de “daño moral”, y finalmente fue Paul Krugman en su libro “Acabad ya con esta crisis” quien introdujo el concepto de “castigo moral”. Pero el “castigo moral” se acabó aplicando masivamente a los trabajadores pero no a los humanos especuladores, codiciosos y usureros.



2. A pesar de los buenos deseos de P. Krugman, la crisis no finalizó hasta que los economistas desentrañaron los misterios de la deuda, de la especulación, de la usura y de la creación del dinero, y divulgaron este conocimiento entre los ciudadanos. Fue entonces cuando muchos humanos empezaron a darse cuenta de que habían descuidado la gestión y administración honesta de sus propios dineros, y que habían dejado esta tarea, de manera irresponsable, en manos de los mercados financieros. Además, atraídos por una visión errónea de la realidad y un afán desmesurado de beneficios, los humanos exigían a los mercados financieros una rentabilidad que sólo podían darles utilizando la especulación y la usura, prácticas económicas de las que ellos mismos eran las primeras víctimas.



3. Los mercados financieros eran, en aquel periodo histórico, fondos de inversión, fondos de pensiones, depósitos bancarios, acciones, bonos, y multitud de productos financieros incomprensibles y fabricados a propósito para especular. Era la gente que participaba e invertía en esos instrumentos y vehículos financieros la que pedía y exigía tasas de interés cada vez más y más altas, rentabilidades de usura con las que satisfacer su codicia financiera. Para colmar esas exigencias, los financieros se veían obligados a especular con todo y con todos, lo que de paso satisfacía los intereses de los controladores y privilegiados del sistema. En ese escenario de especulación continua, banqueros y financieros alimentaban la confusión entre deuda particular y deuda colectiva, y luchaban por la exclusividad del poder de crear dinero. En esta lucha, que los economistas habían definido como “sana competencia” de la industria financiera, los controladores del sistema utilizaban a los políticos y a los técnicos de la economía monetarista para proteger sus privilegios.



4. La lucha por el poder de crear dinero y la codicia confluyeron en las sociedades avanzadas de la primera década del siglo XXI, y juntas provocaron el desastre. Trajeron la crisis financiera de 2008 y todas las amarguras posteriores. Pero la mayor responsabilidad de esta tragedia correspondió a la lucha por el poder de crear dinero. Todo lo demás – la codicia, la desregulación, la especulación, la usura, la creación de activos financieros tóxicos, los paraísos fiscales etc. – fueron consecuencias de la lucha por la creación de dinero. En esta lucha, los monetaristas habían construido el modelo justificativo (desregulación financiera y bancos centrales independientes de los Gobiernos y los Estados), los financieros lo habían desarrollado (industria de los mercados financieros) y los políticos lo habían mantenido (Gobiernos y partidos políticos endeudados con la banca comercial). El primer lugar del mundo donde los financieros consiguieron en exclusividad el poder de crear dinero al margen de los Estados fue en la Europa de la Zona euro, donde llegó a ser de conocimiento general que el fabricante de dinero facilitaba este a la Banca Comercial a una tasa de interés baja para que la banca comercial se lo facilitara a los Estados a una tasa de interés alta.



5. En esa Zona de Europa se había creado un “grupo dominante” de industrias privadas bajo el paraguas de Alemania. Los estados nacionales europeos habían renunciado voluntariamente al poder de crear dinero y habían transferido ese poder, no a un Estado Federal Europeo y a un gobierno del pueblo, sino a una institución europea (el Banco Central) controlada y dirigida por el grupo dominante de industrias privadas, cobijadas bajo el paraguas de Alemania. Ese grupo era un consorcio de intereses de las industrias petroquímica, farmacéutica y financiera. Los dirigentes de estas industrias pensaron que utilizando los mismos mecanismos que en Europa, podrían acabar dominando también al resto del mundo, pero fracasaron ya que en ningún otro Estado del mundo sus dirigentes políticos se dejaron arrebatar el poder de crear dinero. Cuando Gran Bretaña no se adhirió al acuerdo de creación del euro en diciembre de 1995 y tampoco firmó el acuerdo de estabilidad de diciembre de 2011, los europeos lo entendieron como un desplante más de los ingleses a la Europa continental, pero la razón profunda de ambas negativas era que el Gobierno y el Estado inglés no estaban dispuestos a renunciar al poder de crear dinero.



6. Quizá la mayoría de los europeos continentales tampoco estaban por la labor de que su estado nacional perdiera el poder de crear dinero, pero sus dirigentes no les consultaron sobre ello. Tomaron en 1995 la decisión arriesgada de crear una moneda sin crear un Estado federal que la fabricara, un Gobierno federal que la respaldara, un sistema fiscal federal que la nutriera, una balanza de pagos federal que la prestigiara y un parlamento federal que la controlara. Y así fue como en la Unión Europea los dirigentes políticos permitieron durante un tiempo la sustitución de los Estados nacionales por los bancos comerciales para crear dinero. ¿Era eso realmente lo que querían los ciudadanos europeos?. ¿Una Europa sin Estado Federal que otorgaba a los financieros el poder exclusivo de crear dinero y que sometía a los Estados nacionales a la dictadura de los mercados codiciosos y al endeudamiento perpetuo?



7. A pesar de estas enormes carencias, el euro se consolidó y forzó a los europeos a caminar hacia la Unión política federal para superar los fallos de la Unión económica. Aunque con dificultades y retrasos, algunos políticos europeos fuertes acabaron compartiendo la visión de Abraham Lincoln cuando afirmó en el siglo XIX que “el privilegio de crear y emitir dinero no es sólo la prerrogativa suprema del gobierno, sino que es la oportunidad creativa más grande del gobierno”. También experimentaron los límites del poder político que habían recibido democráticamente del pueblo al comprobar que “hasta que el control de la moneda y el crédito sea retornado al gobierno y reconocida como su responsabilidad más evidente y sagrada, todo discurso sobre la soberanía del parlamento y de la democracia es trivial y fútil” como había pronosticado el primer ministro canadiense William Makenzie King en el siglo XX. Llegados a este punto, Europa miraba a Francia y Francia miraba a François Hollande.



8. Esta fue la causa principal de las crisis financieras del capitalismo maduro: La lucha por el poder de crear dinero. Pero no podemos menospreciar otros factores como la especulación y la usura. La mayoría de las personas consideraba que la codicia, la especulación y la usura eran conceptos morales. Esa es una visión incompleta de la realidad. La codicia, la especulación y la usura fueron y son también conceptos económicos que inciden en el crecimiento de la economía y en la riqueza de las sociedades y de los individuos. Puesto que esto era así, los Gobiernos democráticos de los Estados nacionales europeos debían regular la codicia, la especulación y la usura no tanto por razones de “moralidad” como por razones de “eficiencia económica”. Hasta que no lo hicieron, no encontraron salida a las recurrentes crisis financieras del capitalismo, y los intentos de crecimiento económico fueron una huida hacia delante que acababa en un nuevo desastre económico y social. Crecimiento, crecimiento, repetían los pueblos y políticos del sur de Europa a principios de la segunda década del siglo XXI. ¿Qué tipo de crecimiento?. ¿En que dirección?. ¿Acaso estaban pidiendo el regreso del consumo alocado, del despilfarro de recursos, de la especulación irracional y de las finanzas tóxicas?.

viernes, 20 de abril de 2012

LA DEUDA, LA VIDA Y LA CREACION DE DINERO.

PRESENTACION
Los franceses están de elecciones presidenciales. Tendrán la primera vuelta este fin de semana y en mayo irán a la segunda. Lo que se vote en Francia será importante para los europeos porque los políticos franceses han puesto el dedo en la llaga de nuestra Europa: la creación de dinero y el Banco Central Europeo. Crear dinero es crear deuda colectiva. La deuda colectiva es una realidad económica distinta de la deuda particular. Pero los privilegiados de la economía monetarista quieren hacernos pensar que son la misma realidad y que deben tener el mismo tratamiento. Ese es el gran engaño al que nos están conduciendo los financieros con la ayuda de algunos políticos. Lo hacen porque así nos ocultan el secreto de cómo se crea el dinero, un secreto que no quieren debatir. Lógicamente los humanos están más preocupados por poseer dinero que por conocer los secretos del dinero. Es comprensible. Lo que te voy a exponer es una traslación: me traslado al futuro para describirte el presente en tiempo pasado. Quizá así lo entiendas mejor.
MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Deuda y crédito son caras de la misma realidad. Esta realidad es la forma moderna de ejercer la dominación sobre los humanos del siglo XXI. Entre los siglos XVIII y XX la forma principal de dominación fue el trabajo por cuenta ajena. Antes habían existido otras formas de dominación como la posesión de la tierra o directamente la esclavitud de la persona. Pero a principios del siglo XXI el trabajo por cuenta ajena comenzó a escasear y casi desaparecer por lo que los humanos que dominaban a otros humanos utilizando el trabajo por cuenta ajena tuvieron que buscar un nuevo medio de dominación. La misma tecnología que estaba acabando con el trabajo por cuenta ajena traía en sus alforjas el nuevo instrumento de dominación: el crédito y la deuda financieras. A principios del siglo XXI la tecnología de las finanzas se había desarrollado lo suficiente para endeudar a los humanos desde la cuna a la sepultura, y esta fue la forma que idearon unos humanos para dominar a otros, y unas sociedades para controlar a otras. De manera casi imperceptible, la fuerza de la espada y la violencia de la guerra fue sustituida por la fuerza del dinero y la violencia de la deuda. Así fue como empezó todo. Los protagonistas de esta historia tardaron en darse cuenta de esta evidencia y hasta que no se dieron cuenta, no hicieron nada para cambiar la realidad de la deuda y el crédito que estaba consumiendo sus vidas.

2. Confundir la deuda colectiva con la deuda particular era el gran error que impedía a aquellos humanos ver la realidad en la que estaban atrapados. La deuda particular era una deuda real respaldada por un bien y un derecho económicos, mientras que la deuda colectiva era una ficción contable, pero se les había hecho creer que también era real. La deuda colectiva la adquiría la sociedad consigo misma al crear el dinero, y la decisión de crear dinero nuevo estaba motivada por el crecimiento del comercio y la actividad económica. Cuando una sociedad era obligada a pagar la deuda colectiva devolviéndose el dinero a sí misma, destruía el dinero creado y con él destruía también el crecimiento del comercio y la economía. Los economistas habían descubierto que más dinero en circulación no significaba siempre más crecimiento de la economía, pero habían olvidado que era imposible más crecimiento de la economía sin más dinero en circulación. La gente común ignoraba que para crear riqueza física, antes era necesario crear dinero en forma de deuda colectiva, una deuda que debía devolverse con la riqueza física generada pero nunca con dinero. Tampoco la gente común entendía que el dinero se creaba de la nada contable, y que al crear dinero se creaba deuda colectiva contable, pero no deuda real que la sociedad tuviera que devolver. Estos arcanos sobre la creación del dinero y la contabilidad creadora eran conocidos y controlados sólo por unas pocas personas y autoridades, que trataban de preservar este conocimiento y control para ellas al modo como los hechiceros de las tribus primitivas reservaban para sí el conocimiento de las pócimas y conjuros que utilizaban, lo que les otorgaba un poder influyente y dominante sobre la tribu.

3. El sistema de creación de dinero del que se habían dotado aquellas sociedades avanzadas de Europa a principios del siglo XXI hacía que los humanos no pudieran vivir sin deuda colectiva, como no podían vivir sin aire. Cuando se produjo la gran crisis financiera global de 2008 y los europeos comenzaron a sufrir sus consecuencias, no comprendían lo que les estaba sucediendo porque no entendían que cuando les obligaban a devolver la deuda colectiva, estaban destruyendo el dinero creado y con él destruían también la riqueza de la sociedad en la que habían nacido y crecido. Algunos hombres expertos en finanzas ya habían visto esta realidad a mediados del siglo XX. El más citado de ellos a principios del siglo XXI era Robert H. Hemphill, miembro de la Reserva Federal de Atlanta. Lo citaban sobre todo los movimientos sociales que buscaban una salida a la crisis fuera del sistema. Hemphill había dejado escrito que “es un pensamiento desasosegante: somos completamente dependientes de los bancos comerciales. Alguien tiene que pedir prestado cada dólar que hay en circulación, ya sea en efectivo o en crédito. Si los bancos crean dinero artificial en grandes cantidades prosperamos. Si no, pasamos hambre”. Ese “alguien” al que se refería Hemphill era o el Estado o un particular/empresa. Cuando el Estado pedía prestado a su Banco Central, el resultado final era la creación de dinero nuevo. Cuando un particular/empresa pedía prestado a la banca comercial, el resultado final era una combinación de creación de deuda y creación de dinero.

4. En Europa las cosas funcionaron más o menos bien con este sistema financiero hasta que los europeos inventaron el euro y con él un mecanismo para que los Estados nacionales pudieran endeudarse sin crear dinero. Pensaban que esto era un gran invento porque así controlaban la inflación monetaria, cuando en realidad era una gran ruina porque así impedían el crecimiento económico. Hasta finales del siglo XX, los estados nacionales europeos podían crear dinero pidiendo prestado a sus bancos centrales nacionales. Esta posibilidad encerraba algunos peligros pero también tenía importantes ventajas. Pero a principios del siglo XXI los Estados nacionales europeos habían suprimido sus Bancos Centrales nacionales a los que pedir prestado. El drama de las naciones europeas era que al no tener bancos centrales, fueron obligadas a pedir prestado sólo a los mercados financieros, y cuando un Estado nacional pedía prestado a los mercados, ya no creaba dinero, si no que sólo generaba deuda que tenía que devolver. Así fue como la bola de la deuda a devolver por las sociedades de Europa se hizo cada vez más y más grande, hasta aplastar poco a poco y uno tras otro a los Estados nacionales europeos, y empobrecer a sus ciudadanos.

5. Este proceso se inició en las naciones europeas más débiles, pero acabó afectando también a las mas fuertes a causa de que el resto de Estados del mundo conservaban sus Bancos Centrales y jugaban a otro juego con otras reglas. Los ciudadanos de las naciones fuertes de Europa tardaron en darse cuenta de ello porque la confusión entre deuda colectiva y deuda particular había sido provocada y alimentada por los banqueros, financieros e inversores internacionales, que tenían importantes apoyos en el interior de las sociedades nacionales de Europa y en algunos miembros de la propia Unión Europea. Estos apoyos no residían sólo en las industrias financieras nacionales, sino también en la clase política y en los expertos en economía. Los economistas habían construido el armazón teórico del sistema. Los políticos lo mantenían y respaldaban jurídicamente con las leyes que aprobaban. Los financieros lo hacían funcionar. José María Espona había hecho una exposición crítica y razonada de la confluencia de estos intereses en los capítulos IX al XIV de su obra “Totalitarismo Tecnológico”, pero la mayoría de la gente desconocía su existencia, pues aquellos humanos habían sido fascinados por las imágenes y los sonidos, y sólo una minoría de ellos cultivaba el mundo de las letras y los libros. Parecía no existir escapatoria alguna, cuando la persistencia de la codicia y la especulación financieras pusieron a las sociedades europeas patas arriba y dieron, sin pretenderlo, una oportunidad al cambio profundo y necesario. Otra economía era posible.

6. El cambio se inició en el armazón conceptual de la economía. Hasta que los intelectuales de aquellos humanos no cambiaron su mente económica, nada cambió. La dureza y persistencia de la crisis obligaba al contraste de ideas y a la revisión de los dogmas económicos. Los humanos tuvieron que experimentar con todo y pasar numerosas calamidades para acabar descubriendo que las conceptos sobre los que J.M. Keynes había construido su teoría general en 1935 – el interés, el dinero y la ocupación – eran los mismos que los tenían encerrados en la crisis y el desempleo. Keynes había construido un armazón económico para poner el interés y el dinero al servicio de la ocupación y aquello funcionó durante un tiempo. ¿Por qué ahora no funcionaba?, se preguntaban los expertos. Tardaron en descubrir que el desarrollo de las finanzas había conseguido darle la vuelta al armazón económico keynesiano: el interés y el dinero habían dejado de estar al servicio de la ocupación y se habían puesto al servicio del propio dinero. El dinero se utilizaba cada vez más para pagar dinero, y este proceso había creado una telaraña universal de pagos financieros alimentada por la especulación y la codicia en la que todos estaban atrapados. ¿Cómo había sucedido esto?. Lo explicaremos para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Votan los franceses, pero nos va la vida y la deuda en ello. ¿No deberíamos votar también los españoles?.

viernes, 16 de marzo de 2012

ATAPUERCA Y LA REFORMA LABORAL DE 2012

PRESENTACION
Hace unos días visité en Burgos los yacimientos de Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana. También coincidí con la manifestación burgalesa de CC.OO. y UGT contra la reforma laboral. Me pregunté si Atapuerca y la reforma laboral podían tener algo en común y me pareció que sí. Atapuerca me había ayudado a reforzar mi conciencia del tiempo histórico y a entender mejor la evolución de los homínidos en nuestra Tierra. También me pareció que las reformas laborales son pequeños pasos en el camino de la evolución humana, aunque para unos la reforma laboral de 2012 es un regreso al pasado (involución), mientras que para otros se percibe como una mirada hacia el futuro (evolución). Entonces pensé que podría ser interesante leer la reforma laboral de 2012 con los ojos del tiempo histórico de Atapuerca. Quizá podríamos descubrir perspectivas que nunca antes veíamos, y tener ideas en las que nunca antes habíamos pensado.

MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Opino que los seres humanos deberíamos conocer y asimilar más los descubrimientos que la ciencia ha realizado en los últimos 150 años sobre la evolución de las diversas especies de homínidos (nuestros ancestros). Considero que este conocimiento es una escuela de vida tan útil como otros conocimientos a los que prestamos más atención, como son la lengua, las matemáticas o la religión. Conocer nuestro ya largo pasado de homínidos – casi 2 millones de años -, aproxima nuestra conciencia al descubrimiento del tiempo histórico. La conciencia del tiempo histórico es una herramienta que necesitamos para orientar nuestro destino colectivo como especie. Justo ahora, cuando la especie homo sapiens ha colonizado todo el planeta Tierra y se está generando la conciencia de globalización, nuestras sociedades avanzadas parecen involucionar hacia el pasado, atrapadas en una crisis sistémica agobiante. ¿Cómo reaccionar?

2. La conciencia del tiempo histórico puede sernos de gran ayuda en estas circunstancias. El tiempo histórico demuestra que las cosas ni son eternas ni están escritas de antemano. La libertad y la voluntad son realidades humanas que han influido en la construcción del pasado. El conocimiento científico también. La ciencia ya nos ha demostrado que la Tierra surgió sin el concurso del homo sapiens, pero una y otra vez los científicos actuales nos recuerda que los seres humanos tenemos hoy una importante responsabilidad colectiva sobre el futuro de la Tierra y las especies que la habitan. La nuestra incluida. El conocimiento científico y el avance tecnológico nos han traído al presente de nuestras sociedades avanzadas. ¿Pero son realmente “avanzadas” nuestras sociedades nacionales europeas?. ¿Podemos calificar como “avanzadas” a sociedades que no son solidarias entre sí y están sometidas a la codicia y al atesoramiento de la riqueza?. ¿Son avanzadas las sociedades que consumen irracionalmente, que agotan los recursos naturales y que necesitan degradar las condiciones de trabajo de sus miembros para generar empleo?. ¿Qué clase de modernidad es esta?.

3. En las dos próximas semanas la sociedad española asistirá al debate y votación en el Parlamento de la reforma laboral 2012. En mi opinión es una reforma de un único razonamiento: justificar la degradación de las condiciones de trabajo hoy, a fin de generar más empleos mañana. Puedo pensar que los españoles aceptan el sacrificio presente esperando recibir el premio futuro. Como en la religión. El problema principal es que no tenemos evidencias científicas sobre la solvencia de ese razonamiento. Muchos consideran que se trata más de una creencia cuasi-religiosa que de una proposición científica. Sin embargo hay una afirmación que todos proclamamos y repetimos como un mantra: la creación de empleo viene de la mano de los empresarios. Y esto es cierto, pero también es igualmente cierto que la creación de empleo no es el objetivo prioritario del empresariado, y esta segunda parte del razonamiento nadie la resalta. En el paradigma económico vigente, el objetivo prioritario del empresariado no es crear empleo, sino maximizar la ganancia maximizando la productividad.

4. Y hablando de productividad, hay otra afirmación que de nuevo todos repetimos como un segundo mantra: sin incremento de la productividad no hay crecimiento económico ni creación de empleo. Y esto es cierto, pero también es igualmente cierto que en las economías avanzadas, la mecanización inteligente supera a las reformas laborales en capacidad para incrementar la productividad, y esta segunda parte del razonamiento tampoco se resalta. A la vista de la ocultación deliberada de las segundas partes del razonamiento, tenemos razones poderosas para cuestionar la creencia de que se creará empleo mañana si degradamos las condiciones de trabajo hoy. Ni el objetivo prioritario del empresariado ni la productividad generada por la mecanización inteligente avalan esa afirmación. Más bien lo contrario. ¿por qué?.

5. La tecnología ha acompañado la evolución del ser humano desde sus orígenes. Fueron las innovaciones tecnológicas y la acumulación de conocimientos lo que permitió a nuestros antepasados evolucionar desde la función recolectora-cazadora a la función agrícola-ganadera. Hoy día la evolución tecnológica se nos presenta en forma de mecanización inteligente. La mecanización inteligente de la producción es un proceso evolutivo irreversible que sustituye trabajo físico humano por trabajo mental humano, incrementando así la productividad y el beneficio empresarial. En este escenario, más productividad no se traduce necesariamente en más empleo. Todo depende de quién gobierna la mecanización inteligente y del tipo de trabajo al que nos referimos. Cuando la mecanización inteligente es una exigencia de los ciudadanos y está gobernada por el interés común tutelado desde la política democrática, entonces trae modernidad, empleo y futuro a la sociedad en la que se implanta. Pero cuando la mecanización inteligente es una exigencia de la ganancia irracional y está gobernada por la economía de la codicia empresarial, entonces trae consigo degradación, desempleo y regreso al pasado en la sociedad en que se implanta. ¿Cómo sucede esto?.

6. Para entender esta divergencia profunda en los efectos de la mecanización inteligente es necesario analizar el tipo de trabajo sobre el que impacta. Por principio, la mecanización inteligente destruye el trabajo físico y hace florecer el trabajo mental. El trabajo físico se nos presenta vinculado a un pasado de empleos forzosos realizados en condiciones degradadas. Por el contrario, el trabajo mental se nos presenta vinculado a un futuro de empleos no forzosos realizados en condiciones dignas. La conclusión es que el trabajo físico representa la antigüedad y el pasado, mientras que el trabajo mental representa la modernidad y el futuro. Cada sociedad nacional europea está decidiendo ahora, en función de la forma como aborda la salida de la crisis económica, quién va a gobernar la mecanización inteligente en su territorio (si la ganancia irracional o el interés común) y en qué tipo de trabajo se especializará mayoritariamente su población futura (si en el trabajo físico o en el trabajo mental). La paradoja es que algunos países y sociedades europeas que reúnen condiciones objetivas para optar por la modernidad y el futuro, están regresando, sin ser muy conscientes de ello, a la antigüedad y el pasado debido a las decisiones que toman sus políticos nacionales, sometidos a la presión de devolver las deudas, controlar el déficit y realizar ajustes. ¿Es tal vez este el caso de nuestra España?.

7. Rotundamente sí. La reforma laboral de 2012 está condenando a la población española, y en particular a su juventud, a un futuro mayoritario de trabajo físico degradado. Es una reforma gobernada por la maximización irracional del beneficio que conduce a la sociedad española hacia el mundo del trabajo físico de los empleos forzosos y degradados, y la aleja del mundo del trabajo mental de los empleos no forzosos y dignos. La prueba de esta afirmación es lo que ya están haciendo los ciudadanos españoles formados y preparados para el trabajo mental en empleos no forzosos realizados en condiciones dignas. Están huyendo de nuestro territorio. Dejan atrás su país, su familia y sus amigos para moverse a sociedades en las que puedan realizar su sueño de conseguir un trabajo mental (Canadá, Alemania, Estados Unidos etc.) Nuestros mejores cerebros huyen hacia sociedades que están sustituyendo trabajo físico por trabajo mental de manera ordenada. La reforma laboral de 2012 tendrá la virtud de acelerar esa huida, porque contribuirá decisivamente a descapitalizar el factor humano de España. ¿Qué nos está pasando?.

8. Lamento que tengamos dirigentes políticos de baja calidad que están expulsando del país a sus mejores elementos. Son políticos enredados en los intereses privados y de visión corta. No trabajan para proporcionar a la población española la modernidad y un futuro de trabajo mental basado en empleos no forzosos realizados en condiciones dignas. Trabajan para ganar las próximas elecciones, un afán cortoplacista de sus cortas vidas, situados fuera del tiempo histórico y de las estrategias de la evolución humana. Cuando surge un político con capacidad de ver la realidad con una perspectiva superior a cuatro años, nos llama tanto la atención que le calificamos como “estadista”. Visión de estadista, decimos. Necesitamos con urgencia una generación de políticos nacionales con visión larga, que no tengan miedo a gobernar la mecanización inteligente en nuestro país, que estén decididos a trabajar sin descanso para construir una sociedad de empleos no forzosos realizados en condiciones dignas: la sociedad del trabajo mental. Exactamente en dirección contraria a la reforma laboral de 2012. Pero seríamos injustos si cargamos la responsabilidad de todos nuestros males sobre los políticos. ¿Hay alguien más, responsable también de lo que nos sucede?.

9. Sí. Nosotros mismos. El homo sapiens y los techos de cristal que impone a su propia evolución son sus peores enemigos. Hoy todavía quedan muchas personas que están de acuerdo con la afirmación de que es mejor tener un empleo degradado que no tener ningún empleo. Y actúan en consecuencia, apartándose del movimiento sindical concienciado. Son la versión laboral del gato chino de Felipe González: “no importa si el gato es blanco o negro, lo que importa es que cace ratones”. Es un techo de cristal que impide la evolución de estas personas y del conjunto de la especie humana. La conciencia del tiempo histórico nos enseña que hubo un pasado en el que la mayoría de los humanos pensaban que era mejor tener vida sin libertad que libertad sin vida. Durante miles de años actuaron en consecuencia y soportaron con estoicismo el precio de la servidumbre y de la esclavitud. Afortunadamente la mayoría de los ciudadanos de las sociedades avanzadas piensan hoy que una vida sin libertad no es vida, y actúan en consecuencia. Han evolucionado. En relación con el mundo del trabajo, al ser humano aún le queda recorrido para evolucionar. Mientras tanto seguirá aceptando empleos degradados y tendremos que seguir trabajando para tomar conciencia del techo de cristal bajo el que estamos atrapados.

martes, 21 de febrero de 2012

DIAGNÓSTICO DE LO QUE PASA EN LAS ECONOMIAS NACIONALES DE NUESTRA EUROPA.

PRESENTACION
El Parlamento español acaba de aprobar la reforma financiera. Luego vendrá la reforma laboral y la reforma presupuestaria (ley de estabilidad). Más tarde la educativa, la sanitaria, la energética etc. Todo con el ánimo de satisfacer a los mercados financieros. Pero creo que los mercados no se satisfarán. Hace unos días publiqué el manifiesto de lo que en mi opinión tenemos que hacer los europeos con las finanzas en el siglo XXI: ponerlas al servicio de proporcionar un ingreso básico y periódico a todos los ciudadanos europeos. El relato propuesto es radical porque las circunstancias así lo requieren. Argumenté algunos de los cambios profundos que se han producido en las sociedades avanzadas de Europa, y expliqué que esos cambios hacen imprescindible un nuevo relato económico que haga posible una nueva forma de organización social. El viejo relato y las viejas recetas definitivamente no van a sacar a Europa del hoyo en el que nos encontramos. Si acaso lo harán más profundo. Los viejos políticos no acaban de entender la nueva realidad. Por eso ahora doy un paso más y me propongo hacer el diagnóstico de lo que pasa en nuestra Europa, un diagnóstico que refuerza la necesidad del nuevo relato radical que formulé entonces. Ese u otro similar, porque no me considero depositario exclusivo de la solución a la gran depresión del siglo XXI.
MANTRA. UNA MONEDA GLOBAL, UN BANCO CENTRAL GLOBAL, UN GOBIERNO ECONOMICO GLOBAL.

1. Para que las economías avanzadas de Europa funcionen bien, todos los ciudadanos debemos disponer cada mes de mil euros en el bolsillo. Llamaré a esta afirmación rotunda y polémica el “principio elemental” de una economía avanzada. Cada ciudadano europeo destinará esos mil euros al consumo o al ahorro, según las propensiones y necesidades de cada cual. La libertad individual es aquí la reina que decide: todo al consumo, todo al ahorro o repartido a voluntad. Lo que destines al consumo, acaba en la producción. Lo que destines al ahorro, acaba en la inversión, y teóricamente a través de la inversión acaba también en la producción, aunque luego veremos que esta premisa no funciona así en el mundo de las finanzas sofisticadas que ahora nos gobiernan. En cualquier caso, que la producción mueve la economía y que el consumo mueve la producción, es un axioma que no precisa demostración. Así han funcionado y funcionan las cosas. Si tienes mil euros mensuales en tu bolsillo tienes acceso al consumo y a la producción y puedes ejercer tu libertad individual. Pero si no tienes mil euros no eres nadie y no tienes ninguna libertad.

2. Algunos europeos piensan que limitar la libertad del ser humano a las decisiones económicas es un reduccionismo materialista. Para estas mentes “espirituales” la libertad del ser humano va más allá de la economía. Quienes así piensan se sienten portadores de los grandes valores y nobles ideales del ser humano, pero en realidad han sido atrapados por el pensamiento reaccionario, quizás sin ser conscientes de ello. Porque ese tipo de pensamiento “espiritual” es el que la clase pudiente que controla el poder y la economía intenta generalizar entre el ciudadano medio de Europa: la verdadera libertad está más allá de la economía, te dicen. Pero la realidad es tozuda: si no tienes libertad para tomar decisiones económicas en realidad no tienes ninguna libertad, porque todas las decisiones humanas tienen un sustrato económico. Cualquier cosa que decidas hacer consume tu energía. El consumo de energía necesita ser repuesto. Reponer energía tiene un coste. El coste es un sustrato económico. El razonamiento me parece sencillo e impecable: si no puedes reponer energía no tienes libertad. Para reponer energía necesitas mil euros mensuales en tu bolsillo. Por tanto si no tienes mil euros mensuales en tu bolsillo no tienes libertad.

3. Una vez definido el “principio elemental” y la relación de este principio con el ejercicio de la libertad individual, toca ahora explicar de qué manera el grupo social que ahora controla y ejerce el poder en Europa y en las sociedades democráticas avanzadas, está tomando decisiones económicas que atacan y debilitan el “principio elemental” y en consecuencia atacan y debilitan nuestra libertad individual. Justo lo contrario de lo que ese mismo grupo predica en nuestra vieja Europa cuando nos vende su viejo paradigma económico de libre mercado, mayor competitividad y consumo abundante, o su viejo discurso político de libertad democrática, derechos ciudadanos y sufragio universal.

4. El primer eslabón de la cadena que debilita el “principio elemental” y nuestra libertad individual es la empresa. ¿Cómo, pero no es la empresa capitalista un modelo de libertad económica?. ¿De qué manera debilita la empresa nuestra libertad individual?. Lo hace actuando a través del ingreso del trabajo. La empresa es la fuente casi exclusiva del ingreso del trabajo. En la organización económica actual, el ingreso proveniente del trabajo es el nutriente más importante del “principio elemental”. Pero la empresa del capitalismo europeo globalizado está ahora, de nuevo y más que nunca, dominada por la maximización irracional del beneficio, una forma suave de llamar a la codicia. La empresa europea capitalista, centrada en ese objetivo irracional, se ha corrompido y persigue obsesivamente reducir costes para ganar en competitividad. Como el coste más cuantioso es el ingreso del trabajo, busca reducir ese ingreso por dos vías: 1) Reduciendo el salario como componente del coste. 2) Sustituyendo trabajo por máquinas inteligentes.
Si los poderes públicos europeos no permiten a la empresa tomar estas medidas, entonces los empresarios deslocalizan la actividad y se van a países más “tolerantes”. La reforma laboral española aprobada por el Gobierno recién elegido es un buen ejemplo de estas ideas. El resultado práctico de estas políticas es que el “principio elemental” se debilita, el ingreso en el bolsillo de cada ciudadano se reduce y la economía deja de funcionar. ¡Todos al desastre!.

5. El segundo eslabón de la cadena que debilita el “principio elemental” y nuestra libertad individual es el ahorro. ¿De qué manera sucede esto? En el siglo XIX el ahorro podía o no estar “financiarizado”. En el siglo XXI no existe más ahorro que el “financiarizado”, es decir el que se transforma en productos financieros de las finanzas globales. Pero las finanzas globalizadas, como la empresa, también se han corrompido en sus fines, y actualmente son un mundo endogámico que no canaliza el ahorro mayoritariamente hacia la inversión productiva, sino cada vez más hacia la inversión especulativo-financiera. Es la realidad acuñada con la expresión “los mercados financieros”, un mundo endogámico, autista y especulativo que cada día tiene menos relación con la economía real. A este fenómeno de funcionamiento endogámico de las finanzas le llamaré “principio del capital”. Los economistas conservadores opinan que el “principio del capital” opera ahora desvinculando las finanzas de la economía real debido a la crisis de 2008, pero que superada esta etapa, las finanzas globalizadas servirán de nuevo a la economía en lugar de servirse de la economía. Este pensamiento es fatalmente erróneo a causa de la codicia.

6. La codicia se castiga en privado como un vicio moral pero se premia en público como una virtud económica, por lo que merece una reflexión. La codicia es para el ser humano lo que la polilla para la madera: todo lo arruina. No tiene buena fama. Ya Aristóteles condenó duramente la “crematística” de los atenienses, aunque Tomás de Aquino la rescató para los cristianos si la usura servía a la caridad. ¡Curioso argumento!. Además la codicia se vincula a la avaricia, y no es agradable ser calificado de avaricioso. Está mal visto. Por ello la codicia se protege en la sociedad capitalista detrás de un principio económico universalmente aceptado: la maximización del beneficio. Este afán por maximizar el beneficio siempre se consideró un comportamiento egoísta sin mayores consecuencias, pero el problema se ha agravado porque en manos de las finanzas globalizadas ese afán se ha convertido en un comportamiento irracional. Las finanzas lo sacrifican hoy todo en el altar de la rentabilidad irracional del capital financiero: la financiación empresarial, las condiciones de empleo, los hábitos de consumo, los servicios públicos esenciales, el déficit gubernamental etc. De este modo las finanzas globalizadas de la Europa avanzada se han convertido en un depredador universal. Termino este razonamiento con una observación que me parece esclarecedora: fue la codicia la que nos arruinó en 2008 al explotar en nuestras manos la especulación financiera, y es la codicia la que de nuevo nos arruina en 2012 al imponer a los Gobiernos nacionales europeos las políticas de ajuste presupuestario y financiero.

7. Además las finanzas globalizadas, en las que incluyo a las europeas, están dominadas por una doble codicia: maximizar el beneficio (como cualquier empresa) y generar especulación. La especulación es la herramienta que proporciona al capital financiero una rentabilidad inalcanzable para el capital productivo, y que aviva su codicia. Para satisfacer esa doble codicia, las finanzas instrumentalizan la economía real y la ponen a su entero servicio. Es por eso que sostengo que el “principio del capital” opera con y sin crisis económica, y que además está en el origen de la gran depresión actual. Por último señalar que las finanzas avanzadas, que se sirven principalmente a sí mismas, que son endogámicas y que debilitan el “principio elemental” se nos presentan en forma de deuda. Porque generar deuda y especular con su precio es una de las maneras como las finanzas se sirven mejor a sí mismas. Como las reformas financieras que se han hecho y hacen en Europa no reorientan los fines de las finanzas avanzadas y su modelo de gestión, sino que se limitan a sanearlas y recapitalizarlas sin cuestionar sus fines y prácticas comerciales, no servirán de gran cosa y pronto los europeos caeremos en los mismos vicios y la misma ruina de la que estamos intentando salir.

8. El tercer eslabón de la cadena que debilita el “principio elemental” y nuestra libertad individual es el ingreso del capital. Los productos del sector financiero tienen una peculiaridad que no tiene ningún otro de los productos del resto de sectores económicos: los activos financieros son una mercancía que se retribuye a sí misma. Esto se hace a través del tipo de interés, al que llamo ingreso del capital. El ingreso del capital también está sometido a la maximización irracional del beneficio, y todo está permitido (especular, engañar, oprimir, ajustar, reducir etc.) para alcanzar el objetivo. Este es otro cambio estructural de las finanzas avanzadas que ni los economistas ni los políticos han evaluado correctamente: en el siglo XIX el ingreso del capital era fundamentalmente el beneficio empresarial, pero en el siglo XXI el ingreso del capital es sobre todo el tipo de interés. Este fenómeno ha generado un “mundo nuevo”, el mundo del capital financiero frente al mundo viejo del capital físico industrial, agrario o comercial.

9. El mundo nuevo de las finanzas endogámicas que se retribuyen a sí mismas utilizando el tipo de interés y generando especulación con sus productos tiene algunas características especiales a destacar: 1) Está gobernado por una insolidaridad más virulenta que la existente cuando el ingreso del capital provenía sólo del beneficio empresarial. 2) Está gobernado por la concentración de la riqueza en dosis muy superiores a las del mundo del capital físico. 3) Puede funcionar desconectado de la realidad, de modo que el gran juego virtual de “los mercados financieros” puede seguir vivo aunque algunas economías nacionales se desplomen y los ciudadanos se hundan en la pobreza extrema. 4) Tiene naturaleza intangible e inmaterial, pues en el mundo nuevo del dinero virtual y los productos financieros sofisticados la riqueza financiera se puede acumular sin límites y sin llamar la atención. 5) Es un mundo escurridizo. Las finanzas se pueden deslocalizar con gran facilidad y huir a refugios seguros como los paraísos fiscales a los que Europa cuestiona pero no suprime.
El resultado de este cambio profundo en la naturaleza de las finanzas y del ingreso del capital es que las finanzas avanzadas de Europa están orientadas a servirse a sí mismas, y con ello han debilitado el “principio elemental” hasta casi secarlo y esterilizarlo. Insisto: como las reformas financieras europeas no están atacando ninguno de estos males, no servirán de nada.

10. He tratado de exponer y razonar de qué manera y por qué el ingreso del trabajo, el ahorro y el ingreso del capital debilitan, estrangulan y en algunos casos arruinan el “principio elemental”. Hay una última realidad económica que conviene analizar también en este marco. Es la realidad del consumo, una realidad a la que nadie puede sustraerse. Antes de que las finanzas se sofisticaran y globalizaran favoreciendo la existencia de paraísos fiscales y tomando el control de las economías nacionales, el consumo dependía sobre todo del ingreso del trabajo. Pero en el “mundo nuevo” de las finanzas globalizadas de Europa y otras sociedades avanzadas el consumo ha pasado a depender de manera importante del crédito y del ingreso del capital. Este cambio tiene consecuencias en el funcionamiento de nuestra economía.

11. Una de las más importantes es que la finanzas generan espasmos en el consumo, y estos espasmos desestabilizan toda la economía. Esto se produce a través del grado de facilidad de acceso al crédito. Cuando el acceso al crédito es fácil se genera hiperconsumo irracional, como sucedió en los años anteriores a la crisis del 2008. La economía en su conjunto entra en una fase de inflación financiera y especulación insostenibles. La fiesta acaba cuando el crédito fácil acumula deuda más allá de lo razonable y el sistema colapsa. Entonces el acceso al crédito se bloquea, y se genera hipoconsumo irracional, como sucede ahora en nuestra Europa. Finalmente la economía en su conjunto entra en fase de pánico financiero y depresión insostenible. Me interesa destacar que la especulación insostenible acaba en crisis económica, mientras que la depresión insostenible acaba en crisis social. Por tanto no me equivocaré mucho si anuncio que Europa está en puertas de una profunda crisis social. Grecia es sólo la primera bola de este alud de nieve que se nos viene encima. ¿Podremos evitarlo?

12. Para detener la crisis social en marcha los poderes públicos y los políticos de Europa tienen que hacer cosas muy distintas de las que están haciendo. Están gestionando la crisis con reformas que apuntalan el viejo relato económico del capitalismo neoliberal. Son parches que empobrecen a los ciudadanos europeos y aumentan su ira. Deberían darse cuenta de que tienen que hacer reformas que dirijan la economía hacia nuevos fines de política económica. Sugiero dos: 1) Reforzar el “principio elemental”, en lugar de debilitarlo, como están haciendo. 2) Estabilizar el consumo y racionalizarlo, en lugar de deprimirlo. Y para cubrir estos fines, ¿qué medios utilizar?. Creo haber demostrado que los males están en las finanzas, así que utilizar la palanca de las finanzas para conseguir los nuevos fines es un camino deseable y posible. Por supuesto ello exige que Europa ponga las finanzas avanzadas al servicio de los ciudadanos y sus necesidades, y las saque de la endogamia y el servicio a sí mismas. El relato al que me refería al inicio de estas reflexiones puede servir a este fin. Por supuesto que no basta. Hacen falta además líderes europeos valientes y rompedores de los privilegios consolidados por los diversos grupos de nuestras sociedades avanzadas.

13. Porque no es justo quebrar sólo los privilegios de un grupo – el de los trabajadores - como hace la reforma laboral española, construida con el fin de quebrar los privilegios de los ingresos del trabajo. Hay que quebrar los privilegios de todos, También los de quienes viven de los ingresos del capital financiero. Eso significa reorientar los actuales fines de las finanzas europeas adoptando medidas de choque como 1) Combatir activamente los paraísos fiscales y suprimir los existentes en Europa. 2) Someter a tributación todas las operaciones de compra-venta de activos financieros. 3) Prohibir la comercialización de los productos financieros tóxicos y especialmente la compra-venta de activos en posiciones cortas y apalancadas (futuros y opciones), por ser instrumentos de pura especulación. ¿Se atreverá algún poder terrenal a ponerle estos cascabeles al gato financiero?.

Seguidores